¿Qué destino aguarda en Kolymá, carretera famosa por el terrible pasado que esconde su pavimento? Kilométrica tumba de innumerables presos del Gulag soviético, es conocida como la «carretera de los huesos». Por ella viajan Alan y Luis, grandes amigos, intentando atravesar la Siberia profunda, hasta que su vehículo se apaga en medio de la nada. Sin mayores titubeos, Luis encañona a Alan. Con la Kolymá aguardando allá fuera helando cualquier posibilidad de sobrevivir y la pistola de por medio, ambos intentan desenmarañar aquello que los ha conducido a tales extremos. Los recuerdos les caldean el aliento y enlazan personajes traídos desde la turbulenta infancia y adolescencia de Alan vivida en Tamul, ciudad turística del Caribe mexicano, y terminan confrontando la realidad presente: la ruta y su oscura y aplastante soledad. Protagonistas de un fraude millonario perpetrado a una compañía telefónica e implicados en una conjura política de largo alcance cuyas consecuencias les persiguen, Alan y Luis son conscientes de que el tiempo se les agota en Kolymá.
«Ahora que lo mencionas, puede que sea el mejor lugar del mundo para hacerlo, para que los muertos escuchen lo que tengas que decirles».
Mención honorífica en el 19o Premio Internacional de Narrativa Ignacio Manuel Altamirano, organizado por la Universidad Autónoma del Estado de México.
Mauro Barea (Cancún, 1981). Narrador y ensayista. Fue consultor en el documental Entre dos mundos (2012), coproducción con TV UNAM y con difusión de National Geographic. Es coordinador del área de Narrativa en la comunidad de talleres literarios Archipiélago, donde imparte los talleres de novela y cuento, y coordina e imparte el taller literario en el Centro La Paz II para personas mayores en Cádiz, España.
Fue articulista para la revista Pioneros, publicación historiográfica de Quintana Roo (2011-2015). Ganador del Premio de Narrativa Breve del Certamen Jóvenes Creadores 2017 (Ávila). Actualmente colabora en las revistas Zenda (España), Bitácora de vuelos (México) y Carátula.
Su novela Kolymá (2022) fue distinguida con mención honorífica en el 19o Premio Internacional de Narrativa Ignacio Manuel Altamirano, organizado por la Universidad Autónoma del Estado de México.
En 2025 su proyecto de libro de cuentos fue seleccionado para la beca del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) Quintana Roo (México) en la categoría de Creadores con Trayectoria.
3,5/5 🔫🔫🔫 Leído en marzo de 2023 y pendiente de reseñar.
Me decidí a leer esta novela tras comentar sobre ella con su autor, Mauro Barea. Con esta novela, ganó una de las dos menciones honoríficas otorgadas en el certamen correspondiente a la 19 edición del Premio Internacional de Narrativa “Ignacio Manuel Altamirano”, convocado por la Universidad Autónoma del Estado de México en 2022. Llama la atención inmediatamente el título: Kolymá. Será el propio protagonista el que nos explica la razón de su importancia:
Los sueños me hablaban de una carretera llena de huesos. Investigué y lo primero que salió en internet fue Kolymá. Y desde que leí de lo que se trataba, me entró curiosidad, pero luego la curiosidad me llevó a preguntarme muchas cosas. Sobre mi vida y sobre lo que haré de ahora en adelante. Creo que es uno de los sitios del planeta donde puedes ponerte a pensar… (Alan).
La obra narra las vicisitudes que llevan al protagonista (Alan) a encontrarse en un coche sentado en la carretera de los huesos de Kolymá, con su amigo Luis apuntándole a la sien con una Beretta, que es justamente donde arranca la novela.
Quizá era la tranquilidad que da el cementerio, un inmenso cementerio que recorrían desde ayer, el kilométrico camposanto de Kolymá, en la Siberia profunda.
Y es efectivamente, desde este momento y lugar, donde mediante flashbacks, el autor va desgranando las relaciones de Alan con el resto de personajes y, muy en particular por su trascendencia en el desarrollo de la trama, con Gloria, los sentimientos de encandilamiento y despecho que le genera y las actuaciones a que estos dan lugar. También se nos narran las aventuras comerciales y financieras del protagonista, así como las consecuencias que estas generan en otros personajes también importantes en la trama. Evidentemente, no abundaré más en este punto para no incurrir en spoilers.
De regreso a casa, Alan aún saboreaba los acontecimientos recientes con el estómago cosquilleándole sin parar. La exactitud, la materia del universo actuando sincrónica, haciendo rebotes, carambolas y cabriolas destruyéndolo todo menos a él. Había sentido la onda expansiva que se detenía justo a sus pies.
Desde mi punto de vista, la novela adolece de que el desarrollo y el propio lenguaje están muy aferrados al lugar donde se desarrolla (Tamul, México), lo que ha hecho que en muchas ocasiones me haya costado seguirla, además de tener que recurrir constantemente al diccionario. Por supuesto, esta apreciación es muy personal y seguramente no les afecte a otros lectores y, en particular, a los mejicanos, pero a mí sí me ha complicado la lectura y el avance notablemente. Entreverados en la trama, el autor deja traslucir gran parte de la problemática inherente al lugar donde se desarrolla.
Si esta es la nueva generación de políticos jóvenes, no quiero ver el futuro que le espera a mi ciudad. Más condenada no puede estar. (Alan)
Y, por otra parte, mediante miradas retrospectivas, se pone en valor el coste de lo conseguido por Alan a lo largo de su amplia carrera de actividades, y su efecto sobre la gente circundante.
Ni pareja, ni amigos, ni familia; esa era su vida. Era el costo de la victoria, de no permitir las burlas de nadie, de no dejarse arrebatar su felicidad.
Sin embargo, la estructura de la novela resulta absorbente y he disfrutado bastante de ella. Por todo ello, mi calificación es de 3 estrellas.
No es una realidad, es la misma Muerte. La Muerte de toda la vida, la que aprendemos a conocer, a querer, con la que aprendemos a convivir y que nos espera ansiosa. La sombra, el esqueleto alargado, no era más que ella, la que vive entre materia y antimateria y no deja escapar a nadie, así sea un agujero negro, un púlsar o un triste falsificador de corcholatas.
Finalmente, recomiendo esta novela, con el convencimiento de que os hará pasar un buen rato que, a fin de cuentas, es de lo que se trata.
Me impactó, no esperaba que se me quedara tanto de esta novela, pero le sigo dando vueltas a algunas escenas de Gloria... el payaso..., la politiquería mexicana que se descontrola hasta irse todo al carajo..., nada de lugares comunes o tópicos que se encuentran en ciertos thrillers, aunque este no sé si sea thriller, es un poco inclasificable por todo lo que lleva incluido, pero ahí está el encanto de "Kolymá" y la ruta de la muerte que nos lleva por derroteros inesperados.
Son pocas las novelas ambientadas en el Caribe mexicano que recuerdo (la de "Arrecife" de Juan Villoro es la que se me viene a la mente) y Mauro, que veo que nació en Cancún, lleva su temática definida, con un lugar propio llamado Tamul y que funciona como un pivote geográfico bastante efectivo y que nos trae ese Caribe poco visto en la literatura mexicana. El Altamirano de narrativa no decepciona, he leído otras novelas en años pasados y la calidad es altísima, y con Barea han encontrado un excelente narrador, enhorabuena.
Un Mauro que no había leído, completamente diferente del tema histórico que manejó en Terra incognita. Me sorprendió mucho. Kolymá nos trae la historia de dos amigos viajando por una carretera tenebrosa. Los recuerdos de ambos, los escenarios, las atmósferas y saltos temporales, están controlados a la perfección y hace que quieras involucrarte en la historia de cada uno de los personajes.
Es una novela que tiene sus ritmos propios y de la que sus personajes son su carta fuerte. Gloria es mi favorita, por todo lo que conlleva en la historia, y por todo el trasfondo que lleva detrás, brutal. Pederastia, inmigración, corruptelas y estafas, amores no correspondidos, todo está manejado con precisión con una narrativa que invita a saber qué pasa en la siguiente página. Para mí es una novela redonda.
Lectura imprescindible, una de las mejores del año.
Mención de honor en el premio Altamirano, la novela de Mauro es una montaña rusa, corta, pero que atrapa desde el principio. Solo le había leído 'Terra incognita' y el estilo que maneja en 'Kolymá' a mi parecer es distinto, independientemente de que no es novela histórica, lo que me indica que tengo ante mí un autor versátil, que no se casa con ningún género y que explora el alma humana llevándome a zonas muy sombrías, interesantes y que no dejan de lado la trama, que también es una montaña rusa con Alan el permanente buscador de su felicidad propia, Luis el amigo que quiere ser ético y se topa con pared, Gloria la niña que se transforma en una mujer diabólica y otros personajes que los acompañan en este descenso al infierno. En tres partes y a varios tiempos, el ensamblaje de la historia es también interesante, no deja mucho al azar, muy buena novela.
Vaya, una novela sólida de Mauro Barea, me gustó. La verdad, sus anteriores novelas no me habían terminado de convencer, pero su evolución se refleja bastante en este último y la deja patente con solvencia, una mención honorífica del Altamirano de Narrativa totalmente justificada. Kolymá nos habla del mal que habita en el alma humana y sus personajes nos lo hacen saber casi desde la primera página. Se compone de 3 partes que no decaen, pero creo que mi favorita es la primera, donde se establecen las condiciones, algunas que podrías esperarte para el desenlace pero otras que son impredecibles gracias al buen armado de sus personajes y sus a veces demenciales acciones. Te estaré leyendo con más atención, Mauro.
Kolymá es una buena propuesta de lectura para quien está cansado de encontrar la misma novela bajo diferentes títulos en las mismas estanterías, para quien busca lo original en tiempos en los que escasea. Arriesga en las formas con la seguridad del que sabe lo que hace, juega bien sus cartas para ganarle continuamente la mano al lector, cuya curiosidad convocada desde la primera página, le obliga a averiguar qué culpas hay detrás del cañón de la Beretta que nos recibe en la fría y desolada Siberia.
Es una lectura muy amable, perfecta para aquellos que apenas están iniciando en la lectura, mantiene una trama constante de querer saber qué es lo que pasará después, aunque admito que con ese final uno se puede imaginar mil y un cosas, muy recomendado además de que es muy fluido de leer.
Leer Kolymá te invita a viajar con el autor a recorrer la carretera de los huesos conocer lo sombría que es, los secretos que guarda. Conocer la vida de los personajes te atrapa para continuar la lectura y saber lo que pasa con cada uno de ellos. La vida de Alan su inteligencia, estrategia de obtener lo que quiere, como maneja la situación, saber cómo terminan los dos amigos y el amor por Gloria. Excelente novela.
Conocí al autor Mauro Barea gracias al Festival Literario de Novela Negra Gaditanoir 2024, en el que estuvo presente en la Mesa Iberoamericana para dar una charla sobre El humor negro de Jorge Ibargüengoitia en la Novela Negra Mexicana junto a Willy del Pozo, que por su parte, habló de La Novela Negra Peruana. Aunque no tuve el placer de asistir, sí que conseguí ponerme en contacto con él y conseguir que aceptase una provechosa entrevista para mi blog, que podéis leer en el siguiente enlace: Entrevista a Mauro Barea.
Había tenido la oportunidad de leer dos de los relatos de este escritor natural de Cancún, y afincado en Cádiz. El primero de ellos fue publicado por la editorial Zenda y cuyo título es Aquello que nos está reservado solo a nosotras. El segundo de ellos por la revista Carátula. Su título: Los peces muertos sonlos únicos que siguen la corriente. Ambos me llevaron en volandas de la primera a la última palabra del cuento por la emocionalidad que desprendían en un espacio y un tiempo tan reducidos. Así que en cuanto tuve la oportunidad de echarle el guante a su novela, eso hice.
Sin duda, ha sido un acierto. Kolymá ha sido toda una experiencia, un viaje desde mi pasado en la niñez, ya que aunque no compartimos zona geográfica, sí que compartimos una generación que creció en una cultura similar. Y cuando Alan, el protagonista del libro, hablaba en su infancia de las corcholatas, yo me imaginaba las que en Cádiz denominábamos como las latillas de las botellas de refrescos, para nosotros «cascos», y que también devolvíamos en las tiendas vacías para que nos hicieran un descuento a la hora de llevárnosla llenas a casa. Ese mismo lenguaje de la calle, se suma al extenso vocabulario del que hace gala a lo largo de la obra.
Me gusta la manera en la que Mauro controla el tempo de la historia, y sobre todo, el modo en el que la historia te va envolviendo gracias a unos personajes con aristas que demuestran ser de carne y hueso, con matices y claroscuros, grises, que te hacen partícipes de sus inquietudes, algo que a veces es tan difícil de encontrar en la literatura actual, y que ayuda a que te sientas un personaje más, testigo de la historia.
Para ello, nos traslada, por un lado a Tamul, ciudad turística del caribe mexicano, cuyo escenario sirve para adentrarnos en la mente de un Alan adolescente, y nos cuenta su turbulenta infancia y adolescencia. Y por el otro, a la realidad actual, el presente, que se desarrolla en «la carretera de los huesos», Kolymá, una kilométrica tumba de innumerables presos del Gulag soviético, situada en la Siberia profunda.
El estilo de Barea me ha parecido sencillo, sin florituras, a la par que directo, lo que ha hecho que pueda disfrutar de las escenas de cada una de las escenas, palpar el sudor del protagonista, arrugar el gesto por el hedor que desprenden ciertos lugares o personas, sentir el pulso del protagonista en todo momento, lo que conseguido que estuviese a su lado en esa escena final, en la que se desentrañan algunas de las incógnitas que plantea en la historia.
En ese mismo desenlace, Mauro hace un despliegue de herramientas literarias y un deleite sensorial gracias a un uso acertado de los sustantivos y unos adjetivos contundentes, que me han sumergido de manera brutal en el ambiente opresivo y aislado que presenta la obra y que me ha recordado a un grande de la literatura como es H.P. Lovecraft.
Antes de acabar la reseña, me gustaría mencionar la espléndida fotografía de portada de la obra, con esos matices grises, blancos, que os dejo en la cabecera de la reseña, y que da una idea del paraje frío e inhóspito en el que nos encontraremos cuando nos adentremos en sus páginas.
“El primer paso siempre es el más importante”, se repite como un mantra a lo largo de esta novela en boca de distintos personajes. Mauro Barea, mexicano cancunense afincado en Cádiz desde hace años, nos trae esta oscura y perturbadora novela en torno a Alan Ortiz (protagonista) y su caída a los infiernos a causa de sus obsesiones. ¿Obsesiones? ¿en plural? Más bien una única y gran obsesión que actúa como epicentro sísmico que sacudirá por completo su vida: Gloria, mulata balsera cubana a la que adora cual Dulcinea, si bien la relación amor/odio entre ambos personajes, los llevará de la dicha a la desgracia en segundos, instantes, y siempre bajo los designios caprichosos de la ira, los celos, la ambición, la venganza y el orgullo herido de Alan. Kolymá es una “road novel” cuyo punto final del camino transita por la comarca siberiana del mismo nombre y, más concretamente, por la Carretera de los Huesos, con Magadán como línea de meta. Y como toda “road novel” que se precie, posee ese punto de catarsis en la psicología de unos personajes que, desde el comienzo del viaje, coquetean con la más ancestral cara del mal, esa que reside en todos y cada uno de nosotros y que nos empuja a olvidar las reglas de convivencia, a tomar lo que no es nuestro porque nos apetece, a engañar, estafar, robar… matar. Y esa catarsis se manifiesta en ese extraño tránsito a los confines del mundo, a un lugar inhóspito donde solo reside la nieve, el frío y la muerte, en una última búsqueda de redención por parte de Alan y de su amigo Luis. Sombría, inquietante, Kolymá es un viaje al horror del ser humano, una mirada a un espejo del cual no queremos ver reflejo. Con habilidad, Mauro Barea hace desfilar ante nuestros ojos a un grupo de personajes a cual más mezquino, dentro de una rueda de corrupciones políticas y empresariales que a veces nos hace dudar sobre si existe la bondad humana, o en la vida todo es mera supervivencia. Kolymá, acreedora de la Mención Honorífica en el Premio Internacional de Narrativa “Ignacio Manuel Altamirano” 2022, es una novela devastadora, de narración ágil, inteligente, efectiva y efectista, repleta de matices y de una conclusión perturbadora a la altura del resto de la historia. Kolymá es puro escalofrío de principio a fin.
Me ha gustado mucho. Es una novela muy diferente que no sabría cómo clasificar, difícilmente olvidable. Muy sencilla de leer, escapa sin embargo de la novela de acción o misterio o thriller fácil (para variar). Rápida e intensa, original, no apela a la adrenalina básica: cuenta con una trama inteligente y muy diferente a lo acostumbrado hoy en día. Está muy bien escrita y te traslada de forma vivida a personas que escapan de lo mundano, situaciones y escenarios concretos, bellos, a veces sórdidos, originales. La novela no te deja colocarte de ningún lado. Muy bien hilada. Sin relleno. No voy a hacer una sinopsis porque creo que caería en el spoiler. La recomiendo.
Una novela que confirma el buen hacer de un autor que ya nos había sorprendido con su debut con «Terra incognita». «Kolymá» es un paso adelante en su carrera, en el que añade complejidad y madurez narrativa, hace uso de recursos más sofisticados y de un estilo mucho más depurado. Una novela en todos los sentidos muy bien construida y cuyo interés no decae en ningún momento.
There are three important things in life. The first...., the second is HEALTH, and the third is NATURE. Teacher Mauro has developed a complete sequence of events emphasizing these latter two. Sickness, illness, and sadly, emotional imbalances are a person's nonintentional and intentional ugly behaviors which Mauro defines in detail in Alan's Fibromyalgia Extreme Lumbalgia back pain. I once heard a doctor say "El paciente se vuelve Maldito cuando su diagnóstico no esta controlado o en remision." The third one is NATURE. We enjoy the greener, odor, and the touch of nature. We are introduced to the comfort of Quintana Roo's weather, building up to the tresourous description of Kolyma's -50 degrees Centigrade ROAD OF BONES. Each of the main characters' personalities defines us as THE HUMAN RACE. What's new? LOVE IT
Es el segundo libro de Mauro Barea que he tenido la oportunidad de leer. Me atrapó desde el comienzo, me identifiqué en muchas de las descripciones que realiza a lo largo de la historia de los personajes. Desde mulatas, payasos, monjas y trabajadores de compañías móviles, Kolymá es un despliegue de diversos escenarios y atmósferas. Sin duda un digno merecedor de la mención honorífica en el Premio Internacional de Narrativa “Ignacio Manuel Altamirano” 2022. ¡Excelente libro!
"El primer paso siempre es el más importante". Kolymá.
Kolymá es y fue una estupenda e increíble experiencia sentida como si fuera vivida, las emociones juegan y más cuando no sabes qué es lo encontrarás en el final de esta impresionante historia. #todolomejor Enhorabuena 🍂
Una novela diferente. Atmosférica, de buenos personajes. Hasta ahora pude leérmela, y confirmo que lo que se dice de ella es cierto, es una muy buena novela, te deja algo cuando terminas de leerla. Buena mención honorífica.