¿Cómo avanzar hacia la libertad interior, aquella que nos permite afrontar con serenidad los altibajos de la existencia y liberarnos de las causas del sufrimiento? Desde la infancia, el miedo, los prejuicios, los traumas y muchos otros condicionantes y conflictos internos nos atormentan y nos impiden ser libres. Emprender un viaje hacia la libertad interior significa combatir estos obstáculos uno por tanto aquellos que nos ponemos nosotros mismos como los que nos impone la sociedad del consumo, el rendimiento y la competición. ¡Viva la libertad!, escrito por un monje budista, un filósofo y un psiquiatra ―tres de los pensadores más influyentes de nuestro tiempo y además grandes amigos― nos invita a avanzar, progresar, soltar el lastre de aquello que nos sobrecarga y liberarnos, pensando en nosotros, pero también en los demás y por tanto en el mundo entero.
Este ensayo de Alexandre Jollien, Matthieu Ricard y Christophe André aborda un concepto fundamental pero poco explorado en nuestra sociedad: la libertad interior. A través de un diálogo entre la filosofía, la psicología y la espiritualidad, los autores desglosan los obstáculos que la amenazan (hábitos, emociones negativas, influencias externas) y proponen herramientas para cultivarla, como la meditación, el esfuerzo consciente y la sabiduría emocional.
La obra tiene el mérito de ser clara y accesible, con reflexiones prácticas que invitan a la introspección. Sin embargo, presenta ciertos desequilibrios: por un lado, su enfoque es marcadamente francés, dejando de lado perspectivas filosóficas de otras tradiciones occidentales; por otro, algunos pasajes resultan excesivamente extensos o reiterativos, aunque esto se compensa con la estructura dialogada y la aplicación práctica de los conceptos.
En definitiva, un libro útil para quienes buscan desarrollar una mayor autonomía emocional y espiritual, aunque con ciertos sesgos en su aproximación filosófica.
Un po' (molto) verboso, questo si'. Anche declamatorio, e pieno a mio avviso di quantità considerevoli di luoghi comuni, che per quanto possano essere credibili, annoiano.
Secondo me va preso a piccole dosi: c'è cosi' tanto buonsenso, saggezza, virtù in quello che dicono questi tre amici che diventa oltremodo irritante leggere questo profluvio di parole buone, consolanti e risolutive, che si intermezzano a esperienze di normale vita quotidiana nella quale gli autori faticano come tutti.
Sono circa a metà e non c'è nulla che mi abbia particolarmente colpito, se non qualche breve citazione filosofica o letteraria. Non si può che dare ragione a tutto quanto si legge, pur ondeggiando tra tre diversi approcci che non permettono di fissare una modalità più efficace dell'altra. —- Poi, arrivato alla fine, rimango dello stesso parere: forse non ho trovato la chiave giusta, forse la traduzione non ha aiutato, forse mi aspettavo qualcosa.
Fatto sta che non ricordo di aver mai letto un libro che tratti di buddismo, filosofia e psicologia più noioso di questo.