El FCE publicó en 1985 esta antología de la obra de Juan José Arreola, preparada por él mismo, en la colección Biblioteca Joven. En su "Presentación..." escribió: "Ahora surge de pronto la oportunidad de este libro. Y la aprovecho inmediatamente para ofrecer a sus lectores lo que escribí en mis horas juveniles, cronológicas y espirituales. Viejo a más no poder como representante de una literatura a punto de extinguirse, me anima el afán de renovarme en jóvenes nostálgicos de una vida más cosa que no ha sido, pero que puede ser y que será. Y como Andrea Huerta saluda abriéndome la puerta hacia los lectores de esta Biblioteca, le digo aquí están estas páginas mías que desde ahora son tuyas".
Arreola es un gran narrador. Punto. Entre sus logros se cuentan el amoroso cuidado que puso en cada una de las frases en sus escritos, sin importan que fueran cuentos, novela, reseñas o esbozos teatrales. Además contaba con una erudición poco común en nuestros días (la cual no pocas veces permanecía oculta por humildad, cuando no simulada; cf. "Baltasar Gérard" y "Eva") y la empatía honesta con el hombre del campo ("El cuervero") y el pobre citadino ("Hizo el bien mientras vivió"). En pocas palabras, la obra de Arreola era la de un humanista.
Por otro lado este humanismo roza y no pocas veces penetra de lleno en la cristiandad y su panteísmo ("Pablo" y "El silencio de Dios", por ejemplo). En este momento de la Humanidad, la lectura de ciertos pasajes en estos textos puede parecer chocante, cargada de machismo a ratos ("Eva" y "La vida privada" son algunos ejemplos de esto) y hasta efectista. Claro, a muchos otros este humanismo cristiano puede parecerles atrayente y deseable; pero permítaseme pasar de largo y discrepar abiertamente con él. En todo caso, Arreola es el reflejo de la sociedad de su tiempo y, con tolerancia, debe ser juzgado desde esta perspectiva.
Es por eso que prefiero quedarme con el Arreola que se aproxima al humor intelectual. Al Arreola de "El guardagujas", de "El faro", del "Baby H.P.". En esos ejemplos (y en varios que no están en esta antología) están las páginas más perdurables de Arreola, las más universales y las menos controvertidas. Las que hacen de él uno de los grandes de la narrativa mexicana de todos los tiempos.
Colección de escritos de Arreola, que rondan entre pensamientos, poemas en prosa, ensayos breves y cuentos cortos. Publicada en 1985 por FCE y reeditado este año 2024, vuelva esta compilación de textos que el maestro utilizó para seguir explorando el lenguaje, jugar con él, desnudarlo y armarlo, para convertirlo en ideas, humor, o sensibilidad. Una obra pequeña para acercarnos más al escritor.
Cada cuento presentado es escrito de manera magistral y pone como centro a lo cotidiano. En estas páginas se puede encontrar como Arreola puede hacer de un momento simple algo cargado de simbolismo.