Obra muy completa y con muchos estudios de la parte menos amable de las civilizaciones antiguas, exponiendo los diversos tipos de violencias y masacres.
El autor es favorable al legado cultural de la antigüedad, pero cree que para evitar sus peores excesos, se debe añadir al pensamiento de los antiguos una ética de compasión, propia del humanismo cristiano.
Además, el libro también examina la influencia del legado clásicoen regímenes políticos posteriores, como el jacobinismo o el III Reich.