Archie McLeod debe viajar al norte con la misión de prestar ayuda al clan Sutherland. Todo apunta a que el señor de las Islas ha traicionado a la Corona y tiene intención de ocupar las Highlands. En su camino se cruza, en medio del bosque, con una joven altanera que sale de la nada. Cuando se instala en la fortaleza de Dunrobin descubre quién es la pelirroja que pelea como un guerrero y se desenvuelve como un hombre.
Ella no es otra que Beatagh Murray, la hermana de un laird de un clan vasallo. La infancia de la joven transcurrió con las constantes súplicas de su madre de comportarse como una dama. En cambio, su padre la animó a tomar las armas y liberar su espíritu salvaje. Pero desde que este falleció, no hay nadie que la comprenda.
Ahora Beatagh debe contraer matrimonio con el segundo hijo de los Sutherland. Pero antes de que el enlace se lleve a cabo, la amenaza de los McDonald, enemigos del clan, se vuelve una realidad, y también cobra más importancia en su vida la presencia de Archie McLeod. Ambos pertenecen a clases sociales distintas, sus vidas están marcadas por sus obligaciones y entre sus clanes hay una gran distancia. Ella es impulsiva; él, en cambio, tranquilo. Ella desea conservar su libertad a toda costa y Archie es consciente de que debe olvidar la atracción que siente por Beatagh. La guerra los unirá en el mismo bando, pero será el amor que surgirá entre ellos el que les ofrecerá grandes enseñanzas y duras pruebas que deberán superar.
Este es el tercer libro de una serie que no está indicada. Me parece importante que avisen que es una serie pues, aunque los libros se pueden leer de manera independientes y son autoconclusivos , perderías mucha información de protagonistas o personajes de los anteriores libros que aparecen en este.
En cuanto a la escritura decir que es una delicia leerla, es muy agradable leer cualquier libro de esta autora. Es cierto que el inicio de este título me pareció algo lento, con este tipo de escritura se perdona. La trama de los tres libros que llevo leídos hasta ahora han sido totalmente diferentes, enlazando las nuevas historias a las anteriores, por lo que no he echado de menos a los personajes anteriores ni tenido sensación de pérdida pues en la nueva trama también aparecían.
En cuanto a los protagonistas de este libro decir que me encantó la fortaleza de Beatagh como la dulzura de Archie. Por supuesto los secundarios enriquecen toda la trama.
Me muero por leer el libro de Irving, que creo que es el siguiente, “Mensaje de Oriente”.
Me apetecía muchísimo leer sobre highlander y está historia no defrauda. Me hubiese gustado saber más sobre Beatagh siendo guerrera y poder leer más momentos de ellos juntos. En definitiva, necesitaba más de esta historia, se me ha hecho corta y rápida, la autora nos deja con la miel en la boca. Le toca el turno a mi querido Irvyng. Estoy deseando saber que le depara a este pedazo de personaje.
Tras La mensajera de Elphame y Mensajes del sur, la autora nos regala por fin la historia de Archie, capitán del clan McLeod. Beatagh está prometida a uno de los hijos del clan Sutherland pero ella siente que ese no es su cometido, a ella le gusta cazar, ensuciarse y salir por ahí a ver mundo y casada con John Sutherland nunca lo conseguirá, así que le propone al padre de John un acuerdo con el que no llegará a casarse con él y así ella será feliz ya que su corazón le pertenece a otro, concretamente a nuestro protagonista, Archie. Ambos creen, sobre todo él, que lo suyo es imposible debido a lo diferente que son sus orígenes pero el destino se encargarán de enseñarles lo equivocados que están. Me ha encantado volver a reencontrarne con los personajes de los anteriores libros y descubrir esta historia tan preciosa, mención especial a Mai, un personaje tan especial, inocente y entrañable que dan ganas de abrazarla en todo momento. Ojalá la autora nos deleite con la historia de Irvyng, me encantaría ver cómo este guerrero se enamora.
Un romance capaz de sortear las más duras inclemencias en beneficio de la felicidad.
Mensajes del norte de Jane Hormuth es el romance de dos corazones atado por las obligaciones, dejándolos sin derecho a elegir, un amor rodeado de baches y retos que abrirá las puertas a una pareja entregada, dispuesta a luchar, una aventura donde la confianza y el respeto los hará cambiar el curso de su propio destino y el de muchos que están por llegar.
“Es posible, pero no cualquier bruja; Beatagh es un hada del norte- respondió, pronunciando su mayor secreto- Un ente feérico inalcanzable que se mete en tus entrañas y que sabes que jamás podrás arrancarla de tu interior”
Aquí les dejo mi opinión sobre Mensajes del norte de Jane Hormuth, primera vez que leo a la autora y ha sido un descubrimiento.
Nos situamos en Escocia, siglo XV. Nuestra protagonista, Beatagh, es hija del Laird Murray, un clan menor. Es una joven guerrera que se siente encadenada, no quiere tener las restricciones de una dama, quiere cazar, participar en las decisiones del clan y, por si fuera poco, la han prometido a un hombre al que no desea.
Nuestro protagonista, Archie McLeod, emisario y capitán, se encuentra en una misión junto al clan Mackenzie ya que todo indica que hay clanes que quieren traicionar a la Corona.
El libro combina el romance con una magnífica ambientación escocesa donde los clanes imperaban en las Tierras Altas. Traiciones, rencillas e, incluso, una jerarquía de clanes donde los menores o vasallos se tenían que unir a los grandes en busca de protección sometiéndose a ellos.
En cuanto a personajes, están muy bien construidos, no solo los principales, tiene algunos secundarios que han enriquecido la lectura como pueden ser el gruñón Irving y la adorable Mai.
Completamente recomendable si les gustan las historias de highlanders, con un romance nada empalagoso y una ambientación de diez.
“Como Murray, me enfrento a mis enemigos, me acompaña la fortuna y vuelvo con mis prisioneros”
Archie McLeod, es del clan McLeod, pero en casa de el clan Mackenzie se siente como uno más. Es un hombre algo taciturno, muy reservado, muy leal a los suyos y un hombre con principios.
Archie es enviado al norte con la misión de ayudar al clan Sutherland. Irá con la gente que son amigos, pero este viaje va a ser mucho más de lo que ninguno de ellos esperaba.
Beatagh es hija del fallecido señor Murray, sus tierras están anexionadas al clan Sutherland, y la quieren casar con el segundo hijo, se han conocido desde niños y él está enamorado de ella. Una mujer fuerte, decidida, sabe lo que desea y lo que tiene que hacer.
Ellos se encuentran en medio del bosque y entre ellos surge el primer roce entre ellos y la tensión es grande.
Una amenaza surge en la que las tierras Highlands se ven en riesgo, alta traición se ve venir y cada clan tiene que ponerse en su bando. La guerra está a la vuelta de la esquina.
Archie y Beatagh van a compartir tiempo y espacio lo que hará que ellos tengan que conocerse. Ellos parecen muy diferentes, pero tienen muchas otras cosas en común.
La guerra deja ríos de sangre, muerte, traiciones y heridas, pero también deja cosas buenas como la lealtad, ver quienes están de tu parte y siempre hay tiempo para el amor.
Pero la guerra también hará que muchas cosas cambien y cosas ya no sé puedan llevar a cabo.
Un romance lento, que todo empieza con roces, ellos son personas con caracter y eso les hará chocar, pero empezará por el respeto, la admiración y llegará el amor que no será fácil, donde muchas cosas estarán en su contra y solo el destino y el poder de su amor hará que tengan una oportunidad.
Me encanta como escribe la autora, y siempre es un lujo poder leerla, en este caso la historia se centra en Archie, capitán de las tropas de Daimh, esposo de Aila. Como en las historias que surge en torno a Aila, gracias a un presagio, un mensaje de los dioses hace que Aila decida viajar junto con su esposo y el resto de comitiva, y este es el comienzo de la trama. Bien estructurada y argumentada, el viaje que lleva a Archie por las Highlands, es un viaje también que sirve para conocerse a él mismo, y donde se encuentra con Beatagh, la hermana del Laird Murray, una joven aguerrida y llena de fuerza. Entre ambos se establece una dinámica de tira y afloja que perdura en todo el libro. Como siempre el punto cómico de la historia no es otro que Irvingg, con su osco carácter. Una historia llena de incertidumbre, odio y giros que hacen que no puedas parar de leer, para llegar a un final que solo conoce Aila, gracias a sus visiones. Me ha sorprendido mucho Mai, la hermana pequeña de Beatagh, con su carácter dulce y puro, y me ha gustado seguir conociendo más a todos los integrantes del clan.
La historia en sí me ha gustado muchísimo y la he disfrutado, como las dos entregas anteriores. Pero siento que se me ha hecho corta y "tranquila" para lo que esperaba. La relación de ambos es muy bonita, pero personalmente esperaba algo más de "tiras y aflojas" entre ambos y más "acción" que rodee a esa relación . Aunque sí que es verdad, que los últimos capítulos han sido bastante tensos esperando ver qué pasaría. En definitiva, una historia que aunque esperaba más de ella, me ha hecho disfrutar.
A veces, una lectura cae en las manos del lector en el momento apropiado y éste acaba disfrutándola el doble que en cualquier otra ocasión. Creo que eso me ha pasado con Mensajes del norte.
El caso es que esta historia de ágil lectura y personajes robustos me ha encantado. Los protagonistas, Beatagh y Archie, han cumplido mis expectativas. Ella, aguerrida y exigente; él, impertérrito y tranquilo; pero los dos con una nobleza de corazón innata que traspasaba las páginas del libro. Sus sentimientos quedan bastante claros pronto y los aceptan lo mejor que pueden en cada momento en vez de luchar contra ellos. El romance en esta novela demuestra que no siempre ha de haber tantas complicaciones, dudas, problemas emocionales y cambios de opinión para que una historia de amor sea notable y funcione.
Mención especial haré al personaje de Mai. Sin la presencia inagotable, efusiva y entrañable de la hermana pequeña del "hada del norte" el libro no sería igual.
No me gustó. Le dejé de leer porque la protagonista se me hizo insufrible. No hacía caso a nada, entiendo las cosas importantes pero a la pavadas tampoco, todo cuestionaba y si o si tenia que tener la última palabra tanto en discusiones como en charlas comunes. Cuando terminó con su prometido ni recordó al prota o fue a su busca porque ya estaba libre. No sé qué esperaba, qué su hermano le comprometa con otro para comenzar de nuevo con el ciclo de autolamento por su desdichada vida?
De momento, es el libro que más me ha gustado de la saga. Con la prota he tenido algún problemilla porque me parece demasiado exagerada en muchas cosas. Pero he estado enganchada todo el tiempo... deseando leer el siguiente