¿Qué es un cuerpo? Familiar hasta que se vuelve extraño, conocido hasta que se desconoce, silencioso hasta que habla, cómodo hasta que incomoda, detenido hasta que se mueve, dormido hasta que despierta, entero hasta que se fragmenta, seguro de sí hasta que se estremece, controlado hasta que se vuelve indómito, sensato hasta que enloquece, olvidado hasta que se hace inolvidable, negado hasta que duele, melancólico hasta que ríe, anestesiado hasta que desea: propio y ajeno a la vez, el cuerpo no cesa en su insistencia de hacerse presente.
¿Qué es un cuerpo? No hay respuesta unívoca. Ese es, quizás, el primer gran descubrimiento freudiano, la piedra angular del psicoanálisis, el saber por el cual el psicoanálisis va a comenzar algunos años más tarde: la histeria produce, inventa un cuerpo que no se deja reducir al saber de la ciencia. Es un cuerpo que resiste a los modos científicos de ser significado, encasillado, es decir, aplanado en su potencia.
En Un cuerpo al fin Alexandra Kohan despliega esta pregunta, sólo en apariencia sencilla, haciendo del psicoanálisis una máquina de lectura proliferante y aguda. A partir de un tapiz de abordajes críticos, discusiones y un collage de voces ineludibles compone este ensayo que es a la vez una exploración de la materialidad simbólica y real del cuerpo, y una celebración de la lectura y la escritura.
Espectacular. Cinco estrellas y cualquier descripción queda corta para hablar de un experiencia íntima y personal.
El capítulo sobre el duelo es, sin dudas, mi favorito, y llega en un momento en el que se mezcla ese duelo con la necesidad de estar solo, con la búsqueda de una soledad «como un vestido que gire en el viento” en palabras de Dufourmantelle.
El psicoanalisis, un lugar humano y liberador, un paradigma que no pide cosas. Un freno benjaminiano al progreso de la técnica y su ideología. Eso también es este libro.
Un libro que nunca se termina de leer, al que sé que voy a volver cada tanto. Un libro que me leyó, que todavía esconde lecturas. Un libro fundamental, que se mete de lleno en mi panteón personal junto con Yourcenar, Borges, Pessoa, Barthes, los que hicieron de mi experiencia de la literatura un lugar hermoso, nuevo, desgarrador. Los que ofrecieron, escribieron o leyeron un secreto que era mío y que era nuestro.
bueno no no pude terminarlo. siento q es un libro lindo pero no fue para mi, demasiada psicología y no hablo tanto de lo que el nombre prometia en lo q llegue a leer
És molt interessant però massa dens pel meu dia a dia. No he pogut acabar-me'l. Revisa la importància del subconscient amb molt de pes amb Freud i com el cos expressa i se li ha de donar l'espai necessari per reconèixer i conèixer el teu propi ésser.