En Corazón geométrico, su primera pieza narrativa sin dibujos, María Luque combina ficción y experiencias personales para realizar un hermoso homenaje a dos de sus grandes amores: la ciudad de Roma y la ópera. Josefina, la protagonista, es una joven musicóloga argentina que gana la beca de sus sueños: una residencia de un mes en Roma para investigar al gran compositor italiano Giacomo Puccini. La residencia está coordinada por Antonio Martinelli, mentor de la Asociación Pucciniana y aclamado director de orquesta, que oficia de maestro de ceremonias en este viaje operístico que emprende Josefina junto a una galería de personajes inolvidables. Llevada por la curiosidad, que en ella parece infinita, Josefina aprende historias del pasado y el presente de la ciudad, prueba el agua de cada fuente por la que pasa, comparte la perplejidad sobre los tiempos verbales del italiano con su compañera de clase sor Fátima y hasta vive un romance de otra época con Piero, un violinista de ochenta años. Corazón geométrico no es una novela, ni un diario de viajes, ni una crónica autobiográfica, sino las tres cosas juntas conformando algo enteramente nuevo y original: una invitación a confundir fantasía y realidad, a abrir la mirada y despertar los sentidos de la mano de una narradora de un encanto sin igual.
Es lindo, la narradora es encantadora y me gustó su forma de describir todo lo que observa. Al final me quedé con gusto a poco, sentí que le faltó algo a la trama para que sea más que una crónica de una residencia en otro país.
Los días en Roma, los paseos, la música, las fuentes… me teletransporto a todos esos lugares y me trajo muchos recuerdos. Es un diario de viaje muy hermoso !
“Quando sei qui con me Questa stanza non ha più pareti, Ma alberi, alberdi infiniti”
Un diario de viaje encantador, detallado y nada pretencioso. Ideal para leer regresando de vacaciones o de pasear, para prolongar esa inocente sensación de pasmo unas horas más.
Hice una playlist con todas las óperas y canciones que menciona aunque sea superficialmente.
Me gustó. Muy descriptivo, lo cual al principio no me atrapó del todo, pero en un momento comencé a sentirme parte del viaje, casi como una película. Imposible no pensar en las ilustraciones que haría María de algunas escenas
Muy hermoso, si bien creo que en general uno se queda esperando a que pase algo "trascendental" la realidad es que lo lindo esta en ese relato cotidiano y llevadero, me lo leí de un tirón por que la protagonista te envuelve en ese viaje como si estuvieras con ella. Libro lindo para apagar el cerebro un rato y planear un viaje muy lejos
Cuando una autora tiene la capacidad de hacer que las palabras salgan del libro para llegarte en forma de sabores, olores y paisajes significa que estás leyendo el libro correcto.
Corazón geométrico me dio ganas de sacar un pasaje de ida a Roma. No conozco Italia y, sin embargo, al cerrar este libro puedo asegurar que ya recorrí muchos rincones de Roma, Florencia y Tívoli. Desde la perspectiva de Josefina vamos a conocer un mapa sensible de Roma, donde pasado y presente se entremezclan con las partituras de Puccini y las anécdotas de Antonio.
Durante más de un mes, Josefina —la protagonista— viaja a una residencia sobre música en Roma a cargo de Antonio Martinelli. Este libro es el resultado de ese viaje. ¿Ficciones? ¿Biografías? Qué importa, este libro es pura literatura.
Cada fragmento completa un gran collage donde los sentidos son los protagonistas. Mientras leía me dieron ganas de escuchar una larga ópera y dejarme interpelar por las emociones (sin entender nada de la teoría de la música en la que se especializa Josefina).
Apenas lo terminé tuve que ir corriendo a la biblioteca a buscar Miedo en la Scala de Dino Buzzati para releer sus cuentos y reencontrarme con momentos de la historia que tan bien retrata María Luque en Corazón geométrico. Ahora me toca a mí hacer mi propio rompecabezas romano.
Una novela/crónica de viaje muy descriptiva. Buen regalo para quien gusta de la música, especialmente la ópera, pero en igual medida para quienes quieran pasear un poco por Roma, particularmente si ya visitaron la ciudad. Josefina, la protagonista, visita museos, cafés, restaurantes, nos cuenta sobre sus clases de italiano y sobre las fuentes en donde carga agua, porque Roma está llena de estas. También hace observaciones sobre el volumen de basura que se genera en las calles de la ciudad y comparte muchos otros detalles aleatorios sobre su experiencia de viaje. No me hallé demasiado en algunas partes porque hacía hincapié en datos sobre la vida de determinados músicos pero avancé con la lectura porque disfruté de la relación que tiene Josefina con sus compañeros de departamento y de pasantía, con las ocurrencias que vive con ellos (x ej. que se pierden en un parque gigante cercado) y los comentarios de Antonio, el coordinador de la residencia.
Puede leerse de forma pausada, fragmentada (pero lineal, obviamente), cada apartado dentro de todo es una experiencia distinta dentro del viaje.
Me entusiasmaba leer un registro de viajes antes de viajar. Quizá para animarme a escribir algo o ir redescubriendo algo de mi viaje a través de este.
Lamentablemente no me voy del todo satisfecho. De ahí parte quizá la crítica, esperaba que esto satisfaga algo de mi demanda.
En mi opinión, es atractivo y te atrapa para ir avanzando en el viaje pero termina sin tener una historia verdadera. Quizá la intención es que la protagonista viva a raíz de las historias del resto que cuenta, o quizá mejor dicho, cuenta muy poco.
El final tiene algo similar al desarrollo, que es la falta de un desenlace. Ni siquiera es el fin del viaje o al menos no pareciera.
Tenía mucho para abordar, su hipocondría, sus miedos, su no-amor, su vínculo con sus colegas, su vínculo con la música o más cuestiones que podían relatarse. Creo que queda a medio camino. Ojala se anime algún día a contar la otra mitad del camino porque el material da para contarlo.
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Wonderful book! It's a light lecture and the story is not very eventful but it was nevertheless very pleasant to read. I am also an opera fan and I enjoyed all the stories about Puccini and the way that they came to life in a beautiful, relaxing scenery in Rome, a city that I also love. I think I will reread this book when I'm in need of a cozy, relaxing and beautiful book😊
Me gustó mucho pero el final me supo a poco, muy abierto. Me hubiera gustado leer el "cierre" de esa residencia. Aún así, muy lindo relato. Recomiendo.
Claramente este libro no es mi tipo de lectura. Cuando lo terminé no me habia gustado tanto pero al compartirlo con el club de lectura me di cuenta que habia muchas cosas que pude destacar.
Si esperan leer algo con inicio, nudo y descenlace les aviso que este libro no va a cumplir. Pero si quieren algo ligero, sin ningun conflicto, siguiendo a la personaje principal pasear por Italia con música y arte, especialmente ópera, en ese caso quizas les guste.
Creo que saber que la autora es pintora y que este es su primer libro escrito ayuda mucho a entender el sentido de como se escribió este libro, porque las narraciones, las descripciones de lo que va sucediendo, o los detalles que ella resalta son quizas vistos desde el ojo de una artista, y es una perspectiva que no tenemos normalmente, o al menos yo no la tengo.
En resumen, creo que no me cambió mucho este libro, y me es indiferente haberlo leido o no pero igual pasé un buen rato leyendolo y eso es lo que importa :)
PD: los ucranianos de este libro...que pareja mas rarita jajaja
Josefina se ha ganado una beca para ir a estudiar a Roma en una residencia donde conocerá más detalles del músico Giacomo Puccini y nos dejará conocer de su experiencia en este viaje a través de pequeños capítulos que seguirán su día a día.
La verdad es que este libro me saco de mi zona de confort y me sentía un poco perdida a la hora de empezarlo porque son muchos los detalles que describe la autora así como las referencias musicales que usa, con las cuales yo no estoy para nada relacionada, pero aún así logró picarme con todo lo Josefina hacia. Desde las excursiones donde visitan teatros, museos y casas antiguas, los cafés y restaurantes, los viajes en carretera con viejas anécdotas, la opera, la muchas fuentes de las que bebe agua, sus clases de italiano y hasta la extraña relación que mantiene con sus compañeros de departamento y el amor platónico que vive con un señor de la tercera edad.
Un GRAN fotografía de viaje, el libro es una novela con pequeños capítulos y tintes autobiógraficos y en cierto momento me hizo recordar a la película de Tar, donde se habla mucho de música a nivel académico pero sin todo el suspenso. Es la experiencia que todo estudiante de intercambio quisiera tener en el extranjero.