La trama de este segundo volumen se vuelve más interesante aunque no supera la sensación de prisa arrebatada en lo narrativo. El guión profundiza en las relaciones generando cierta empatía en el lector con personajes que no dejan de adolescer cierta bidimensionalidad infantil. Hacia el final del volumen Shiozaki logra un buen climax, pero es claro que este manga hubiera funcionado mucho mejor si el mangaka se hubiera buscado un buen escribiente para los guiones.
Por primera pero no única vez, ¡¡serie completa en simultáneo para todo el íspa!! No es un mundo alternativo, no es un engaño, no es un sueño húmedo de Alvarito: los tres tomos de lo último de Shiozaki, para los fans de la sangre, las menetas y las antiguas Europas vistas por ojos japoneses...