Agosto de 1939. Mientras los líderes de la Unión Soviética y la Alemania nazi se reúnen en Moscú para repartirse los territorios de Polonia, la joven Ania juega en el campo, ajena a toda barbarie. Sin embargo, todo cambia tras la ocupación de su pueblito Komarno por tropas bolcheviques: ella y su familia serán trasladados al Gulag siberiano, donde trabajarán sin descanso bajo un frío inclemente, arriesgando cada día su integridad física y viviendo bajo el despiadado peso de la desesperanza.
Para sobrevivir, Ania deberá atenerse a los recuerdos de Cezlaw, su primer amor; a la bondad de la anciana Olga, quien mantiene viva su curiosidad gracias a sus historias; y a la tierna devoción de sus padres. Por fortuna el destino quiso para Ania la oportunidad de abandonar el trabajo forzado y emigrar. Junto con su familia y otros muchos polacos, y tras una travesía extenuante, se instalarán en la Hacienda de Santa Rosa en Guanajuato, México, donde por fin encontrarán la redención y una nueva patria.
La novela de Mónica Rojas no solo destierra del olvido la tragedia de la ocupación de Polonia durante la Segunda Guerra Mundial, sino que reivindica la importancia de la que será conocida desde entonces como La Pequeña Polonia en México.
Mónica Rojas (Puebla, 1983) es una voz emergente del nuevo Realismo Mágico en la literatura hispanoamericana.
Durante años fue reportera en su ciudad natal para después dedicarse a la literatura.
Se ha destacado tanto por su narrativa como por su activismo, puesto que es embajadora de Save the Children en México. Es maestra en Literatura Española e Hispanoamericana por la Universidad de Barcelona y realizó estudios doctorales en Literatura Latinoamericana por la Universidad de Zúrich.
Su primer libro, “Lobo” (2022) fue finalista del IV premio Auguste Dupin de novela negra en España. Ese mismo año se publicó su novela “La niña polaca” (Grijalbo, 2022), una novela histórica con tintes de fantasía de la que Elena Poniatowska escribió: “una emotiva novela que nos adentra en uno de los periodos más oscuros y desconocidos de la Segunda Guerra Mundial”.
La obra de Mónica Rojas abarca géneros como la novela policial, la literatura infantil, la novela histórica y la biografía novelada, destacando su capacidad para fusionar lo cotidiano, lo mágico y lo social, un estilo que la sitúa como referente de la renovación literaria contemporánea en México.
Su tercera novela "A la sombra de un árbol muerto" (Hachette Literatura, 2025), que entrelaza el realismo mágico desde la migración, la subalternidad y la resistencia, ha sido reconocida por la crítica como una novela multigeneracional sensible y profunda.
Ha ganado diversos premios por sus cuentos, publicados en México, España y Suiza.
Un libro que disfruté de principio a fin. La pluma de la autora es tan amena que no te llega a cansar para nada. Es un libro corto que se te pasa volando. Cómo presenta la autora a la cultura es uno de los mejores aciertos que yo veo en el libro. También nos enseña la otra cara de la moneda que no se habla muchas veces de ella, realmente te pones a pensar si los nazis y los rusos eran realmente iguales. Lo sentí como un abrazo al corazón, como polaco agradezco mucho a Mónica por esta historia tan bella.
Qué difícil ponerte en los zapatos de la protagonista y su familia, qué manera de comenzar la adolescencia de Ania,separándose de todo lo que conoce y ama. El mostrar en esta historia lo que fue una de las muchas historias de estas personas que sufrieron los estragos de la guerra de poderes entre naciones … Afortunadamente algunos pudieron rehacer sus vidas otros simplemente no pudieron. Una historia muy bella, que siempre mantiene ese lazo familiar y arraigo a la vida. Qué bonito. No conocía esta historia de los polacos que se instalaron en una hacienda llamada Santa Rosa en Leon Guanajuato.
Creo que por esta razón este tipo de libros son mis favoritos, por la capacidad de fé, esperanza, bondad, supervivencia, familia que representan.
Dura si, la guerra no tiene bellos matices, destruye, rompe, desgarra, separa, mutila y en muchas ocasiones quebranta, sin embargo, el primer párrafo describe lo que algunos afortunados sobrevivientes tienen en común.
Mis favoritos Cezlaw por ser la edperanza sin estar.
Gracias a estas historias podemos recuperar la memoria de cientos y miles de personas que la guerra las atravesó, pero a pesar de eso, siguieron con el luto en el corazón pero vestido de esperanza. Esta es la historia de Ania y su familia, unos polacos que fueron mandado en tren a un goulag en Siberia, el infierno del hielo a sobrevivir, a trabajar a menos 50 grados, a tener fe que un día esto no podría ser para siempre y saldrían de ahí.
Uno piensa que lo peor pasó cuando son liberados, pero no, otro infierno de migración esperaba a estas mujeres, viudas, huérfanos al embarcarse a Persia, de ahí a la India y de ahí a México. Nuestro país tuvo tanto que ver con esa guerra que no es hasta que llegan estos libros que sabemos la historia, ya que también se han encargado de borrarla. México tuvo un tratado de migración con ellos para recibirlos y salvarlos de ese infierno en lo que sus vidas se reconstruían, también fuimos parte de su salvación y n hay que dejar que se nos olvide.
Una historia fuerte, valiente y llena de esperanza.
La niña Polaca es la historia de una niña de 15 años que vive en Polonia y que es llevada junto a su familia a un campo de concentración en Siberia.
Es una cruel historia de desesperanzas, tristezas y separaciones, pero tambien de reencuentros, de nuevas esperanzas y vidas distintas.
Me abrió mucho los ojos de como también los soviéticos eran iguales de crueles que los Nazis, cada uno defendiendo según ellos sus principios y bandera.
Cuenta con unas frases de reflexión muy ciertas y que te dejan pensando
4.5 ⭐️ Me gustó mucho leer esta historia tan hermosa y emotiva, sufrí con Ania y su familia todo lo que pasaron durante la guerra y me encantó conocer sobre lo que pasaron los polacos durante la Segunda Guerra Mundial, aprendí muchas cosas que desconocía, cómo que fueron doblemente invadidos, que estuvieron en campos de concentración en Siberia sometidos a grandes vejaciones, que luego de ser liberados muchos de ellos fueron a parar a México. En fin fue una historia muy hermosa e instructiva para mí.
Que grata sorpresa fue leer este libro. La autora nos narra una historia familiar compuesta de un rompecabezas de emociones, hilvanado con el amor y la esperanza. Muy recomendable leerlo y conocer lo que vivieron los polacos en la guerra, en su país y en México.
Con una prosa sencilla este libro emotivo basado en hechos reales nos lleva hasta Polonia en el año de 1939, donde la joven Ania junto a su familia y Heros, su perrito, vivían felices en su pueblito de Komarno. Hasta que las tropas bolcheviques ocupan sus tierras y a ellos los trasladan a un campo de concentración en Siberia donde su vida cambia por completo. Forzándolos a sobrevivir y trabajar sin descanso en condiciones lamentables, desesperanzadoras y deplorables. Después un tiempo largo para quienes estaban prisioneros, les llega su liberación del campo de concentración para tener un largo traslado con rumbo indefinido para encontrar un refugio. Así es como algunos de ellos migran y llegan a tierras mexicanas, descubriendo así una nueva patria.
Cuántas historias ante el hecho de la Segunda Guerra Mundial desconocemos, porque aunque hoy encontramos muchos libros narrándonos sobre lo vivido, casi siempre es enfocado en el Holocausto; es sorprendente cuando existen historias como ésta en la que México se hace presente, así como de lo poco que se habla de lo ocurrido en Polonia y sus habitantes.
Es un libro de rápida y ágil lectura pero que te permite tener esos momentos de reflexión ante las injusticias que vivieron muchas personas en la guerra. Existiendo momentos que me apachurraron el corazón y de esperanza. Excelente trabajo de la autora de rescatar este pasaje de la historia de México, que al menos yo desconocía.
📝 Frase: “Las cadenas no pueden someter mis ideas”.
Mónica Rojas nos regala una novela de ficción histórica que destapa grandes revelaciones y que contradicen mucho de la versión oficial que hemos aprendido en la escuela cuando nos enseñaban sobre lo ocurrido en la segunda guerra mundial
1. Los rusos no fueron tan héroes 2. Había quien veía a los alemanes como una opción para salvarse 3. Existieron campos de trabajo forzado en Siberia
Es una historia basada en un arduo trabajo de documentación y sobre todo en las anécdotas que fueron compartidas a Mónica por ciudadanos polacos sobrevivientes de esos campos y que ella con total responsabilidad y haciendo uso de una narrativa fácil, ágil y cotidiana transmite el mensaje.
Un libro de fácil lectura, pero de difícil digestión como Mónica misma lo describe, ya que es un libro emotivo, con pasajes crudos y que apachurra el corazón, que evidencian una vez más lo trágico y monstruoso de ese momento histórico pero que a la vez muestra como la fortaleza, la esperanza y la fe son capaces de sobrellevar cualquier adversidad, y lo hace presentándonos a una familia polaca que es arrancada de su vida normal y cotidiana de un día para otro pasando a vivir un infierno.
Es un libro con personajes bastante realistas, algo logrado gracias a que han sido inspirados precisamente en personas reales.
Ay no sé qué decir jajaja. Me parece importante que existan libros que intentan ilustrar lo que sufrieron miles de personas y que no suelen figurar en los libros de historia más que como fechas y numeros. La SGM es uno de los eventos traumáticos del siglo XX y ha provocado una cantidad inmensa de libros que relatan hechos aborrecibles y lamentables. En La Niña Polaca la historia se sitúa en Polonia, en la crueldad que sufrieron sus habitantes. Ania, una niña de 14 años, se enfrenta a la guerra y a través de un terrible viaje no pierde la esperanza de que el final sea uno bueno en comparación. La autora se centro mucho en lo histórico y por ello, siento que la historia de Ania no estaba tan bien construida, los diálogos no eran muy genuinos incluso si les colocaba frases profundas. Creo que es más bien un fallo en la parte literaria lo que hizo que no pudiera conectar con la historia. Siento que la historia esta adaptada a contar los datos históricos, en lugar de insertar los datos históricos en una historia. No sé, no lo disfruté, pero seguramente puede gustar a otras personas. La parte de Mexico fue mi favorita 🫶🏼 aunque la realidad es que México es igual de horrible con los inmigrantes cuando estos no tienen ojos claritos y piel blanca.
Hay muchas historias que se quedan en el aire. Y este libro es un recuerdo de que seguimos aprendiendo y seguimos entendiendo épocas tan oscuras como la segunda guerra mundial. Una historia que nos hace reflexionar, pensar y entender que nuestra humanidad está ahí solo hay que escuchar los pasos de nuestros antepasados para no repetir sus errores.
Que sorpresa descubrir a Mónica Rojas...su bella y fluida narrativa tocaron mi corazón y le robaron unas lágrimas con ésta historia tan emotiva. Los dientes de león ya tienen otro significado. ❤️
Hola lectores🥰 Hoy les dejo reseña de "LA NIÑA POLACA" DE MÓNICA ROJAS (2022)
🩵SINOPSIS: Basada en hechos reales. Agosto de 1939. Mientras los líderes de la Unión Soviética y la Alemania nazi se reúnen en Moscú para repartirse los territorios de Polonia, la joven Ania juega en el campo, ajena a toda barbarie. Sin embargo, todo cambia tras la ocupación de su pueblito Komarno por tropas bolcheviques: ella y su familia serán trasladados al Gulag siberiano, donde trabajarán sin descanso bajo un frío inclemente, arriesgando cada día su integridad física tratando de sobrevivir.
🩵Historia verídica muy emotiva, sufrí con Ania y su familia todo lo que pasaron durante la guerra y me encantó conocer sobre lo que pasaron los polacos durante la Segunda Guerra Mundial, aprendí muchas cosas que desconocía.
🩵Me gustó mucho esta novela, narra la historia y travesías de una niña polaca durante la Segunda Guerra Mundial, al final de su vida acaba viviendo en México exiliada.
🩵Admirar el camino de los polacos exiliados y agradecer a México por ser uno de los pocos países que recibieron migrantes.
🩵 Es un libro sencillo pero te cautiva, te lleva a emocionarte y pensar que aún queda gente buena y que aún nos queda esperanza en la humanidad. Si bien no me agrado del todo la narración, es una buena novela y la recomiendo.
La autora nos presenta la vida de Ania, una niña polaca que vive la invasión rusa y alemana a su país y todas las vicisitudes que tienen que pasar hasta llegar a México.
El tema es interesante pero la trama resulta plana con un ritmo muy parejo, sin giros que le impriman emoción a una historia que debería hacer sentir cosas al lector.
Se le agradece que incluye muchas frases que enmarcan las situaciones descritas:
“La guerra siempre conduce al odio, hasta cuando solo hablamos de ella”.
“La belleza es un ángel que merodea hasta en los pasillos del infierno”.
“No podemos permitir que ellos escriban el final de nuestra historia”.
Una buena historia y fácil de leer que nos ofrece otra perspectiva de la Segunda Guerra Mundial. La desventaja de Polonia por su desafortunada ubicación geográfica y la necesidad de supervivencia de una familia, cómo seguramente hubo muchas.
Cuando escuchamos “segunda guerra mundial”, lo primero que pensamos es Nazis, judíos, Estados Unidos o bombas nucleares cayendo en Japón, son muy pocos los libros (o películas) que abordan otras poblaciones. Y si bien muchos mencionan a Polonia se encasillan en mostrar a los judíos que vivian ahí más no a los polacos.
Ania, la menor de la familia Ciéslak, una niña de 14 años que en 1939 vivía en Komarno, una población al extremo oriente de Polonia que colindaba con la que en ese entonces era conocida como Unión de Repúblicas Sovieticas y Socialistas, que jugaba en los campos con su perro y que tenía un noviecito llamado Cezlaw, en el momento que los alemanes y los soviéticos habían pactado por repartirse Polonia entre ellos, por lo que la URSS comienza a apropiarse de esos poblados colindantes, llevando al pueblo polaco a los Gulags de Siberia, que eran campos de trabajo, sin importar edades ni género.
La novela muestra la cotidianidad de Ania y su familia, así como del pueblo polaco en general, la travesía que tuvieron que hacer pasando por Persia y llegando a su nueva patria, un México que estaba en reconstrucción por las recientes revolución y guerra cristera, pero que aceptó la llegada de esa diáspora de exiliados de la guerra.
Ania es una adolescente con mucho carácter que cuestiona mucho, pero que también sabe disfrutar de esos pequeños momentos de paz y armonía, que a pesar de las adversidades puede tener. Ania es una representación de miles de voces del pueblo polaco, que sufrieron las consecuencias de las ambiciones de unos cuantos, pero que han ganado la guerra, porque mientras Hitler y Stalin llevan décadas de muertos, los sobrevivientes llevan las mismas décadas de estar con vida.
Leí el libro porque me apareció en una recomendación de hilos en tuiter y tengo una amiga polaca, me pareció interesante conocer el lado de la historia de Polonia. Sinceramente, desconocía la tiranía de los bolcheviques y cómo fue la II Guerra Mundial para ese país, he de decir que fue horrible, los soviéticos fueron tan repugnantes como los nazis, y a decir verdad es que los rusos lo siguen siendo. No todo es desesperanzador en esta historia, la de una niña que emigró a México y en mi Guanajuato rehace su vida. Fue maravilloso leer esa parte de cuando son recibidos en la hacienda de Santa Rosa, con música, comida y la alegría característica que tenemos los mexicanos, mucha calidez. Ojalá la Historia se enseñara así, a base de historias bien escritas y que atrapan, no con libros aburridos, que muchas veces ocultan verdades.
Esta historia muestra desde la perspectiva de los desplazados polacos, el sufrimiento y desarraigo de millones de personas durante la Segunda Guerra Mundial. Familias destrozadas, miedo, desesperanza y destierro.
Narrativamente hay poca innovación aunque los encuentros de la protagonista con Cezlaw y las cartas de Jan, me parecen destacables.
Me gustó mucho la parte histórica, pero sentí que iba muy rápido… me hubiera encantado que se ahondara más en el último tercio de la obra, cuando Ania crece y se reencuentra con su pasado. Pero es una buena obra que proporciona otra perspectiva a una historia conocida.
Está novela cuenta a partir de una familia polaca, con una niña como narradora, la ocupación de los bolcheviques en el pueblo polaco de Komárno, cuyos habitantes son deportados a los campos de trabajo forzado de Siberia por el único delito de su origen. Cuenta las atrocidades y el trato deshumanizado en los campos de concentración de Siberia, gulag. Ania, una niña que en el transcurso de la obra se vuelve adolescente, se aferra al recuerdo de Cezlaw, su primer amor, y ya en los campos de concentración de Stalin se encuentra con la anciana Olga, quien escribe poemas y cuenta historias optimistas cuando todo parece estar perdido. Después de una travesía en medio de hambruna y enfermedades, parte de los polacos llegan a la Hacienda de Santa Rosa en Guanajuato, donde empiezan de cero, cobijados por el amor de un México en plan de madre amorosa. Está historia desvela en el personaje de Ania la vulnerabilidad de las niñas en tiempos de guerras y agresiones cotidianas, mientras su hermano, Jan, parte del concepto machista de demostrar su hombría en la guerra y tiene una transformación hacia el humanismo y el valor de la familia.
Con una exquisita prosa Monica Rojas nos regala una bella novela que nos muestra un lado poco conocido de la segunda guerra mundial, la invasión a Polonia., A través de sus páginas he andado junto a la familia en la que centra la historia, he vivido con ellos el despojo de su propiedad, su paso por el infame Gulag, la migración a la que se vieron forzados, el recibimiento que tuvieron en México, y parte de su vida al terminar la guerra. He sentido el miedo de Ania, la impotencia y coraje de Jan, la valentía de Hania, y la fuerza de Patrick quien pese a estar prisionero junto a su familia , construye un violín y al tocarlo da un poco de alegría a sus compañeros.. Mención aparte para Olga y Cseslaw, personajes de quiénes me enamoré, .. Olga, un ejemplo de fortaleza y lealtad y quien siempre tuvo las palabras correctas para ser luz en la oscuridad y dar esperanza en los momentos difíciles.. Cseslaw, joven enamorado que siempre estuvo presente aún sin estarlo ....
Una gran historia, por momentos muy triste. Me identifiqué mucho con la personalidad de Ania. Los diálogos son lo único que no me gustó, no los sentía naturales. Fuera de eso me gustó saber este lado de la historia que desconocía sobre La Pequeña Polonia.
Conmovedor. Cuando se piensa en la segunda guerra mundial, los pensamientos se suelen limitar al nazismo y holocausto, dejando de lado a los soviéticos, quienes también torturaron a personas inocentes. Y es de esto donde empieza el libro.
3.5 ⭐️Lo leí con la incertidumbre de conocer la Hacienda en Leon, Guanajuato, algo que sinceramente yo desconocía, sin embargo, me salió a deber en esa parte de la historia, siento que pudo dar un poco más. La historia sin duda es una buena historia, pues a pesar de qué hay muchas historias de personas que sobrevivieron a la IIGM, cada historia, cada versión es única, y eso hace que cada una sea diferente. Solo eso, me salió a deber más de la estancia en la “La pequeña Polonia en México”.