Después de media vida, dos divorcios y la pérdida de un embarazo, Azul regresa a París, la ciudad en que a sus diecisiete, durante el curso preuniversitario, anduvo navegando a tientas, buscándose entre dos fuertes amores y un buen colchón de amistades. Hoy, a sus cuarenta, regresa a la capital del amor para intentar aunar los pedazos de la Azul adolescente y los de la mujer en crisis. Allí descubrirá y reencontrará nuevas y antiguas pasiones que la conminarán a mirar hacia adelante.
No puedo hacer una review normal de este libro porque creo que es una confesión muy personal de la autora y es difícil valorar algo así, pero sí que puedo decir que me ha parecido un libro de romperte por dentro y volverte a reconstruir pedacito a pedacito hasta sanar.
Y esa es la historia de la Azul del libro, que se va a París a buscar a una Azul adolescente que se perdió en la ciudad de la luz.
Me ha encantado el estilo de Muriel y también la historia. Es extraordinariamente sencilla y emocional y ahí reside su mayor virtud: no necesita artificios para emocionar.
Pues me ha encantado, la verdad. Es un libro muy intimista, escrito de una manera muy poética, como un caramelo que se deshace en tu boca.
Nos habla de las personas que fuimos y de las que nos hemos convertido, de cómo podemos volver a aquellos sitios y personas que nos marcaron en el pasado para reconstruirnos en el presente y, sobre todo, nos susurra que es posible enmendar los errores cometidos o tomar las decisiones que siempre debimos tomar. Una novela esperanzadora.
Escrito con sencillez pero la historia se siente contada de forma tan cercana que no necesita más para transmitir las emociones de miedo, incertidumbre o felicidad de Azul. Me encantó, lo volvería a leer dentro de un tiempo
Me ha gustado mucho por la forma en la que está escrito, muy poético, muy íntimo. Es un libro que te desgarra y te hace sentir lo que siente Azul, una mujer rota que busca recomponerse y recuperar las riendas de su vida volviendo al París de su adolescencia.