«Los únicos ojos del lugar que se atrevieron a encontrarse con los de Aela fueron los de Mia. La seguía desconcertando cuando lo hacía y todavía no le había dicho que era peligroso y le molestaba. (¿Le molestaba?)».
¡DIOS NO HA MUERTO!
Sus ojos permanecen cerrados y no respira, tan solo descansa; una tregua antes de que un suceso horrible le perturbe o decida que ya es suficiente. ¡Quién sabe! Los misterios de un dios son inescrutables. Ya nadie le recuerda bien, ni siquiera los ungidos por su fuente divina.
Al sur de Europa se encuentra una ciudad donde poderosas entidades disputan por el poder, un entramado político oculto a la sociedad y que llaman la Colonia. Mia Carey sabe que debe elegir con cuidado a quién rendir lealtad. La Colonia siempre vigila y no le mostraría piedad si se vuelve una amenaza para ellos. Trabajar para Aela Keogh parecía la mejor opción: era inteligente, poderosa, le tenían miedo y, vale, también era guapa. Sin embargo, ninguna de las dos se imaginaba que su trato sería la peor decisión y lo que pondría en peligro sus vidas.
Debían odiarse, destruirse hasta que solo quedaran las cenizas de ambas; así estaba escrito y así sería. Y si no, ¡que algún dios se apiade del mundo!
Querida Muerte es la primera parte de la bilogía La Colonia. Es una novela corta de fantasía urbana que precede a la novela Cómo matar a Ray.
Y soy generosa con la nota porque es fácil de leer. El libro se presenta como fantasía oscura, pero nada que ver. Es un romance lésbico (por varias bandas) con toques de realismo mágico con alguna descripción violenta de vez en cuando. Por cierto, 236 páginas hablando de la importancia de la Colonia (incluso está en la portada) y sigo sin saber qué es la Colonia y de qué va el libro, más allá de que la protagonista necesita estar dentro de alguien todo el tiempo... NO LO RECOMIENDO.
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Personajazos, historia super intrigante y un mundo que flipas.
Me ha encantado Querida muerte y tengo bastantes ganas de leer más de este mundo. Una muy buena introducción, sin duda.
Me gustan los personajes complejos, oscuros y hechos mierda. Porque Mia está muy hecha mierda y, como ella, el resto.
Quizá no sea un 10/10 pero sí un 9, así que le planto las 5 estrellas encantado y deseoso de que salga la gran novela que continúe esta historia de fantasía urbana oscura.
Me gusta mucho la forma de describir los ambientes, hacen que la lectura sea ligera y quieras seguir avanzando. Con los personajes me ocurre igual, son grises y te dejan ganas de saber que van a hacer y cuales son sus planes, mientras luchan con la vorágine de sentimientos que les inhundan. Entre lo que deberían hacer y lo que quieren. Nunca una escena me había hecho parar a reflexionar que estaba pasando. La manera de mezclar conceptos y entrelazarlos me ha parecido maravillosa. Por poner una pega, como lectora tienes que estar atenta de los giros que da la trama ya que en cierto momento se complica y puede resultar confuso. Por suerte la autora resuelve esas dudas y deja claro lo que pasa al final. Sin duda consigue que te animes a leer el segundo libro de la bilogía.
Como ya he dicho, solo por el estilo merece la pena leerlo, pero la historia o más bien sus personajes no se quedan atrás.
Se ve que últimamente escojo —sin saberlo— historias donde los personajes importan más que la historia. Aquí la historia, para mí, es un acompañamiento para escarbar en las personalidades de Mia y Aela. La escena final entre estos dos personajes me ha dejado el corazón tiritando.
Un libro que se lee en una sentada y pasas un buen rato. Aunque se nota que es una precuela, no me ha parecido una historia inconclusa o vacía, puede existir por sí sola. Recomendable si te gusta la fantasía urbana oscura y la temática de ángeles y demonios. Además, todas las mujeres de esta historia son bollera y eso siempre es un buen plus.
Me he enterado demasiado tarde de que es una precuela de otro libro (Cómo matar a Ray) y creo que de saberlo lo habría leído con otros ojos.
Es una lectura ligerísima, que me he terminado casi sin darme cuenta. El final me ha gustado muchísimo y me ha dejado con ganas de leer la secuela, pero al mismo tiempo... no me ha llegado a funcionar independientemente. No he conectado mucho con Mia (aunque al conocer su naturaleza todo cobra sentido) y no he entendido del todo el worbu. No sé si es un mundo paralelo al nuestro o uno inventado, ni qué son los lugares que aparecen. Supongo que se explicará mejor en la siguiente novela.
La historia plantea un worldbuilding interesante y unos personajes rodeados de misterio de los que quiero averiguar más. Pero el final deja todo demasiado abierto como para funcionar independientemente (es una precuela de Cómo matar a Ray), y me ha dejado un poco colgada. La prosa está bien, aunque peca un poco de usar repeticiones.
No está mal, tampoco me ha flipado el concepto, hubiese preferido algo más oscuro, pero tal y como cierra la historia, que da paso al libro siguiente, sí me parece que puede serlo. Está bien redactado y la historia es bastante ágil
Es una historia muy entretenida, que te lees casi de una sentada. Tiene personajes diversos (eso lo valoro mucho) y con un worldbuilding de fantasía urbana que promete expandirse en próximas publicaciones de la autora. Todo bien.
Pequeña novela que anticipa toda la sangre que veremos derramarse en Cómo matar a Ray ¡¡y lo que venga!! Muy interesada en saber cómo continúan las historias de Ashia, Mia y Aela.