Mi primer encuentro con Delibes, y qué mejor que con un libro que aborda la infancia.
El libro comienza una noche que Daniel, un niño de 11 años, y al que le apodan "El Mochuelo" no puede dormir porque se encuentra ansioso y nostálgico por abandonar su pueblo natal, ya que sus padres lo enviaron a estudiar a otra ciudad.
Sus padres son queseros, tienen un estilo de vida bastante humilde, sin embargo han ahorrado por muchos años para garantizar que Miguel tenga un mejor futuro, pero él no está tan convencido de irse su pueblo, dejar a sus amigos y tantos recuerdos que van surgiendo a lo largo de esta noche y de todo el libro.
Gran historia, lo único que me desesperó fue que repite el nombre y apodo de todos los personajes muchísimas veces, personalmente eso me hizo ruido, pero fuera de eso, me agradó la historia.