Los fascinantes relatos reunidos en este libro cuentan historias de travesías, desplazamientos, transiciones. Acostumbrados al viaje o a la idea de éste, los personajes encuentran poco a poco una zona vital nunca antes visitada, que en ocasiones los transforma y en otras permite que llegue a sus extremos la falla, la manía, la particularidad o debilidad que los identifica. En la narrativa de Ana García Bergua, con su exposición siempre tranquila y sin prisas, van emergiendo, entretejidas, la melancolía y la comicidad de las vidas humanas. Historias de amor clandestino, viajes que terminan separando matrimonios, recorridos cotidianos pero desastrosos, pueblos insólitos, fantasmas viajeros, perros que se pierden en aviones, inquietantes cuartos de hotel, pequeños desvíos en la ruta que cambian por completo su anécdotas y personajes se despliegan en una prosa clara y fluida que se burla sin saña y describe con ironía pero sin estridencias ni juicio las acciones más disparatadas o más normales, las peripecias más estrambóticas o las más leves deformaciones de la cotidianidad.
Ana García Bergua está incluida en la colección llamada Los Mejores Cuentos Mexicanos compilado por Joaquín Motriz. Es considerada “una de las escritoras jóvenes más interesantes de la literatura mexicana” (Gil). Contribuye a revistas y suplementos culturales. Estudia escenografía teatral, lo cual influencia sus novelas también.
En una entrevista con Eve Gil, Ana García Bergua dijo, “Si no sé dónde están los personajes…no me puedo ‘trasladar’ a él y saber qué sucede, pues yo escribo un poco espiando, siguiendo a los personajes” (Gil). Según algunos críticos, su literatura incluye ideologías feministas, pero Ana García Bergua no ve su literatura como feminista. Escribe sobre los conflictos en las vidas de las mujeres.
Ana García Bergua estudió Letras Francesas y teatro en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). En 1992, recibió una beca del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Ana García Bergua viene de una familia con experiencia en la literatura. Su padre, Emilio García Riera, era un crítico de cine. Su hermano, Jordi García Bergua, era un escritor halagüeño. Alicia García Bergua, su hermana, es una poeta con varios títulos publicados.
En 1994, ganó “la mención honorifica en el certamen internacional de primera novela ‘Ciudad de Santiago’ celebrado en Chile” (Otamendi). Desde 2001, García Bergua ha sido parte del Sistema Nacional de Creadores de Arte del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. En 2004, Ana García Bergua escribió su novela, Rosas Negras, después de la muerte de su padre.
“En algún momento me despertaré, piensa, pero no importa, y se entrega a aquella dicha”.
Los relatos que componen este libro, resultan bastante amenos e interesantes, en muchas ocasiones es imposible no soltar una carcajada, pues la crueldad y la ironía de los acontecimientos, depositan al lector en ese mundo.
Todos los relatos tienen que ver con trayectos, desplazamientos o transiciones en las que el destino no es lo importante sino lo que ocurre para llegar a él, si es que eso llega a suceder, claro.
El viaje como un estado de consciencia mayor sobre lo qué pasa cuando solo ponemos los ojos en el futuro o en este caso, en el destino.
Entretenido, interesante y profundo. A diferencia de otros libros de relatos cortos, este volumen es bastante parejo sin las crestas y valles que suelen tener colecciones similares. El leitmotiv son los viaje, da igual si son por avión, barco, tren, autobús o auto, y los hoteles son escenarios recurrentes en los textos, pero esa es solo la forma. En el fondo hay una reflexión sobre los viajes y los viajeros que por más distancia que recorran parecieran no moverse del mismo sitio en el que sus vidas, sus neurosis y obsesiones los tienen atrapados. Muy recomendable.
una exploración de los umbrales con una prosa linda y concreta. Los hilos que ana deja colgando en cada historia se quedan con uno como el arrepentimiento de una decisión apresurada que causa una tragedia menor (como meter mi mate de porcelana en el equipaje documentado y que al abrirlo en bogotá sean solo añicos).
Ana es muy buena escritora, sus relatos son coloquiales y sencillos pero tiene un humor muy agradable que hacen la de la lectura una experiencia amena. Los cuentos tienen que ver con viajes, traslados, mudanzas.
Me encantaron los relatos del libro, son bastante cortos y entretenidos y cada uno muy diferente el unico enlace es el viaje o lo que hay en torno a esto pero al final cada uno te deja reflexiones muy bonitas e ibteresantes acerca del viajar y las personas.