¿Un viaje a los más oscuros rincones del inconsciente, o dictado por entidades del más allá? Esta nueva obra de Violeta García nos transporta en onirismos producto de un ritual tácito, a través de las emociones y deseos más oscuros, estableciendo un trance desde lo surreal hasta lo mundano. ¿Podrá la consciencia del lector sobrellevar la carga psíquica, o sucumbirá ante el nada anticipado escrutinio de esta travesía?
Tenía que empezar el año con este libro y quedé muy tocado. No sólo por escuchar la voz de Violeta en cada uno de sus versos sino también por todas esas imágenes e ideas que compartíamos y que ya no podremos platicarlas. Poemas y minificciones que funcionan como instrumentos de adivinación y de guía; agua oscura que se puede convertir en remedio o en veneno. Las ilustraciones de la propia Violeta le dan un toque muy íntimo, dejándonos claro que estamos viajando a través de los miedos y obsesiones de la autora. Violeta, tus letras siempre nos acompañarán. "Abisal: / Hay quienes nacieron para estar tristes / se sumergen y descienden hasta la oscuridad absoluta en busca de significado / y se encuentran de pronto con la desolación irremediable / y la fragilidad de sus propios huesos". "Réquiem: / Los amores mortinatos / descansan en el fondo de pantanos y lagos / duermen bajo la tierra cubiertos de hierba nueva / un túmulo con nomeolvides y ortigas marca el lugar donde anidan / intactos / perfectos / como un recuerdo inmaculado".