Embárcate en un viaje hacia el autodescubrimiento guiado por las fases lunares.
«A nadie le pedí tanto que volviera como a mí».
Estuve muy perdida buscando algo o alguien que me curase, hasta que me di cuenta de que esa persona era yo. Me costó mucho dar conmigo, así que tuve que volver a presentarme.
Hacía tanto que no me escuchaba que había olvidado mi voz. Esa que tantas veces callé por escuchar al resto. Pero una vez que aprendes cuál es tu sintonía, no hay gritos que te silencien.
Aquí veréis cómo me pierdo, me tropiezo, me levanto, me vuelvo a caer, aprendo y sigo caminando. Como la vida, la luna y sus fases.
Espero que en estas páginas encontréis un lugar donde nunca más os sintáis solos.
Y que aprendáis, por fin, que sois vuestro proyecto más importante.
Desde luego, no ha sido un libro para mí. Me ha parecido bastante flojo y repetitivo, con reflexiones y aportaciones que todas podemos hacer cuando estamos con nuestras amigas tomando un café, solo que esta vez están por escrito y con una cantidad ingente de espacios para que separan las palabras y causan un efecto visual poético. Sin embargo, creo que puede ser un buen libro para chicas más adolescentes.