Este es un libro sobre la libertad y sobre la verdad. Y ahora ya podéis reír. Pero no os protejáis en la risa sarcástica, permitíos una risa impertinente. La libertad y la verdad son dos formas de impertinencia necesaria, cuando hemos comprendido que no somos realmente libres ni escaparemos nunca del error ni del engaño. De esto hablan estos textos, y lo hacen de la mano de diversos autores y personajes que han hecho de su impertinencia una forma de pensamiento. Georg Büchner nos presenta a Danton y a Robespierre conversando ante la guillotina. Diderot y Sophie Volland escriben su amor en una eternidad sin Cielo. Joaquim Jordà filma a sus amigos mientras colectivizan la fábrica Numax y Teresa de Ávila corta cebollas en la cocina mientras charla con su inquisidor… El «Torete» de Perros callejeros, Christa Leem, Ixiar Rozas o Santiago López Petit desafían la noche. Se añaden a ellos Albert Camus, conjurando la mentira, y los muertos de las comedias de Eduardo de Filippo, porque todo está lleno de muertos. Entre ellos y muchos más que recorren estas páginas, destaca la voz de mi abuela, Concepció Rubiés i Trias, quien vuelve directamente a nosotros a través de las cartas que escribió cuando tenía dieciocho años y se marchó al exilio. Todas estas voces organizan una cacofonía que es, para mí, una fiesta de la inteligencia, en un tiempo en el que se ha hecho muy difícil sentir la alegría de pensar. Las malas compañías no se escogen, pero se puede decidir seguirlas o no. A mí, siempre me han llevado por buen camino.
Marina Garcés es filósofa y ensayista, profesora titular de Filosofía en la Universidad de Zaragoza. Es una de las impulsoras del proyecto colectivo de pensamiento crítico y experimental Espai en Blanc.
Ha sido mi primer acercamiento a Marina Garcés, y creo que no he empezado con buen pie. Me he encontrado con un libro que tiene unas reflexiones muy buenas y otras que parecen una conversación empezada entre amigos, de la que me he sentido descolgada, en la que no se profundizaba y no sabía donde me llevaba. El homenaje a su abuela del final me ha encantado, y como este año leí "Violeta" Que trata de una mujer que nace en 1920 y muere en 2020, me ha hecho pensar en las mujeres de esa generación en diversas partes del mundo.
"A Barcelona hi van cremar focs fa anys. Deien que semblava una rosa encesa. A vegades encara s'encén algun. A Barcelona es va lluitar, cos a cos, carrer a carrer. I ningú no donava ordres. Es va lluitar lluitant, no obeint. Aquesta Barcelona és el mar de fons. Ressona en totes les vides que no es deixen atrapar".
Marina Garcés siempre invita a pensar en común. También me gusta su filosofía intimista. Si bien "Malas compañías" no me gustó tanto como "Ciutat Princesa", el último ensayo sobre su abuela es muy bello y profundo. También a destacar a Diderot, Camus y los zapatistas, entre otros, que aparecen en este compilado de ensayos.
El libro consta de multiples ensayos que Garcés ha escrito durante varios años paraa diferentes proyectos, donde el hilo conductor son los autores y autoras que han construido, en parte, su propio pensamiento y reflexión.
Fascinante ver como Marina convierte su día a día en filosofía, o cómo la filosofía es una forma de mirar la vida. Me ha gustado mucho sentir una voz que lucha por expresarse y discriminar la vida. Acompañarme de la filosofía y asombrarme con algunos de sus descubrimientos.
Un llibre diferent de la Marina, on ens presenta i parla d'un munt de referents històrics culturals. A voltes avorrit, trobo magnífica la darrera part, sobre la seva àvia.