Armando Bartra realiza un recorrido por la historia de las epidemias, sus contextos socioculturales y la forma de afrontarlas, que culmina en la actual pandemia de covid-19. La obra recopila testimonios históricos y literarios mediante los cuales hace una reflexión profunda sobre la crisis de la modernidad en la que nos encontramos, caracterizada por, además de la pandemia, el cambio climático, la desigualdad económica y social, entre otros problemas. Finalmente, nos invita a repensarnos a nosotros mismos, a nuestra realidad y nuestras relaciones con la naturaleza y la muerte. En el momento paradigmático en el que vivimos, es ineludible cuestionar nuestro ser.
Un libro ágil, con carácter de reflexivo sobre la reciente pandemia y la condición mortal, con capítulos muy valiosos e interesantes y otros un poco flojos. Una buena lectura para una tarde.
Con el primer vistazo pensé que era un libro histórico, una compilación más de varias pandemias alrededor del mundo, a través del tiempo. Sin embargo no es eso —no del todo—. Es un ensayo filosófico que nos lleva a plantearnos las dudas e inquietudes acerca de una pandemia, un evento de gran magnitud como lo fue el encierro del COVID, y que sin duda transformará el rostro del mundo y de la sociedad poco a poco. ¿Estamos listos para enfrentar las posibilidades del cambio inmediato de nuestra estructura política y social? ¿Podríamos enfrentarnos de nuevo a una pandemia distinta?
Creo que la pandemia del covid nos dejó traumados. A la fecha hay muchas elucubraciones y todavía menos certidumbres porque lo vivido nos acercó a millones de personas en todo el mundo a la nefasta pero segura muerte. Esa fue la razón que me llevó a leer “Exceso de muerte”del filósofo Armando Bartra, quien de inicio narra la historia de las epidemias, sus contextos socioculturales y la forma de afrontarlas hasta llegar el covid -19.“La enfermedad no es ni ‘justa’ ni ‘injusta’, pero la frecuencia con la que se presenta y la forma en que se padece sí lo son” (p. 37). La argumentación que sustenta lo anterior es contundente al revisar el ejemplo de la propagación del vih, su actual distribución y las consecuencias: el 90% de las muertes por sida, desde el inicio de la pandemia han sido en África, 70% de las personas infectadas se encuentran hoy en día en ese mismo continente, de las cuales el 70% son mujeres y la mayoría del total morirá por falta de tratamiento. En este sentido, asegura el filósofo: “Una pandemia es siempre un mal social” (p. 28). Afirma que el covid“Es una enfermedad sanitaria que irrumpe sobre una enfermedad social y agudiza los problemas que ya estaban: los pobres se vuelven más pobres, la doble jornada de las mujeres se vuelven triples jornadas, los países que eran países pobres ahora lo son más”, expresa (p. 125).
Para pensar la muerte como experiencia colectiva, Bartra acude al “Diario del año de la peste” escrito en 1722 por Daniel Defoe sobre la epidemia que devastó en 1965 en Londres: “No a unas cuantas vidas sino a un microcosmos íntegro, toda una civilización” (p. 58). Aunque, como narra decepcionado el autor, una vez pasado el terror se vuelve al cauce de lo habitual, de la catástrofe “lo que salva es hacer comunidad” (p. 61). De ahí que la invitación que hace Bartra es para sobrevivir a la incertidumbre, aunque también son indispensables el apoyo mutuo, la solidaridad y la cohesión comunitaria, no sólo durante las contingencias sino en términos de una transformación que nos aleje del neofascismo, que sin duda está ganando espacios.
Así como la humanidad ya ido evolucionando, los demás seres, sin importar su tamaño, también lo han hecho. Unos con ayuda, otros por influencia de la coexistencia entre unos y los demás, pero todos han ido evolucionando, todos a su forma, aunque nos hagamos daño mutuamente. Las bacterias y virus han hecho lo propio, han evolucionando por sí mismos, adaptándose a climas, dosis farmacéuticas, o manipulaciones moleculares en laboratorios. Cómo fuere, se ha convatido desde todas las trincheras, y los humanos, cómo siempre, o ayudan o contribuyen al empeoramiento de todo. De una forma y otra, la sociedad hace de las suyas. El autor nos explica, nos trata de explicar cómo desde la época de los antiguos y muy filósofos griegos, la muerte está tan cerca y tan lejos de nosotros, sin poderla evitar cuando nos toca, cuando decide que es nuestra hora. Ya sea de manera individual o en masa, la muerte se manifiesta, se presenta y se lleva a quien ella quiere. Sin distinción. Pero el ser humano o ayuda o critica. El autor demuestra que no hay peor mal, que el del señalamiento y crítica de los seres humanos ante lo desconocido, ante lo nuevo, y ante aquello que le acerque un paso más, hacia la muerte. Si dejáramos de juzgar y prejuzgar, ely nos pusiéramos a ayudárnos, seríamos mejor sociedad y podríamos superar adversidades inhóspitas cómo las pandemias y las epidemias, eso es lo que nos quiere dar a entender el a utor con su obra "Exceso de Muerte". ¿Y es que, cuándo es suficiente para la muerte? Si cada día nacen, ¿por qué no habrían de morir cada día? Lo que queda como reflexión es que, somos tan desechables, que un día estamos y al otro ya no, pero como no queremos irnos, coadyuvamos a que otros se vayan, ¿Cómo? No cuidándonos, haciendo lo que no debemos cuando no podemos. ¿Algún día seremos buenos humanos? ¿Algún día seremos buenas sociedades?
Es curioso leer texros sobre pandemia luego del momento del shock de la misma. Porque encuentras cosas que en ese momento se veían de una forma que al final no resultaron. El más claro fue el oso de Zizek diciendo que era un golpe mortal al capitalismo. Este libro, según lo dado a entender por el autor, está escrito a fines del 2021, todavía muy reciente el shock mencionado. Y tiene algunos puntos interesantes, aunque la mayoría me sonaban más bien a lugar común. El peor pasaje es el que termina siendo una defensa sutil del actuar de las autoridades mexicanas durante la pandemia, incluso llegando a meter a AMLO con Hugo Chavez en un sentido positivo. Parafraseado a Les Luthiers, eso fue pensar fuera del recipiente.
Libro que reflexiona acerca de nuestra fragilidad y finitud como sociedad y como especie, cavilaciones que surgen al experimentar la muerte colectiva que traen consigo las pandemias. Este texto de Bartra plantea cuestionamientos útiles y necesarios tanto para mirar al pasado como para ¿enfrentar? el futuro.
Interesantes reflexiones sobre las pandemias a nivel histórico. Lo que rescato es que, aun siendo escrito durante el covid, sus planteamientos siguen -para mal o para peor- teniendo sentido.