«Félix, no hay reposo ya para nosotros sino en la tumba, ya que el amor de la patria nos hizo contraer compromisos sagrados para con la generación venidera, necesario es cumplirlos o renunciar a la idea de aparecer ante el tribunal de la historia con el honor de hombres libres, fieles y perseverantes.… trabajaremos quise decir, por y para la patria, que es trabajar para nuestros hijos y para nosotros mismos. Sí, caro amigo, trabajemos, trabajemos sin descansar, no hay que perder la fe en Dios, en la justicia de nuestra causa y en nuestros propios brazos, pues nos condenaremos por cobardes a vivir sin Patria, que es lo mismo que vivir sin honor; aprovechemos el tiempo…»«Carta de Juan Pablo Duarte a Félix María Delmonte», 18 de marzo de 1865, La Opinión, núm. 88, 11 de octubre de 1924, pp. 7-8.ORLANDO INOA Historiador y editor. Dirige la editorial Letragráfica. Por años se ha dedicado al estudio de la vida de Juan Pablo Duarte.