Tengo muchas cosas que decir sobre este libro.
Puntos buenos:
1. Amé el desarrollo de personaje que tuvo Miyo al inicio del libro. Si bien desde los libros anteriores vimos que su desarrollo fue bueno, en este se notó más todo el trabajo que había hecho y que ahora lo volvieron en un personaje más capaz y más real desde mi percepción (o al menos por un tiempo)
2. Me gustó mucho el desarrollo de la trama al inicio, pues si bien el final del anterior libro dejaba mucho que desear, aquí se puede ver cómo es que todo finalmente tenía un porqué.
3. Sencillamente Kiyo, para mí, se llevó gran parte de la historia. Porque aunque no aparece mucho y aunque desde un inicio se sabe (aunque quieran hacerlo ver cómo un misterio) es una versión/reflejo de Kiyoka, sencillamente el que se nos haya presentado de esa manera hizo que puedas empatizar mejor y que haga que la construcción del personaje sea más sólida.
4. El final del libro es sencillamente precioso, porque por fin se puede ver la química y los sentimientos reales de ambos, estuve esperando mucho por eso. Hasta hace que lo que pasó antes se olvide por un momento.
Puntos malos:
1. ¿Qué carajo fue esa resolución de conflicto? Desde libros antes se nos venía diciendo que Usui era un gran oponente digno de dar lucha a los protagonistas, no me jodan que lo derrotaron así de fácil, sencillamente se sintió muy decepcionante y dejó mucho que desear. Y aunque sé que el libro no está centrado en narrar las batallas o luchas, sino más bien en la relación de los protagonistas; aún así esperaba más de ese encuentro de Miyo con Usui, todo fue demasiado conveniente y simple, lo cual hace que uno se pregunte que al final Usui no era como lo pintaban.
2. Me hubiera gustado ver un poco más cómo es que Miyo se adaptaba a su don una vez que lo tuvo por completo. Porque pasó de ser temerosa y decir que aún no sabía exactamente cómo funcionaba a poder dominarlo como su nada a la escena siguiente. No sé sintió muy real esa parte, pero se les perdona un poco.