La comedia lacrimosa se nutre de la epistemología sensista sentimental inglesa y francesa (Locke, Shaftesbury, Condillac), del pensamiento humanitario de la Ilustración (Montesquieu, Beccaria, Rousseau) y de la pintura social lacrimosa de la escuela de Greuze. Con una acción que entre lágrimas lleva al borde de la muerte, se instruye al público sobre los beneficios sociales de las profesiones y el amor de la familia. "Si las lágrimas son efecto de la sensibilidad del corazón, ¡desdichado de aquel que no es capaz de derramarlas!" (acto I, escena III). Ningún autor inglés ni francés del nuevo género lo logra mejor que Jovellanos. La comedia sentimental es una forma tragicómica evolucionada dentro de la escuela neoclásica; pero al mismo tiempo toda la literatura va evolucionando hacia el romanticismo y el realismo. Es así realista el medio de "El delincuente honrado" (1773), y el manejo del carácter y de la situación se descubren como brillantes anticipos de "Don Álvaro o la fuerza del sino" (1835), del duque de Rivas.
Gaspar Melchor de Jovellanos (born Gaspar Melchor de Xove y Llanos, 5 January 1744 – 27 November 1811) was an Asturian-born Spanish neoclassical statesman, author, philosopher and a major figure of the Age of Enlightenment in Spain.
Jovellanos's prose works, especially those on political and legislative economy, constitute his real claim to literary fame. In them, depth of thought and clear-sighted sagacity are couched in a certain Ciceronian elegance and classical purity of style. Besides the Ley agraria, he wrote Elogios, and a most interesting set of diaries or travel journals (1790–1801, first published in 1915) reflecting his trips across Northern Spain. He also published several other political and social essays.
His poetical works comprise a tragedy, Pelayo, the comedy El delincuente honrado, satires, and miscellaneous pieces, including a translation of the first book of Paradise Lost.
no presenciaba tantas lágrimas desde k fui a ver hamnet al cine y escuchaba más fuertes los sollozos de la señora que tenía al lado que a paul mescal poniendo excusas (su especialidad)
Me ha gustado mucho, de las que más que he leído para clase. Me gusta mucho cómo se tratan los temas y reconozco que me he divertido leyéndola. Se hace bastante entretenida. Le he cogido cariño a Jovellanos.
Amena obra de teatro del siglo XVIII, con un lenguaje sencillo que hace aún más rápida la lectura y que tiene algunas sentencias de una belleza estilística admirable. El personaje de Simón es un contrapunto gracioso al melodrama que se monta, que es bastante poco verosímil, y, para mi gusto, está mucho mejor tratado en el teatro barroco. La literatura española del XVIII no es horrible, pero es inevitable compararla con la del XVII y la del XIX, y, claro, ahí cojea mucho. Entre El delincuente honrado y cualquier obra de Lope o Calderón, entre Raquel y Don Juan Tenorio... ni siquiera es un dilema, porque la respuesta es obvia.
Por cierto, el editor (Russell P. Sebold, en Letras hispánicas de Cátedra) ha puesto una nota en casi cada comentario irónico de Simón. El lector no es tonto, se entera sin que se lo tengan que decir ochocientas cincuenta veces. Pero bueno, por lo demás bien.
Hacía años que no leía teatro y creo que me voy a aficionar a este genero después de disfrutar de esta obra. La obra tiene el pulso narrativa de una serie de televisión con acción continua y se lee en una hora.
Al estilo de la época, se trata de ejemplarizar sobre los duelos con la reciente prohibición que se había producido. Se había promulgado una ley que condenaba a muerte al superviviente de los duelos, considerando igualmente culpables al ofensor y al ofendido. El protagonista Torcuato es condenado a muerte por su propio padre tras haber matado en un duelo al exmarido de su actual esposa. Al final consiguen el indulto del Rey y todos felices.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Dramón romántico en toda regla, donde, antes de que se desenrede la madeja, está todo al borde del desastre, en una espiral de desgracias que parece no tener fin. Pero triunfan la virtud y la honradez en una obra breve que se lee muy a gusto.