En su debut como escritora, Colombina Parra utiliza los mecanismos de la memoria para llevar a cabo, en este sorpresivo conjunto de relatos y recuerdos, una exploración interna que va desde los recuerdos de infancia y adolescencia hasta una adultez repleta de momentos cómicos, desoladores e incluso insospechados, que han llevado a la autora hacia una comprensión budista de la existencia.
Otro tipo de música evoca la vida familiar —mediante la añoranza, la rabia y la felicidad— e íntima de la autora, parte de esta valiosa constelación artística conocida como «Familia Parra», y ofrece, mediante breves historias y aforismos, una introducción divertida y original a la contemplación de lo que nos ocurre cada día.
«Tengo mis dudas sobre lo que escribo, sobre el real interés en lo que busco. Antes quise que mis canciones no las escuchara nadie. Algo de voyerismo tiene todo esto. Tú mismo ahora estás mirando por un agujero cómo me desnudo. Crees que lo voy a hacer por completo. En verdad lo estoy haciendo».
Muy hermoso libro de Colombina Parra, a quien hace años que sigo y quiero mucho sin conocerla, pero por su música (con Los Ex), y por su trabajo solista. Además por ser de la familia que para mí es la verdadera realeza, no lo que conocemos en el mundo como realeza, sino de otra, la artística, más importante, que han cambiado muchas cosas en el mundo con lo que han producido. Su libro son pequeños pensamientos, o micro poemas, o cuentos, o momentos, y sincermente es la primera vez que veo a la pandemia retratada de una forma real, no sin las reflexiones que he leído por ahí, que evidentemente eran prematuras, sino solo pequeños retratos y momentos de lo que estaba pasando en ese moment0. El único pero que le encuentro es que haya sido editado en random, miren, yo quiero mucho a random, pero creo que este libro era para una editorial que lo tratara como el libro especial que es, quizás algo más chico pero más cuidado, esta edición la pone en un lugar que la hace confundirse con ficción, cuando claramente no lo es. Pero me encantó todo, y a ella la quiero más después de leer este libro.
En lo personal disfruté mucho esta lectura por la cotidianeidad y poesía dentro de las historias de estas páginas, que además nos entregan crítica social, recuerdos, dudas existenciales, humor, feminismo, arquitectura, antipoesía, naturaleza y música.
Las historias son breves en su mayoría, lo que invita a leer la siguiente y la siguiente hasta sin darte cuenta llegar al final de las páginas a través de este "dejarse llevar" que te envuelve.
Pese a ser historias breves, alcanzan a crear una conexión con quien lee llegando en un punto a dirigirse directamente a su lector(a).
Amé la musicalidad, los juegos y la magia que crea Colombina Parra a veces solo en 3 líneas.
Una lectura ligera, entretenida y ágil de leer, que puede tanto hacernos reír como tocarnos el alma con los grandes tesoros y reflexiones que esconde.
Me gustó Este libro se nota fue escrito en tiempos de pandemia y contiene detalles muy personales de quien lo escribió : Colombina Parra Detalles familiares, de la infancia, de su madurez y vida actual Yo desconocía que ella era cantante y como tal no es una novela, son relatos y algunos fragmentos muy cortos. Espero se anime a hacer una novela que seguro le quedará muy bien! Saludos a quien me lea
Cuesta clasificar esta breve obra de Colombina Parra. ¿Poemario? ¿Crónicas? ¿Autobiografía? ¿Relatos breves o brevísimos? La verdad “Otro tipo de música” es todo ello al mismo tiempo y creo que eso mismo termina jugándole en contra, pues nunca sentí un hilo conductor en el libro ni ninguna crónica-poema-historía me pareció especialmente memorable, sin perjuicio de frases específicas que se podrían destacar. Con todo, sigue siendo una lectura de una tarde amena.
Esta es una colección de fragmentos de todo tipo. Hay memorias, sucesos cotidianos, momentos biográficos, textos poéticos (y antipoéticos). Surgido del tiempo de la pandemia, este libro refleja lo que las cuarentenas fueron: silencios, interrupciones, muerte, separación, tiempo de refugiarse en los recuerdos, cuestionamiento del futuro.
En un tiempo en que morir está de moda (p. 185) y deben juntarse los fragmentos de lo que se rompió, este libro llega para acompañar el dolor de las vidas quebradas. Para quienes su historia se redujo a piezas desperdigadas por todos lados, el libro de Parra no ayuda a re-unirlo todo, sino que acompaña para aceptar que lo roto seguirá así. No todas las vidas han de resurgir en nuevos grandes relatos. Algunas quedarán buscando una palabra o una línea que ilumine con algo de sentido a lo que ha sucedido.
Con todo, en el libro inclasificable de Parra hay espacios de esperanza. Ya sea en el recuerdo, en la reinterpretación del pasado o en pequeños milagros del presente (como los ojos que sonríen en un viejo que lleva mascarilla, pp. 9-10). Tal vez hay que aferrarse a la esperanza que se encuentra en los fragmentos desperdigados por todos lados, no para reconstruir las cosas, sino para crear algo nuevo a partir de los quiebres y las pérdidas.
Disfruté esta lectura, aunque quizá no sea para todos. He seguido la carrera y vida de la Colombina hace años y creo que da una perspectiva más personal de ella, sus pensamientos y de cómo sobrevivió la pandemia. No es difícil identificarse con sus observaciones y sentimientos, al menos para quienes hayan (hayamos) tenido el privilegio de pasar la pandemia sin grandes contratiempos más allá de la soledad y aislamiento. Es de rápida lectura, sin darme cuenta se terminó. Me encantaría leer algo más, espero que Colombina se anime.
Realmente no sé si pueda explicar este libro, pero disfruté mucho leerlo. Me recordó mucho a su padre, Nicanor Parra, y su No poesía. Son textos muy cortos en los que su belleza realmente radica en esa cotidianidad que transmiten. Es en una aparente simpleza en donde se encuentra su profundidad. Yo disfruté mucho su lectura, fue como simplemente dejarme ir en la corriente de un río sin oponer resistencia.
Escribir un libro de fragmentos cortos es muy difícil. Para que sea interesante, tiene que estar muy bien escrito, tener una prosa más bien poética, o ideas que salgan mucho de lo común. Este libro no tiene nada de eso. Me gusta la música de Colombina Parra y no quiero ser mala, pero parece que la autora juntó las notas que tenía en su celular y nada más.
Al igual que en su música, hay genialidades en varios relatos y fragmentos del libro, pero también insipidez en otros. Le pongo 5 estrellas porque no puedo ponerle menos a Colombina por una cuestión sentimental. Pero en planos generales es un buen libro.
La verdad es que tiene frases y pensamientos buenos, pero se nota que Colombina no es escritora y su lenguaje no ayuda mucho que sea una buena obra. Parece que se queda en ideas sueltas sin mucha cohesión entre ellas.