Año 1787. El joven Timoteo regresa a su hogar desde la Villa del Luján cuando algo ocurre y desaparece en la noche. Durante su búsqueda, aparecen los huesos de un animal gigantesco, desconocido. Obsesionado con su desaparición, el fraile Manuel de Torres acude al mismísimo Virrey, pero poco logra. Sin embargo, son los huesos los que despiertan el interés de Carlos III quien ordena “…procure, por cuantos medios posibles, averiguar si en algún partido de Luján o en otro de ese Virreinato, se puede conseguir un animal vivo”. Entonces, parten dos partidas de caza -una oficial, una secreta- a internarse en los bosques en búsqueda de una de estas enormes criaturas sin imaginar el destino terrible que les aguarda. ¿Qué secretos esconden los montes del Luján?
Rodolfo Santullo (Mexico D.F., 1979) es periodista, escritor, guionista y editor de historietas al frente de Grupo Belerofonte. Autoeditor desde 1999 con "Montevideo Ciudad Gris", integró la revista "Quimera" en 2003 y desde 2005 publica mediante GB. Sus novelas gráficas "Los últimos dÌas del Graf Spee" y "Acto de Guerra" (ambas con dibujos de Matías Bergara) han sido ganadoras en los Fondos Concursables para la Cultura que otorga el Ministerio de Educación y Cultura del Uruguay. Su novela gráfica "Cena con Amigos" (con dibujos de Marcos Vergara) recibió el galardón de "Mejor Guión" en los premios "Solano López" que se otorgaron en la Feria del Libro de Buenos Aires 2010. Junto a Matías Bergara además, resultó ganador del Premio de Historieta Juan Carlos Onetti, organizado por el MEC en 2009, por su adaptación del relato "Esbjerg en la costa". En 2011 publica "Valizas" nuevamente junto a Marcos Vergara. Fue merecedor de tres nuevos Fondos Concursables en la edición 2011, por sus novelas gráficas "Zitarrosa" (con dibujos de Max Aguirre), "Dengue" (con dibujos de Matías Bergara) y "El Club de los Ilustres" (con dibujos de Guillermo Hansz). Ha publicado además como escritor, la novela "Las otras caras del verano" (Amuleto 2008, en colaboración con Martín Bentancor, ganadora de una mención de honor en el Concurso Literario Municipal 2002); el libro de cuentos "Perro Come Perro" (Artefato 2006), la novela "Cementerio Norte" (Trilce 2009, ganadora en los Fondos Concursables para la Cultura 2008), la novela "Sobres Papel Manila" (Estuario 2010, 2do. Premio en el Premio Anual de Literatura del MEC 2009) y la novela "Aquel Viejo Tango" (Estuario 2011, en colaboración con Martín Bentancor). Desde principios de 2010 integra el staff de la Revista Fierro que se edita en Buenos Aires, Argentina, colaborando frecuentemente con el dibujante Dante Ginevra. Como periodista, ha participado en medios de prensa como Posdata, La República, Brecha, Freeway y la diaria. Actualmente colabora con la separata O2 de El Observador.
Terminé de leer Los cazadores del Rey Para sorpresa de algunos (me incluyo) nos encontramos frente a una novela histórica ubicada en el Virreinato del Río de la plata, en esta historia el fraile Torres se encuentra ante una situación de remordimiento, el muchacho que le ayudaba con las tareas del monasterio desaparece por la noche volviendo a su casa en medio del monte, en medio de su búsqueda junto con el resto del pueblo en Luján se encuentran el esqueleto de una criatura enorme. Lo que no sabría es que ese esqueleto lo llevaría a la historia, y el resto del relato se nos torna una cacería por encontrar a la criatura, pero en su fuero personal por revelar que le pasó al pequeño del que ni rastros quedan.
Al comienzo pensé que se trataría de una novela histórica con tintes de misterio y horror, y un poco lo fue sí, pero las respuestas que me dieron sobre el final me resultaron más satisfactorias que un imaginario impensable.
La construcción de personajes me resultó de lo más convincente y el relato en sí me tuvo en una tensión constante del querer saber qué pasaría con cada personaje, el autor en la presentación del libro dijo que tiraba los dados de rol para saber si un personaje moría o sobrevivía, y así se sintió, el no saber qué pasaría ya que la historia ya no dependía del imaginario del autor, sino más del destino de los dados, lo cual lo hizo mucho más interesante.
Recomiendo para quienes quieran conocer un poco de las anécdotas de la región, es un libro corto que se lee ágilmente.
Durante la búsqueda de un niño desaparecido, los huesos de una criatura enorme, totalmente desconocida, son encontrados, por lo que un grupo es enviado para buscar un ejemplar vivo, y llevárselo al Virrey de Buenos Aires para que pueda ganarse el favor del Rey de España, Carlos III. En esta expedición van dos frailes dominicanos, más en busca del niño, que de esta criatura, un noble cazador Español, totalmente obsesionado con recuperar su status en la corte del Rey, y un guía local con su hijo. Nadie se hubiera imaginado la aventura en la que se iban a ver envueltos, ni el horror que los esperaba en esa búsqueda.
Rodolfo Santullo nos presenta una obra que rompe un poco con el género que uno está más acostumbrado a leer en sus novelas, sale de la novela policial, para adentrarse en una novela histórica, de aventura, que a pesar de estar en un género totalmente diferente, se nota que se nutrió mucho del conocimiento del autor en otras ramas de la literatura. Su experiencia con los cómics ayudan a que sea muy bueno a la hora de pintar una escena, de hacernos imaginar el lugar donde se lleva a cabo la acción. Los personajes tienen una mezcla de realismo crudo, con un humor leve, muy sutil, que ayuda a llevar la novela de forma muy ágil, por horrible que sea lo que este sucediendo, sin nunca hacer que se vuelvan irreales o ridículos. Devore el libro en un día y medio, cuando llegue a la parte final, no podía parar de leer.
Otra cosa genial, es que se nota que las muertes fueron decididas casi por azar, el autor contó que para ver quienes vivian y quienes no, tiró un dado, lo cual se nota, hay un solo personaje que claramente tiene que sobrevivir, pero el resto te agarra por sorpresa, y eso es lo que lo hace mejor aún, porque uno va hinchando por o en contra de algunos de ellos, sin realmente nada que asegure que estemos apoyando al personaje correcto, por así decirlo.
Es una novela que mezcla la aventura, con el humor, con el misterio, con el horror, de una forma totalmente disfrutable.
Excelente. Aventura pura y dura, con momentos de horror agobiante, llena de personajes queribles, pero con los que hay que encariñarse poco. Un must have.
Una aventura clásica de inicio a fin. De lectura sencilla y rápida, con foco más en la historia que en los personajes y una fauna local en épocas del virreinato del río de la plata. Totalmente recomendada para quien quiera pasar un rato disfrutando de una historia de acción y algo de historia.
La vida me impidió leer este libro apenas lo tuve en mis manos, pero por suerte logré hacerlo antes de que terminara el año. Después de escuchar al autor hablar en La Galatea, en el Museo Zorrilla, supe que iba a ser una lectura más que interesante.
Esta novela bebe mucho de los libros de aventuras de antes, además de contar con fuerte documentación histórica y de tener un airecillo a partida de rol. Es un combo excelente porque nunca deja de ser entretenida; tampoco es del todo una de esas cosas por completo y cuenta con un factor que me tuvo intrigada todo el tiempo: el autor decidió las muertes de los personajes según el azar. Esto, obvio, da pie a que la historia tome rumbos inesperados y seguro fue un desafío a la hora de escribir.
Sin contar demasiado, tenemos un par de eventos disparadores: la desaparición de un chico y el descubrimiento de unos huesos gigantes, que pertenecen a un animal desconocido. Algunos personajes querrán dar caza al animal, otros descubrir qué fue de este niño. Otros, sacar provecho de la situación. Ninguno imagina cuál es la verdad detrás de ambos acontecimientos.
Si bien no es el tipo de historia que suelo leer, supo atraparme y, en más de una ocasión, decir «qué bien escrita que está esta parte», que es uno de los grandes puntos a favor del libro: Santullo escribe muy bien. El capítulo final es maravilloso. Sé que por el contexto histórico (siglo XVIII) la tenía complicada, pero tengo que admitir que igual eché de menos algún personaje femenino con cierta relevancia. De todas maneras, se nos presenta un elenco con bastante variado y con conflictos que rinden para mucho. Y, en mi mente, Manuel de Torres y Aparicio son muy, muy buenos amigos.
Si andan con ganas de una buena aventura, con ambientación histórica y muertes impredecibles hasta para el propio autor, es por acá. Aprovechen que vienen las fiestas, yo qué sé. Regalen y regálense.