La distopía socio-politico-economica con final esperanzador de Almudena Grandes en la que se encuentran todos los ingredientes literarios de su carrera: lo irracional de un futuro muy parecido al pasado y las historias personales, ambos mezclados de la manera, el lenguaje y los tiempos que tan bien manejaba.
La irracionalidad política y económica que convierte a España en un país controlado por los poderosos, con la figura de un gran empresario -de los grandes empresarios- gobernando desde las sombras, como si de una de sus empresas se tratara. Conviertendo la vida de la gente en supuestamente feliz (sin paro, con buenos sueldos y ayudas para todo (incluso para follar)) pero adormilada y en el que se practica una aparente libertad que no hay que confundir con ser libres.
Con un control ferreo sobre todos los aspectos: sin Internet y comunicaciones monitorizadas, con un mercado ultra capitalista cerrado (una especie de Amazon gigante), con pandemias inexistentes que infunden miedo, una policía que recuerda a la Gestapo, sin elecciones y con terapeutas que lo único que pretenden es organizarte la vida al gusto del sistema para evitar pensar por uno mismo... Vamos, una dictadura vestida de otra cosa...
Y entre medias un buen numero de personajes de a pie, cada uno con sus problemas que los convierten en cotidianas a ojos del lector (te reflejas en ellos), que lucharan por su supervivencia mientras se rebelan contra el sistema.
El único pero, comprensible, es que el libro va bajando de calidad a medida que avanza en sus páginas. La pobre Almudena luchó contra el cáncer siendo las palabras una de sus armas, pero no logró vencer y se nota que la enfermedad hacía que sus ideas, más que su maestría al escribir, no fueran tan buenas cómo antes... Es más no término la historia, falleció antes de ello.
Pero una vez más nos deja un mensaje de lucha y esperanza mediante un relato socio político, como en todos sus libros.
Te echamos y te echaremos de menos Almudena... Pero permanecerás en nuestros corazones con tus libros que prometemos releer tantas veces como sea necesario para que, al igual que tú pretendías hacer con las historias de una guerra interminable, nunca se olviden y permanezcan en la memoria que otros quisieron, quieren o querran borrar.