Como lo dice el título, es la historia de un corredor que nació para conquistar las alturas. Sus piernas, su corazón guerrero y una mentalidad ávida de superación personal, han sido sus mejores herramientas para triunfar en las carreras de trail en las montañas más imponentes e importantes del mundo, desde sus conquistas del impresionante volcán Iztaccíhuatl y las faldas del monte Everest, hasta coronarse en los Alpes de Europa (Alemania, Suiza, Francia e Italia).
Cada uno de los miles de kilómetros que Ricardo ha recorrido en su vida atlética están salpicados de anécdotas personales y familiares, tragos amargos y buenos momentos, que hacen de este libro una lectura imperdible para todo aquel que decide ir tras de sus sueños, ya sea en el mundo deportivo, el personal, el profesional, o en todos ellos, como lo hizo este extraordinario corredor, original de San Pedro Ihuitlán, un pueblo de chocholteca, de Coixtlahuaca, Oaxaca.
Es un buen libro que narra de forma general la vida deportiva de Ricardo. A través de varias de sus experiencias en competencias internacionales el lector logra entender la magnitud de atleta que es Ricardo Mejía y el impacto que tuvo principalmente en Europa y Asia. Sorprendentemente logra estar en lo más alto del mundo del trail running sin ser realmente un atleta profesional, es decir, no vivía de este deporte. El tenía que trabajar para poder solventar sus gastos personales y los de sus participaciones en las carreras. Eso para mí lo pone por encima de muchos corredores que exclusivamente se dedicaban a su deporte.
Sus anécdotas son muy interesantes y emotivas. Cuando uno termina de leer el libro dan ganas de toparse con Ricardo y pedirle un autógrafo y una foto.
¡Qué increíble crónica de la vida de "El Rey de las Montañas"!!
El relato de su primer viaje a Pikes Peak es verdaderamente emotivo y emocionante. Solo por eso vale al pena este libro, pero seguro tiene muchas historias más que lo convierten en un libro indispensable para todo corredor mexicano.