Pues nada, otro más. Trepidante y entretenido, va derivando una vez más hacia lo más fantasioso y deja alguna cosilla en el aire, que ya veremos dónde nos lleva... en esta ocasión son una serie de asesinatos en Oviedo, y visita esporádica a Llanes, coge peso el "candilín" de Fuentes y se desdibuja un poco el resto. Entretenido y suficiente. ¿Me habré asomado a la terraza a mirar alguno de los lugares donde ocurren los hechos? Sí soy. Quizá por eso me presta tanto, ya lo dije en alguna otra reseña, que se desarrolle en lugares comunes, para mi lo hace especial, y sí, ya sé que es ficción.