Ciudad de México, 2025. Ha entrado en vigor una ley que determina “el fin de una investigación en curso al localizarse la estatua de un desaparecido”. Con ella, las autoridades buscan desahogar las torres de expedientes que dan cuenta de los cientos de mujeres desaparecidas, sobre todo, pero también de hombres y de hasta niños, cuyas estatuas ahora pueblan la calle Madero en el Centro Histórico. Este extraño fenómeno coincide con la diseminación de la filosofía polinesia de los mattangs —mapas de las aguas del tiempo asignadas por el cosmos a cada individuo hechos con varitas de fibra de coco que se entrecruzan—. La mayoría de los capitalinos se ha rendido a este culto que tiene visos de ser más que una moda, como Luciano, un alcohólico en recuperación atado a una relación que él mismo destruyó por su carácter violento. Otras, escépticas, no se han dejado convencer: como la profesora universitaria Sofía, quien perseguida por el recuerdo de Eloísa, su amor ausente y ahora petrificado, está inmersa en la angustiosa duda de entender por qué desapareció. O como Ana, que reniega con aversión cualquier mención al destino y los mattangs, pues su vida no ha sido más que padecer los abusos de los novios en turno de su madre. En esta ciudad distópica y perturbadora, estos tres personajes y la retrospectiva de un polémico artista que podría revelar el secreto oculto detrás de las estatuas, demostrarán que no hay nada más terrible y desolador que quedarse petrificados ante la violencia.
Aura García-Junco (Ciudad de México, 1988) Estudió Letras Clásicas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Escribe narrativa, ensayo, es guionista y traductora. Ha colaborado en revistas y proyectos sobre la literatura clásica y medieval. Fue becaria del programa Jóvenes Creadores del FONCA y de la Fundación para las Letras Mexicanas. Su primera novela publicada es Anticitera, artefacto dentado (Fondo Editorial Tierra Adentro, 2018). Su segundo libro publicado es un ensayo sobre el amor y las relaciones sexo-afectivas desde una perspectiva critica que lleva por título El día que aprendí que no sé amar (Seix Barral, 2021). En este mismo año fue seleccionada por la revista Granta como una de los 25 jóvenes narradores más destacados en español. En este año publicó su segunda novela Mar de piedra (Seix Barral, 2022).
Otra vez, me llamó la atención el argumento de un México mágico-distópico y la onda de la religión y destino. Pero la asombrosa premisa es solo eso: asombro cocinado al vapor; mucha imaginación pero sin un trabajo intelectual que le dé coherencia dentro de su propio relato. No la podemos tomar como una simple alegoría (aquí su correcta alegoría sería: si “desapareces”, tu estatua surge en la… calle Madero [mi lugarcomún-metro estalla], y ya, sin condimentos ni religiones ni artistos), porque a lo largo de la novela se empeña en hacerla verosímil con la intertextualidad: las notas al pie y los recortes de publicaciones, que ordenan, justifican y autentifican ese argumento dentro del mundo (un mundo que le estorba, puesto que sigue siendo el México bárbaro que conocemos). Por ejemplo, si en esas andamos ¿por qué jamás las autoridades han sentido la mínima curiosidad de examinar una estatua, cortarla para ver su composición, intentar desentrañarla científicamente, lo mismo con toda esa situación de todas ellas? ¿por qué no ponen un satélite para vigilar la calle Madero (y en la noche usando espectro infrarrojo, pa que no digan que no se podría) ¿por qué nunca se toman la molestia de diferenciar cuando desapareces porque alguien te mató y te enterró (y pueden hallar tu cuerpo y luego tu estatua y tirar el escepticísmo) y cuando “desapareces” del aire literalmente y sale también tu estatua. Una alegoría que funciona es la del Dr Jekyl y Mr Hyde, que es sobre el mal que todos incubamos en nuestro interior, dado en forma de relato fantástico/policial, y no es necesario describir los enlaces covalentes de la formula química del doctor. O sea, es posible hablar sobre gente desaparecida vuelta estatua, pero dándole un espacio propio, sin ensuciarlo con una enunciación pretenciosa como de fallida ciencia ficción que deja cabos sueltos. Otro ejemplo de la alegoría bien hecha es Las jorobas en el jardín, de Buzzati: en el jardín de un hombre aparece una joroba (como un túmulo) cada que uno de sus amigos muere, y el sentido final del cuento es una maravilla sin defectos.
Hace décadas un escritor entregaba su manuscrito a Joaquín Mortiz, y hasta después de cuatro años le confirmaban su publicación, y él o ella felíces porque JM era un reconocimiento al talento. Hoy en cambio: una persona joven y fotogénica con presencia “vendible”, puede ser impulsada (claro, estoy hablando de la persona, no de la obra; la obra importa un bledo porque puede ser cualquier cosa) por un grupo editorial que exprimirá su imagen de escritorx (junto a la de otros cientos igual) durante un tiempo y sacar unos cuantos pesos con un libro al año y seguido. Yo lo acepto; así es el mundo moderno; sin embargo otra gente no está al tanto, se va con la finta y gasta sus buenos 250 pesos en algo que parece que no terminó de hornearse y sabe crudo. Y pues yo no creo que de eso se trate el leer un libro, el leer literatura.
Se me hizo difícil de comprender en ciertos momentos, aunque la historia es bastante novedosa, la narrativa no fue de mi agrado. Lo que más me gustó es el hecho de saber que la historia fue basada en México y que tiene buena representación lgbt.
Tenía muchas ganas de volver a leer algo de la escritora , Aura me sorprendió con ésta novela distopica que comencé la lectura con gran expectativa, la idea y la base de la novela son buenas, al igual me alegro que estuviera basada en México y la forma en que nos reta al lector a ver el mundo diferente, pero siento que le faltó algo o volver a revisarla, varias cosas no alcance a cerrar la idea o el momento de varias partes de la novela, aún así es una idea fuera de lo normal y la forma de pensar de los personajes es buena, espero volver a leer otro libro de Aura García-Junco porque me gusta su forma fresca y diferente de escritura.
¿Qué harías si un día, de la nada, las personas que más amas desaparecieran para luego ser encontradas petrificadas en una de las avenidas más importantes de la ciudad? ¿Qué cultos se formarían ante ese hecho divino, qué nuevas aproximaciones a la muerte y a la pérdida tendríamos que ingeniar para sobrellevar el hecho de que los sujetos de nuestro afecto decidieron desaparecer de un día a otro para siempre, qué sería de nosotros luego de enfrentar lo incomprensible e inexplicable?
Aura elabora estas preguntas con una delicadeza refrescante en medio de un clima narrativo lleno de historias que parecen más interesadas en llenar al lector de acción frenética, cliffhangers, explicaciones de todo masticaditas ya directo en la boca para no tener que pensar. Por aquí hay algunos comentarios que dicen que la novela es complicada y, la verdad, me sorprende un poco eso. Complicada no es. Atípica, sí. Y es es maravilloso. "Mar de Piedra" es una novela que marcha a un ritmo propio y te pide que entres en él para poder descifrarla; del mismo modo en que la contemplación de una estatua requiere una observación atenta para ir revelando todos los detalles que la componen, esta novela pide eso: atención.
Y si se le pone atención, entonces uno puede ver que están sucediendo muchas cosas: ¡Un culto en la CDMX! ¡Una historia de amor prohibida entre una maestra en duelo y una alumna! ¡Una tecnología antigua que promete predecir tu futuro si la entiendes bien! Y no pongo más cosas porque los múltiples misterios y puntos dramáticos que esconde esta novela son para descubrirse por cuenta propia. Aquí hay de todo para emocionarse, llorar, conmoverse, pensar.
Quien le entre, encontrará en este libro una de las reflexiones más poderosas que han sido escritas recientemente el duelo, la permanencia, los errores que atormentan a uno incluso cuando se quiere avanzar y, sorprendentemente, las posibilidades de encuentro y ternura que existen en medio de la tormenta.
Estaba súper entusiasmado por haber ido a la presentación del libro y porque ya tenía ganas de leer algo de Aura. Sin duda mi decepción fue tal que cuando lo terminé ya solo fue por mero compromiso. La premisa es estupenda, además que las preguntas que surgen y tener un contexto de un Mexico distópico. Pero la manera en que está escrita y la manera que lo hace es muy mala y perdidiza. Con esto no niego que Aura no tenga talento, sino más bien, el acercamiento a todo provoca que el lector se disperse, esas preguntas no sean respondidas por el mismo lector y el resultado quede en una mera promesa incumplida.
Soy fan de la ciencia ficción y todo lo post apocalíptico que haya disponible y pensé que esta lectura iría hacia allá lo cual no sucedió.
Entiendo que la autora se haya decantado por la humanidad y problemas existenciales de sus personajes pero a mi lo que me interesaba era lo de las estatuas y los mapas y ni uno ni otro lo desarrolla con potencia.
En esencia es como un amores perros en libro, historias pequeñas de múltiples personajes pero no acaban de cuajar. Ningún personaje es entrañable ni memorable. Hay algunas partes interesantes y ya. La relación lésbica la verdad muy insulsa y aburrida. Mejor ya no sigo porque bajan las estrellas. No creo volver a leer a esta autora y tan buena que se leía la sinopsis 😮💨
La historia es muy buena, sin embargo creo que hay datos extras que hacían que perdieras el hilo o no necesariamente sabías dónde encajaban. Me habrían gustado más respuestas al final, me quedé con muchas dudas.
Tres historias de tres personajes que convergen en una misma historia, sobre el amor, el desamor, la violencia, las adicciones, los traumas que no permiten seguir en la vida, las ataduras autoimpuestas, las creencias de las personas, el fanatismo. Sin embargo, quedan muchos cabos sueltos, da la impresión que terminó apresuradamente, parece que todo el tiempo nos cuenta cómo tanto políticos como personas en general aceptaron una verdad que les era más aceptable y quizá menos dolorosa pero todo como parte de una resignación forzada al no tener alternativas y al final parece que el punto era convencer a una persona incrédula de hechos "mágicos", por lo que da la sensación de una vez concluido no saber bien a bien de que trata o cuál era el punto central.
Es mi primer libro de Aura, creo que no debí empezar con este, me deja decepcionada.
Termino de leerlo con más dudas, quedan varios temas abiertos, en lugar de agradarme me frustra no tener respuestas o material para que mi mente se cree otras realidades alternas.
Considero que la historia tenía potencial y pudo ser más interesante si hubiera tomado el rumbo a novela histórica porque la autora sí hizo investigación sobre Polinesia e invita al lector a hacerlo para visualizar qué era un Mattang, un Marae, la kava, la mana porque si no investigas, como lector no entiendes de qué van esos diálogos de Luciano y llega a ser aburrido. (Le faltó notas al pie de página para aclarar términos y un mini glosario).
No veo un México en 2025 "Polinesiado", si Aura me hubiera planteado Corea del Sur y la idolotría a esa cultura sí lo compro porque es una moda y sí ya están fanáticos por el K-Pop, aunque México mágico, lugar surrealista dónde todo es posible.
No veo tan viable ese fanatismo a los "mattangs" en un contexto de Sci-Fi porque no explican por qué pasa, no hay un análisis a las estatuas. La historia se siente forzada a ser algo "cósmico" encaminada más a una tendencia de charlatanería como comercial de "pare de sufrir" y en ese devenir, la historia se vuelve larga, tediosa y aburrida. Cuando se estaban hablando de temas importantes como los desaparecidos se centra más en la obsesión de Sofía con Eloísa, en la obsesión de Luciano con Ana y para las ultimas páginas se siente el cortón de la historia. Todo se olvida y ni modo que se quede ahí en la calle de Madero el pasaje de las estatuas de piedra sin resolver ¿por qué?
Una novela súper interesante que utiliza como contexto la epidemia de desaparición de personas por las que atraviesa México en la actualidad, pero en forma de ucronía mezclando la cultura Polinesia y otros elementos místicos que dejan que la imaginación del lector llene los vacíos. Siendo claves las extrañas estatuas de aquellas personas que desaparecieron y le dieron una excusa conveniente al gobierno para lavarse las manos.
La historia sigue a tres personajes principales mientras viven un infierno propio: Sofía que no puede superar la desaparicion de su amada años atrás; Ana que es una adolescente sufriendo los estragos de una familia disfuncional; Luciano, divorciado, alcohólico en recuperación y con menos madurez emocional que Ana, una de sus obsesiones.
En este libro sin capítulos conocemos los pensamientos de los tres, sus complicados monólogos internos y sus demonios que quieren exorcizar. Sus vidas entrelazadas muestran que el destino a veces es cruel, pero está en nuestras manos dejarnos llevar o pelear por cambiarlo.
Es tanto una reflexión acerca del contexto actual de inseguridad en México, cómo de nuestras propias obsesiones que dejamos sabotear nuestra vida.
La verdad quede muy confundida porque no vi una resolución en la trama 😔 pero me pareció una historia muy única, con un hilo narrativo muy original. Me hubiese gustado entender el porqué, que suelen explicarnos en las distopias pero no lo hicieron y eso me deja sin poder disfrutar muchas cosas :( meditaré la puntuación real porque por ahora está entre un 3,5 y un 4.
Chale. Es como una telenovela horrenda. Para la bandita intelectual. Lugares comunes. Pusilánime en la creación de sus personajes. Con razón estaba en el Remate de libros a mitad de precio. Pésima experiencia.
Creo sinceramente que las reseñas son injustas con el libro. Me parece, desde mi oficio de editora que todas las carencias están en el trabajo editorial. La verdad planeta debería disculparse públicamente por una edición tan pedorra. La historia es lineal y la estructura dispuesta en escenas responde a la polifonía que encarna. Hay pasajes muy poéticos (a propósito de un puñetazo en la nariz: «duele poco pero sangra a rayas de fuego»), y otros un poco más escuetos que dan la sensación de un guion (en plan: «Una bodega enorme con una plataforma en medio. La única fuente de luz son las antorchas que se localizan en seis puntos.»). Estos pasajes más bien parcos y los anexos que se intercalan en la historia cumplen la clara función de darle dimensión al mundo creado por la autora (no la de confundir al lector). No es una novela rara ni difícil de entender, el hilo emocional que ensarta a los tres personajes principales es lo importante, la premisa de un México ucrónico lleno de estatuas que ha adoptado una nueva religión con rasgos importados de Oceanía es solo el recipiente que contiene la historia principal. No me parece que haya cabos sueltos, incluso me parece que podrían omitirse algunas cositas. Y la verdad, me gustó mucho la revelación del final.
Es una pena que alguien haya escrito esta basura. Ideas básicas y retrógradas, sin más finalidad que alienar hacia causas perdidas. Ojalá ya no publiquen este tipo de textos enfocados a perder el tiempo.
Había escuchado muchas recomendaciones sobre Aura, una escritora mexicana joven y brillante, por lo que decidí sin dudar comprar su nuevo libro “Mar de Piedra”. Para ser mi primer acercamiento a su literatura me voy con un sabor amargo, no es un libro complejo como dicen algunas reseñas, al contrario en un principio me pareció un libro amable con el lector, presentándote tres personajes con historias diferentes que tienen en común este futuro distópico en la Ciudad de México donde el tema de las desapariciones y las estatuas entendí serían el argumento principal de la novela pero oh sorpresa, no fue así.
Una vez comprada la idea esta a mi parecer no se desarrolla, pasa a un segundo plano para solo centrarse en las obsesiones de cada personaje. Que funcionan bien en lo individual, cada una resolviendo sus problemas que de casualidad se van uniendo cada vez más para entrelazarse al final pero ¿y después? No entendí el propósito de reunir a los personajes si al final cada historia se resolverá por su cuenta.
Seguiré leyendo a Aura porque la primera parte del libro me pareció muy buena aunque en lo personal este libro no me haya fascinado.
Tenía grandes expectativas sobre este libro que al final no se terminaron cumpliendo.
Por un lado, me gustó mucho el estilo de Junco y su construcción de mundo y personajes; la religión que crea y la incorporación de ciertos elementos de la cultura Polinesia me parecieron muy originales y bien ejecutados. Una Ciudad de México cubierta por una maleza de flores y plantas tropicales es algo que me gustaría ver.
Por otro lado, el tema de las desapariciones que, a mi parecer, es el corazón de la obra me dejó con un mal sabor de boca. Si bien se vislumbra una crítica al trato de esta problemática por parte de las autoridades, ésta queda en eso, una insinuación.
La obra tiene un desenlace muy "queda bien" y, por lo mismo, inverosímil. El enfoque más romántico (de romanticismo) que escogió la autora, se queda muy corto frente a la problemática real de las desapariciones y, por lo mismo, la obra en su totalidad se siente superficial.
En conclusión, sí les recomendaría la obra por sus elementos de fantasía y como una lectura ligera. Si lo quieren abordar por el tema de las desapariciones, creo que hay otras obras mejores por autoras mexicanas.
“Quienes dudan de los mapas, ¿cómo se explican entonces las estatuas?”
sin duda, es un libro muy interesante con un plot inusual y atrayente. me encantó la manera en la que está escrito, es muy bonito y diferente, está lleno de metáforas y oraciones compuestas de maneras muy bonitas, es increíble. también me gustó mucho como usa la onda polinesia y el concepto de las estatuas, un tema diferente y cautivador. normalmente no me gusta el uso de celulares en libros pero siento que la autora lo abarca muy bien sin que se vea ridículo. lo que no me gustó fueron sus últimas páginas donde parecía que la historia no iba llegando a nada concluso y su final fue tan abrupto que dejó varias cosas sin cerrar, no se deja en claro por qué pasan ciertas cosas ni lo que pasa con ciertos personajes. pero en general ame el libro, evidentemente aura es una escritora increíble y muy notable con mucho potencial, que no le molesta romper una que otra regla ni intentar cosas nuevas.
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Tenía altas expectativas sobre este libro porque me gustó mucho el primero que leí de esta autora "El día que aprendí que no sé amar". Pero me decepcionó en muchos niveles.
Bueno, no es lo mismo escribir ficción y no ficción. Quizá esta autora sea de mi agrado como ensayista y no como novelista. En fin, seguiré leyendo su trabajo y lo averiguaré.
Uno queriendo dar oportunidades y salen con estas mamadas, mucha primicia niña ejecución, está es la historia para tu prima hippie que cree que sí tenemos una piedra que nos define y controla nuestras energías, combinado con tu tia la catolica que cree que hay lugares donde queda el maligno
Esperamos que te vaya bien Aura, los misales y oraciones te han de quedar bien chidas
Al tiempo que empiezan a aparecer esculturas de personas desaparecidas en la avenida Madero de la Ciudad de México una religión nueva, vagamente inspirada en las culturas polinesías, se generaliza en México. García-Junco presenta la vida de dos mujeres, Sofía y Ana, la primera es una maestra universitaria lesbiana, la segunda es su alumna que creció en un ambiente violento con una madre sola.
El libro nos traslada a la Ciudad de México en el año de 2025, donde la gente ya se acostumbró a un fenómeno extraño: las miles de estatuas que ocupan la avenida Madero, estatuas que representan a miles de personas desaparecidas: desde mujeres hasta niños. Y donde todo parece indicar que la gente se ha acostumbrado no solo a verlas, sino a esa desaparición de personas. Si vemos como está la situación en el país actualmente, esto no nos ha de extrañar, sino que lo veríamos como una crítica al país mismo. A la par también vemos que dentro de estas apariciones, también se ha vuelto bastante popular una secta, conformada por los que están metidos en la religión Polinesia, para ser más exactos, la moda está en leer el futuro en conchas y de más, y el uso de mattangs, unos tipos de mapas de tu alma que pocos pueden descifrar. Aquí hago una pausa, porque esto de los mapas, del destino me sacó de quicio. Primeramente porque la autora no te deja muy en claro qué onda con todo eso, finalizas el libro y te quedan muchas, pero muchas más dudas que respuestas. Y algo que también me generó conflicto es la manera en la que muchos personajes, y uno de los protagónicos justificaban sus acciones y varias cosas de su vida por cosas del destino. Algo así: es que si te fui infiel es porque ya estaba escrito. Es como esas fanáticas religiosas que dicen: lo hice porque Dios quiso, sino, me hubiera detenido. Lo siento, es que de verdad no puedo con eso. Ahora, en medio de este caos vamos a conocer tres personas distintas que en la mitad del libro sus caminos se cruzan, no hablaré más, porque quiero hablarles de ellos un poco más más abajo. ¿Cuáles fueron las fallas de este libro? Que yo voy encantada con la premisa: un México distopico. Pero se queda en eso, en una asombrosa premisa, siento yo que solo nos muestra la idea, pero no te la termina de escribir bien. No hay coherencia. Nunca se termina de explicar el porqué de estas estatuas, o si solo son de personas desaparecidas, porque también se llega a decir que esa persona se hizo estatua por voluntad propia. Nadie investiga, nadie hace nada. Siento yo que en eso la autora no lo supo aprovechar. Algo que si me quedó claro, es que la autora nos muestra con uno de los personajes como se vuelve la vida en una persona que ha perdido a alguien de esa manera, el cómo sigues tu día a día, o como la culpa no te deja vivir porque la sociedad misma nos ha dicho que siempre tenemos que representar el papel de victimas ante la sociedad. Y es que podemos llevar la pena de la ausencia pero no dejar que eso nos consuma, no está mal seguir adelante, no está mal ser feliz. Hay buena representación de la comunidad LGBTT+, me gustó la manera en la que la autora lo ha abordado, junto con todo lo que conlleva, ¿Cómo es salir del closet? ¿Cómo cambian las amistades cuando lo hacen? Y sobre todo lo más importante: nos muestra que cada persona sale del clóset a su tiempo. Aquí vamos con lo que más presentó fallas a lo largo del libro y que le bajó muchos, pero muchos puntos. Empecemos por los narradores. La historia está narrada en tercera y en primera persona, pero cuando hablamos de esta última está narrada en tres voces, es decir, por nuestros protagonistas. Pero no hay un orden. De hecho, no hay capítulos, son unos cuantos parrados de cada uno y eso hace que te vayas perdiendo, porque no se te señala quien narra, y te revuelve bastante. Para mí, los narradores fue una de las cosas que más estrés me generó. Ahora hablemos de la narrativa, no es mala, de hecho si hace que fluyas con algunas cosas de la lectura, si logra trasladarte a ese México de algunos años (porque la verdad es que ya no estamos tan lejanos), pero la autora te pone datos intermedios entre fragmentos que te distraen y que la verdad que no aportan mucho a la trama. Si el propósito era mantener informado al lector, lo hubiera recomendado colocarlo al final del libro, como un glosario. La redacción de esta historia fue pésima, y junto con todo lo que les acabo de decir, lograron que no conectara para nada con la historia en sí, porque la historia misma se siente plana, no hay algo que yo te pueda destacar de la redacción. Sobre todo cuando hablamos de un personaje en especial, era una revoltura de palabras y de un sinsentido, que parecía escrito por un niño de primaria, incoherencia y media. Si les soy sincera en un aspecto, yo les diría que esta novela es más que nada una novela de personajes, porque estos mismos tienen más relevancia en la trama por lo que viven y lo que han vivido. El problema es que te venden esta historia por la trama, y de ahí cae parte de la ilusión.
Mar de piedra de la autora mexicana Aura García Junco es una novela de tinte distópico en la cual se menciona la desaparición y posterior petrificación de algunas personas sin importar el género ni la edad. Consta de dos secciones, Antes del encuentro, 2025 y Después del encuentro. En Mar de piedra hay tres personajes principales: Sofía, profesora universitaria en sus treintas, aún recuerda a Eloísa y siente culpabilidad por su pérdida y posterior encuentro con su estatua en la calle Madero de la Ciudad de México, este suceso ocurrió hace más de diez años cuando Sofía era casi adolescente; hoy, Sofía tiene encuentros con una de sus alumnas, Ulani, quien se acaba de enterar de una beca que le permitirá estudiar en el extranjero, todavía no sabe cómo despedirse de Sofía. Ana, una joven de dieciocho años, es mesera y estudiante de medio tiempo, cuya madre tiene una obsesión por la limpieza lo cual se acentúa cuando sufre una desilusión amorosa y culpa a Ana por el abandono de su padre cuando Ana tenía solamente dos años; Ana conoce al tercer personaje de este relato. Luciano, divorciado quien tiene su propio negocio, muchas veces siente que va a caer en la tentación del alcohol porque sigue recordando con dolor a su exesposa Iris; una noche de salida con clientes en un bar, conoce a Ana y a partir de ahí, piensa constantemente en ella; Luciano visita a una Asistente para conocer el significado de su mattang. De acuerdo con la autora, un mattang ‘está hecho con varitas de fibra de coco que se entrecruzan’ y se utiliza para conocer no solamente el destino de cada individuo sino también da claves de su pasado y presente. En la segunda parte del libro, los tres personajes ya se han encontrado; Ulani siente celos de Ana porque Sofía la visita y se da cuenta que renta el antiguo cuarto de servicio en donde vivía Eloísa; otra razón de su presencia en el lugar es un proyecto acerca del misterioso artista Aranda sobre el cual está escribiendo Sofía y ésta tiene la idea de que conocía a Eloísa quien guardaba celosamente varios cuadernos en el cuartito. El año pasado leí La gente de arriba, de la misma autora, un relato muy corto publicado en la colección Vientos del Pueblo del Fondo de Cultura Económica, y aunque no fue de mis favoritos, lo disfruté mucho. Me gustaría seguir explorando la obra de Aura García, recomiendo estas dos lecturas. Incluí Mar de piedra en el 52 Reading Challenge bajo la consigna 31, el audio libro tiene varios narradores, aunque lo leí en físico, sí existe el audio libro; los personajes hablan a veces en primera persona y otras en hay un narrador en tercera persona.
Aura García-Junco Moreno nació en la ciudad de México. Cómo es característico en sus libros, se vuelven un híbrido entre la narrativa y lo ensayístico. Aura crea un México alternativo, en el que las personas que están a punto de desaparecer consiguen convertirse en una estatua de piedra, hay una zona en el corazón de la capital, en plena calle Madero conocida como el paseo de las estatuas, en donde se ubican cientos de ellas. La ficción se percibe tan natural que hasta tiene sus propias obras apócrifas existentes en ese México alterno, además introduce algunos conceptos pertenecientes a la cultura polinesia como el de los mattangs que son una especie de mapa astral hecho con varitas de coco que se entrelazan y ayudan a describir al ser humano al que pertenece, pero que no cualquiera puede descifrar, a su vez está tomando fuerza una religión basada en esta cultura. Hay una ley que entró en vigor en 2011 llamada Ley Eloísa que consiste en dejar de investigar la desaparición de cualquier persona al ser encontrada su estatua ya que se considera que la persona realmente no está desaparecida sino convertida en piedra. Además es una novela coral, se exige al lector mucha atención con los constantes cambios de voz. Los protagonistas de la novela se interrelacionan a través de Eloísa quien desapareció hace ya varios años, mientras viven su presente siguen anclados al pasado a través de ella, Sofía, Luciano y Ana se muestran tan humanos, con defectos, con malas decisiones, con emociones, acciones y reacciones. Las interacciones entre estos personajes mantienen al lector al pendiente de su historia.
Es la primera vez que leo un libro de Aura. Fue un libro frustrante a momentos, en el buen sentido, ya que la autora te desafía a llenar huecos en la historia constantemente y deja la mayoría a tu criterio. Si estás acostumbrado a historias que tengan un desarrollo y que tú como lector vayas haciendo conjeturas y que conforme avances en el libro, el autor te vaya dando respuestas a tus inferencias, este no es un libro para ti. Es un libro poco ortodoxo, no es común que se narre de esta manera, pero eso no le quita merito a la excelente pluma que posee Aura. En el libro se plantea el uso del mattang como una herramienta para predecir y marcar la vida de los personajes principales y es justo este recurso el que considero didáctico para explicar el libro que nos entrega Aura ya que, desde mi percepción, estos caminos son multidimensionales y dependiendo de la perspectiva o desde donde lo mires, la vida de los personajes se puede dirigir por distintos caminos entrelazándose y rompiéndose en distintos puntos. Sin duda, una propuesta que nos invita a pensar cómo será la nueva forma de contar historias en un futuro, en donde estamos seguros de que Aura será precursora.
No tengo mucho qué decir sobre la historia que no pertenezca a la sinopsis popular. Como opinión, digo que por momentos me atrapaba y luego no. La historia que más me interesó fue la de Sofía-Ulani-Eloísa. Los tres nombres resuenan y protagonizan el libro. La parte de Luciano y la parte de Ana respectivamente me atendiaron. Personalmente pienso que el libro funciona mejor solo incluyendo la historia de Sofía-Eloísa-Ulani. Las demás no aportan nada fundamental para entender el fenómeno, o bien, puede entenderse el fenómeno sin estas partes. El tema de los Mattangs me parece que se pudo explotar más, pero es cuestión de gustos. Me encanta cómo escribe la autora y mis respetos a los editores. Se siente diferente. Por eso, cuatro estrellas.
No sé qué pensar, porque me desvelé justo ahorita acabando este libro porque es bastante emocionante hacia el final, pero siento que las últimas páginas fueron demasiado vacías. Para un libro lleno de worldbuilding, las no-explicaciones del final quedan un poco huecas. Además, al principio la novela se adentra en su espléndida premisa de las estatuas, para dejarla de lado y pasar sobre el aferrarse a un destino o al pasado, y el choque entre los tres personajes principales no termina de ser tan contundente ni como para marcar sus tramas ni como para llegar a una conclusión satisfactoria. Una lástima, porque la premisa y la historia tenían el potencial de ser algo más.
La idea, el contexto, y el tema general de la novela me parecieron muy interesantes.
Me quedé con algunas dudas y confusión al terminar el libro, pero creo que la autora logró su objetivo con el tema de la violencia íntima. Al tener traumas y heridas propias, cada persona ejercemos violencia hacia quienes nos rodean, pero tenemos la capacidad de romper ese círculo. En esta historia tenemos a 3 personajes que cuentan su propia historia de violencia y qué es lo que pasa cuando decides (o no) dejar todo lo que cargamos, romper el círculo de odio, sanar dejándote sentir todo y aceptando que no todo es perfecto pero puede ser mejor.
Una novela en la que la estructura lo es todo, los fragmentos de narración intercalados le dan un ritmo dinámico y ágil. Me gustó mucho, sin duda me da esperanza en la literatura contemporánea. Los matices místicos que aborda ante la llegada de una nueva religión a la CDMX me encantaron, permanecen ahí para un análisis más detallado que haré eventualmente; mesianismo, obsesión, destino son los particulares que más me gustaron. Una gran obra literaria que palidece ante el mediocre trabajo editorial del sello Seix Barral: me hizo enojar ver errores ortotipográficos que claramente no son culpa de la autora, sino del editor. Solo por eso las 4 estrellas.
Es una distropia ambientada en una sociedad del 2025 , en la ciudad de México. Dónde el tema de desapariciones está asociado a unas esculturas que aparecen de manera misteriosa en lo que es la calle Madero . Una sociedad que no ha superado los traumas de violencia , bastante individualista y egoísta sobre todo consigo mismos La trama es ágil aunque su desenlace me pareció tedioso y que no lleva a ninguna parte Me agrado que la autora haya investigado parte de la cultura polinesia los llamados "mattangs" como parte de la religión de está sociedad futurista