1350. Todos los grandes reinados empiezan con una corona ensangrentada.
Cuando Alfonso XI, Rey de Castilla y León, muere a causa de la peste negra durante el asedio a Gibraltar, el reino queda huérfano, con las fronteras amenazadas y las cosechas devastadas. Será entonces cuando su hijo Pedro, un joven de quince años con gran sed de poder, que ha vivido apartado y marginado de la corte, se coronará rey.
Empujado por las ansias de venganza de su madre, María de Portugal, y amenazado por la vil mirada de su hermano bastardo, Enrique de Trastámara, Pedro I provocará una oleada de violencia, odio y masacres que determinarían el destino de los reinos de Castilla y León, Portugal y Granada y de la Corona de Aragón. Su reinado continuaría las traiciones, las alianzas y las guerras, desatadas por la envidia, amores prohibidos, sexo e intereses ocultos que traspasaron los muros de palacio y marcaron para siempre esta época como una de las más sangrientas de nuestra Historia.
Corona de sangre es la segunda entrega de la bilogía que comenzó con Matar al rey. Ambas novelas narran los sucesos acontecidos en el siglo XIV, el más cruel y violento de la historia de España, y que culmina con su último -y más controvertido- rey: Pedro I de Castilla.
La segunda parte de esta serie es más intensa, puesto que trata de manera más novelada un periodo de tiempo más breve y con menos personajes protagonistas. Está todo más concentrado, lo que permite al autor dar un enfoque diferente y muy personal a la historia del siglo XIV tras la muerte de Alfonso XI. Es la lucha de poder entre dos personajes muy egocéntricos. Y como la historia la escriben los ganadores, el peor parado es Pedro I, al que se le trata con gran crueldad por su manera peculiar de actuar. Este libro merece más la pena que el primero, aunque puede leerse de manera independiente, al ser un periodo histórico posterior. Igual que Matar al rey, está muy bien documentado.
Estupenda novela que narra parte de nuestra historia medieval. Se explica de manera muy interesante la historia de Pedro I de Castilla, también llamado el Cruel, y su medio hermano Enrique de Trastámara. Me ha resultado muy ligero de leer, entretenido, y con mucho rigor histórico, contando la vida de dos reyes que en la escuela casi no recuerdo haberles oído nombrar.
Segundo libro de esta saga de José Luis Corral, iniciada con "Matar al Rey". Cuenta la dramática historia de Pedro el Cruel, y la llegada de los Trastamara a la corona de Castilla y León. Se narra la falta de escrúpulos de Pedro el Cruel tras la muerte de su padre Alfonso XI, alimentados por el odio sembrado por su madre Maria de Portugal, la cual de forma lamentable aprendió al final de su vida, el ser que había creado en su hijo
El libro es de fácil lectura, muy entretenido ameno, sin embargo José Luis Corral al igual que en otras de sus novelas, no deja de ser un catedrático de historia medieval, nombrando gran cantidad de eventos que en sí no son relevantes a la narrativa de la novela, pero que hacen muy enriquecedor este libro en el entendimiento, o a la idea, de lo que era la Castilla del siglo XIV.
Libro que concluye la historia iniciada en Matar al Rey. En Corona de Sangre nos metemos de lleno en el reinado de Pedro I El Cruel y en la primera guerra civil castellana, evento casi desconocido en la historia medieval de nuestro país.
A diferencia de la primera novela, esta tiene un toque más novelesco aunque mantiene muchos de los puntos que ya comenté en el otro libro. Este libro me lo he leído más rápido y lo he disfrutado más, imagino que porque ya me había acostumbrado al ritmo del anterior.
Me ha gustado mucho, una vez más, lo bien que te sitúa en el contexto histórico, dando una perspectiva más internacional del conflicto, y como aprovecha a personajes, historias, leyendas de la época para narrar lo sucedido. Sin embargo, en algunos puntos es un poco cansado de leer de lo repetitivo que es.
Aun así, es un libro muy bueno. Su autor es magnífico para seguir aprendiendo con este tipo de novelas. Este libro, aunque es una continuación del anterior, lo puedes leer de manera independiente si te apetece.
Corona de sangre es la continuación de Matar al Rey. Nos sitúa en el momento en que Pedro I llega al trono tras la muerte de su padre Alfonso XI desencadenando un reinado de horror y muerte por un monarca con muchas venganzas pendientes que le valieron el apelativo de El cruel.
Corral, en su línea, desmenuza el reinado de don Pedro sin ahorrarse nada en una época en que a los catorce años lo normal era cargarse a alguien.
Tanto Pedro I como sus coetáneos empuñaban puñales y disponían de las vidas ajenas como si de muñecos se trataran. Don Pedro se llevó el mote, pero los de su alrededor no eran santos.
Por lo demás esta reseña es prácticamente igual que la anterior. Corral repite algunos conceptos tantas veces que parece que piensa que el lector es tonto y necesita que le repitan la lección. Y en cuanto a grandes emociones, bueno pues ya sabemos cómo escribe Corral. Historia narrada de forma entretenida que no apasionada pero sin dejarse ni una sola coma.
¡Madre mía, vaya siglo! Una guerra civil entre Pedro I de Castilla y su hermanastro Enrique II de Trastámara. ¡A saber cual era más impresentable de los dos! y en cima genialmente escrito por José Luis Corral. Me ha enganchado desde el principio, pero con asco por todo el cuerpo al ver tanta maldad. Quizás 5 estrellas sea un poco exagerado, pero también 4 estrellas es algo corto
Como en casi todas las novelas de José Luis Corral el rigor histórico que observamos a lo largo de toda esta novel es, quizás, su punto más fuerte, nos narra con todo detalle el reinado de Pedro I de Castilla, también conocido como el cruel, años de guerras civiles, traiciones, ambición, amor, fundamental el papel de María de Padilla y de Blanca de Borbon en el trascender de los acontecimientos.
Cómo de costumbre el autor no defrauda. Un tema que puede resultar tedioso de narrar Jose Luis Corral lo hace con gran maestría y rigor histórico. Nos narra el reinado de Pedro I el cruel. Centrado en las intrigas y guerras contra sus hermanos (los Trastamara) y los reinos vecinos. Cargado de asedios, escaramuzas, batallas e intrigas. Totalmente recomendable para los amantes de la edad media.
Es un libro muy bien documentado (como el anterior "Matar al rey") y muy denso. Por lo que si no te gusta tanto la historia en sí misma sino las tramas personales entre personajes, puede hacerse un poco árido.
Podría casi copiar y pegar mi anterior reseña sobre la novela “Matar al rey”, del mismo autor, y no variaría ni una coma. Aquí el protagonista es ya el infausto Pedro el cruel (Pedro I de Castilla), que llegó al poder con apenas 15 años, tras fallecer su padre Alfonso XI de Peste Negra en el cerco de Algeciras. Educado en el odio hacia su padre y su madrastra Leonor de Guzmán, que se las hizo pasar canutas a su madre carnal, María de Portugal. Cuando Pedro llegó al trono, se juró repartir estopa contra quienes le arruinaron su juventud, a saber, la tal Leonor, a la que andando el tiempo apresó y mandó ajusticiar, y especialmente a sus medio hermanos (hijos de la anterior y, por lo tanto, pretendientes al trono). De entre ellos destaca Enrique, de la casa de Trastámara (que a poco sería la estirpe “forjadora” de la pretendida unidad de España). Enrique y Pedro estuvieron todo el tiempo viendo quién se llevaba el gato al agua. Para ello, no dudaron en jurarse lealtad un día para luego al siguiente apuñalarse por la espalda las veces que hiciese falta. Formaron alianzas con reyes foráneos (el de Aragón lo era, al igual que los de Francia, Inglaterra y Portugal). Pero, según cambiaba la dirección del viento, así lo hacían sus amistades e inquinas personales.
También cobra aquí su importancia la protección y amistad que Pedro I tuvo durante casi todo su reinado hacia los judíos, a los que protegió y encumbró, cosa muy mal vista por sus coetáneos y recalcitrantes católicos. Tampoco el Papa, que estaba exiliado en Aviñón, lo veía con buenos ojos.
Todo esto hace una época histórica muy interesante, de continuos cambios y de alianzas que van y vienen al albur de las necesidades del momento. En ese sentido, JL Corral hace un bonito trabajo de recordatorio. Lástima que la novela siga lastrada por los mismos diálogos que en la anterior, que nada creíbles hacen a los personajes, y a un repetir constante de hechos que hasta el lector menos avezado ya da por sabidos y asimilados. ¿Cuántas veces repite el odio que Pedro el cruel siente por su madrastra? ¿Cuántas sobre su posición con respecto a la propiedad de Alicante, Orihuela y Elche? ¿Cuántas veces se repiten las mismas conversaciones en el Alcázar de Sevilla con su amancebada María de Padilla? Y así durante toda la novela hasta la saciedad. Cansino e innecesario, y poco convincente en un escritor e historiador que no es nuevo en estas lides.
Y aun así, debo decir que me ha gustado la novela, aunque no la haya disfrutado. Creo que a lectores no tan “quisquillosos” les puede dejar un buen sabor de boca, pero a mí me deja con un regusto amargo de producto mal aprovechado. Por el cariño que le tengo a otras buenas novelas que me he leído de este escritor, historiador y catedrático, seguiré perseverando con otras obras suyas que aún me quedan por leer.
Continuación del reinado de Alfonso XI, con la historia de Pedro I el Cruel. José Luis Corral sigue siendo un ameno narrador, intentando encontrar el equilibrio entre situaciones históricas y un punto de salseo para atraer a todos los públicos. Un buen acercamiento a historias de reyes poco tratados desde la novela histórica.
Libro donde podemos ver una muestra, fiel reflejo de un período cainista de nuestra historia, que se ha ido repitiendo de manera regular a lo largo todos los tiempos. Buena novela histórica, amena y con nuchos detalles de sucesos y personajes.
Apasionante como la primera parte de esta bilogia, es tremendo el tema de las continuas traiciones. Si el primero matar al rey se citaba hasta la saciedad el Protagonismo de la favorita… este es tremendo en cuanto al cambio de un bando a otro, que por otro lado se refleja muy bien la realidad histórica de la época, para los que la hemos estudiado. Me sigue encantando la forma de combinar, que tiene jose luis, la realidad histórica con el punto novelístico que le da, pues no dejan de ser novela histórica pero con la ventaja que es un autor que respeta tremendamente el rigor histórico por eso y por más está el primero en mi ranking de escritores de novela histórica.