Un libro muy fuerte, porque es real. Cuenta cómo la vida de varias personas se ve afectada por las minas de Canadá en México: los oriundos de Sonora y Michoacán; los ejecutivos canadienses, los guardias, los técnicos y los ingenieros de México y Canadá, los políticos mexicanos… y el medio ambiente. Me dio coraje, tristeza, impotencia… todo, recordar situaciones, que se mencionan, como la contaminación del Río Sonora, los desaparecidos de Ayotzinapa… y el sistema, llámese mineras, la guerra de baja intensidad, la corrupción… sigue y seguirá, moviendo piezas y peones que ni siquiera les estorban, simplemente dejan de ser útiles. Y por supuesto, el cabo más débil, somos las personas comunes, que pierden sus casas, su ecosistema, su vida… es lo que más me dolió.
¡Muy recomendable! 🌟🌟🌟🌟🌟
#BookQuotes
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Vivir aunque sea así: desplazados, con la impotencia y la rabia de haberlo pedido todo, humillados, sin raíz, sin futuro ni pasado, tan solo abrir los ojos cada día y respirar: es el único derecho que les queda.
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No son una casa y un invernadero. No son solo una casa y un invernadero. Son un universo a punto de extinguirse. (Se refiere a un rancho que buscan comprar las mineras en Sonora, a unas mujeres solas, a precio de risa).
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No entiende cómo logra ignorar el derrumbe a su alrededor e imaginar un futuro de tulipanes. A veces le enoja esa ceguera, otras, lo enternece, unas pocas, despierta su admiración. (Reflexiones de un ranchero, sobre unas mujeres que se ensimisman en su cotidianidad, en su rancho, ignorando el problema que se les viene por las intrigas de la minera para quedarse con las tierras donde está su rancho).