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Al escribir este trabajo cumplo, en cierta manera, una promesa que por espacio de largos años no tuve el valor de cumplir. Las dificultades inherentes al problema como tal, lo mismo que las de su presentación, me parecieron siempre demasiado grandes; y demasiado grande también la responsabilidad intelectual, sin la cual no es lícito abordar un asunto de esa índole; insuficiente, finalmente, mi preparación científica. Si ahora, venciendo mis temores, me resolví, no obstante, a la tarea, ello se debe principalmente a que, por un lado, mis experiencias con el fenómeno de la sincronicidad han ido acumulándose de década en década, a la vez que, por el otro, mis investigaciones sobre la historia de los símbolos, en particular las consagradas al símbolo del pez, me acercaron cada vez más al problema... Espero no se interprete como arrogancia el que en el transcurso de la exposición solicite a mis lectores una mente más abierta y una voluntad más pronta de lo común.
En efecto, se impulsa al lector no sólo a aventurarse por regiones de la experiencia humana oscuras, dudosas y sembradas de prejuicios; se le imponen también las dificultades intelectuales implícitas en el estudio de un tema tan abstracto. Como todo lector podrá advertir después de la lectura de algunas pocas páginas, de ninguna manera pretendo aportar una descripción y esclarecimiento exhaustivos de un conjunto de hechos tan complicados; sólo intento plantear el problema con el fin de aclarar, sino todos, por lo menos algunos de sus múltiples aspectos y relaciones. Tal vez pueda así abrirse un acceso a un campo todavía envuelto en la oscuridad, pero de suma importancia filosófica. (Del "Prefacio" de C. G. JUNG )
127 pages, Paperback
First published January 1, 1952
"Do you want a piece of cake?"
"Yes!"
"Then have one."
"I don't see it . . ."
"You aren't looking hard enough."
"I've checked the whole kitchen and I still don't see any cake."
"You just don't want the cake enough. If you really wanted the cake, you'd be eating it already."
"But there isn't any cake here!"
"Well, you can't expect to find the cake with a negative outlook like that. Cakes don't respond well to negative energy."
"I'm pretty sure that even if I wanted this cake more than I ever wanted anything, it still wouldn't be here."
"What a hopeless cynic!"