4,25/5 ⭐
Este libro me ha sacado tantas risas como lloros. Además de que la historia es super entretenida y se hace muy amena en parte gracias a la pluma de la autora, que introduce toques cómicos en la propia narración, deja el corazón muy calentito.
El grupo de amigos es de lo mejor, los he adorado a todos y aunque al principio me había asustado porque eran muchos nombres que recordar, todos están muy bien caracterizados y se hace imposible confundirlos.
Mi favorito sin duda, es Julián, es un bebé, y la forma en la que se desarrolla su relación con el protagonista me parece muy tierna, aunque nunca se deje de lado el tono cómico.
Hay un giro de acontecimientos que, aunque me ha encantado y se siente como una bofetada, me ha dado la sensación de que ocurre demasiado rápido y se "resuelve" muy de golpe.
El último capítulo pide a gritos una segunda parte, ya que a mi parecer, queda demasiado abierto.
Sin duda, y a pesar de este par de detalles, es uno de los libros que más me han llegado al corazón, con una extensión perfecta y un equilibrio perfecto entre el drama, la ternura y la comedia.