Un libro de historia sin dinastías ni batallas siempre es mejor. En este caso, hace un repaso de la sociedad de la Edad Moderna: vida familiar, laboral, clases sociales, educación… un buen repaso.
Algunos capítulos me han gustado mucho (por ejemplo, el de la educación) y otros se me han hecho muy largos. Tiene la mala costumbre de soltar listas de ejemplos que, aunque informativos, interrumpen totalmente el hilo de la lectura. Una cosa buena es que deja claro que en esa época España no era un país muy distinto al resto, al menos en cuanto a las costumbres de sus habitantes.