Necesidad de una política de la Tierra, de Antxon Olabe, aborda una problemática que se halla en el punto de mira internacional: la crisis del cambio climático y las consecuencias devastadoras que está teniendo en nuestro planeta. La desaparición del mar de hielo en el Ártico, Groenlandia y la Antártida, el deshielo del permafrost siberiano, la disminución de la capacidad de sumidero de carbono de bosques y suelos, la creciente respiración bacteriana de los océanos, el posible colapso de la Amazonia o la degradación de los bosques boreales son algunos de los procesos que, hoy en día, tienen más de realidad que de ficción. «Implicarse en la respuesta a la crisis climática ha sido la misión de mi vida adulta», explica el autor. El mundo se encamina hacia un nuevo orden de la energía, y eso exige pensar el siglo XXI desde la emergencia climática y ecológica, porque la crisis del clima no ha hecho más que poner en evidencia que se trata de un problema cultural, un modo de estar en el mundo propio de una civilización que ha concebido su relación con la naturaleza, la Tierra y su biosfera en términos de dominación y depredación en lugar de preservación, cuidado e interdependencia. Con un conocimiento y una información exhaustivos, Olabe nos ofrece un libro interesantísimo, de lectura imprescindible para conocer a fondo esta grave problemática que supone el cambio climático y que requiere una respuesta de primer orden desde las principales potencias mundiales.
This book covers the state-of-art climate policies, from a macro, non-conflictive perspective. Its author has been part of the Spanish government assistants in climate action, and nothing in these pages will shock you.
Yet regardless of his political position (maybe he's not allowed to say more, and in that case what is the point of the book), this work is to me a failed one: he describes well-known facts without any depth but plenty of common places, such as the 20th-century history of Pakistan or China, whereas when he should go deeper and explain technicalities on CO2 markets or the calculation of climate horizons, he skips the trouble (and I feel that the author doesn't truly understand the underlying concepts, as I don't) and jumps to the next paragraph.
This author may be an expert in a particular field, but that's now unclear to me. Anyway, he is clearly not very good at writing (nor his editors), because the book lacks structure and order, includes repeated paragraphs, and the style is boring as only a Spanish political text can be. This is one of the moments when I can't have but enormous respect for the Anglosaxon way of writing non-fiction, catching the reader's attention and conveying data and knowledge for good.
I learned very little, I don't feel transformed or motivated to do anything, and I don't think anyone could.