Cada libro guarda la esencia de una historia vivida, Querido yo: vamos a estar bien, es un libro para abrazarte a través de las palabras, para recordarte que el amor propio no puede ser olvidado y que eres tan importante y tan especial para esta vida y por algo estás aquí.
No es un libro Perfecto, es un libro escrito con sentimientos reales y es por eso que, no debes tener miedo de lo que puedas encontrar en él.
Comenzó una nueva era, un nuevo viaje junto con el autor; hay mucho por decirte y sobre todo, muchas cosas por descubrir juntos.
¿Estás lista/o? Si coincides con este libro es una señal, no la dejes ir y tómala porque seguramente encontrarás todas las razones para volver a creer en ti y ser feliz.
Un libro para perdonar, Un libro para amarnos, Un libro para dejar ir.
El libro no cumplió con mis expectativas y, lo que es peor, no solo no lo disfruté, sino que me costó mucho terminarlo. Aunque soy una persona sensible y leo mucho este género, ninguno de los textos me interpeló. Experimenté una situación similar con "Una primavera permanente" (Albanta San Román) y "Casi sin querer" (Defreds). En todos los casos, creo que puede faltar madurez, y aunque reconozco las buenas intenciones de los autores hacia sus lectores, considero que este último libro se asemeja más a un diario de un adolescente. Por lo tanto, aunque no lo recomiendo, podría ser adecuado para un público más joven.
Alimento al alma y al corazon! ❤️ cada pagina nos habla, no me lo queria terminar, pero cada pagina y cada palabra queda dentro de mi ser! Gracias por esta gran obra de arte!!! ❤️❤️❤️ vamos a estar bien 🔥
Le hizo falta una buena revisión de ortografía, tiene muchos typos y mal acentuación. El mensaje es lindo y hay frases que invitan a reflexionar y a sentirse acompañados en momentos de dificultad.
El texto se presenta como un libro de acompañamiento emocional y autoexploración. Sin embargo, lejos de ofrecer una herramienta sensible o situada para atravesar procesos de dolor, duelo o crisis personal, el texto incurre en una narrativa profundamente problemática tanto en el plano ético como en el literario.
Uno de los principales conflictos del libro es su adhesión acrítica a discursos hegemónicos de la autoayuda, particularmente aquellos centrados en el “amor propio” entendido como un mandato individual, meritocrático y despolitizado. A lo largo del texto se refuerza la idea de que el bienestar depende casi exclusivamente del esfuerzo personal, desplazando cualquier lectura relacional, colectiva o estructural del sufrimiento. El dolor aparece así como una falla moral, una elección equivocada o una incapacidad individual para “aprender”, más que como una experiencia legítima atravesada por contextos, vínculos, violencias o pérdidas reales.
Esta lógica se sostiene mediante un tono marcadamente moralista. El libro insiste en categorías como error, aprendizaje, castigo y superación, configurando una pedagogía de la culpa que no acompaña procesos emocionales, sino que los disciplina. La tristeza prolongada, la ansiedad, el insomnio o la confusión no son tratados como estados humanos complejos, sino como signos de retroceso personal o de falta de voluntad para ser feliz. En ese sentido, el texto no solo carece de una gestión emocional asertiva, sino que puede resultar iatrogénico para personas en estados de vulnerabilidad psíquica o duelo reciente.
Otro aspecto preocupante es la romantización del sufrimiento y del duelo. El libro estetiza el dolor y lo convierte en una narrativa de crecimiento individual, sin dar lugar a una elaboración real de las pérdidas. No hay reconocimiento del daño, ni espacio para el enojo, la ambivalencia o el duelo como proceso no lineal. En su lugar, se propone una aceptación forzada, cercana a una ética judeo-cristiana de la culpa y la redención, donde sufrir parece necesario para justificar decisiones de abandono, retiro o ruptura, sin asumir responsabilidades relacionales ni contextuales.
Desde el punto de vista discursivo, el texto también presenta serias deficiencias. La organización de los contenidos es poco clara y fragmentaria, pues no hay una progresión conceptual ni una estructura que permita comprender hacia dónde se dirige el argumento. Las ideas se repiten constantemente con ligeras variaciones, dando la sensación de estancamiento más que de desarrollo. A esto se suma una sintaxis deficiente, con construcciones confusas, reiteraciones innecesarias y un uso pobre del lenguaje que debilita aún más la propuesta del libro. En términos literarios, no hay una voz sólida ni un trabajo estilístico que sostenga el peso emocional que el texto pretende abordar.
Finalmente, aunque muchas de las reflexiones podrían ser válidas si se entendieran como un ejercicio íntimo y personal, el problema central radica en que se trata de un libro publicado y comercializado como guía emocional. Al asumir esa posición, el texto adquiere una autoridad implícita que no está acompañada de responsabilidad ética ni rigor conceptual. En lugar de abrir preguntas, cierra sentidos; en lugar de acompañar, prescribe; en lugar de cuidar, normaliza el autocontrol y la culpa.
Un libro maravillo que me hubiera gustado leer en mi adolescencia. Ahora que soy adulto, sus páginas me transportaron a esa edad maravillosa que tanto aprecio; aunque fue difícil con el tiempo todo fue mejorando. Y creo que eso es uno de los mensajes importantes de este libro: no que el tiempo por sí solo mejore nuestra vida, sino más bien, con el aprendizaje que obtenemos de los retos que enfrentamos día a días, y las decisiones que tomamos, es que guardamos la esperanza de que todo mejorará algún día.
Un mensaje a mi yo de la secundaria y la preparatoria: has logrado cosas maravillosas y aún te queda tiempo para cumplir lo que desees. Ámate, acéptate y aprecia tu soledad, porque es lo mejor que tendrás.
This book was beautifully written. I felt every single word and understood why healing is so important. It teaches us to let go of the past, live in the present, and not worry about the future. The author presents his own story; what helped him heal, the struggles he faced, and the experiences he and some people around him went through. I strongly identified with this book; it made me cry, motivated me, and helped me understand why my healing process was taking so long. I highly recommend this book.
En lo personal es un buen libro, dado que todos sus capítulos contienen cosas muy certeras de la vida cotidiana. Desde la soledad, un desamor, consejos de superación, el amor propio y la tristeza de extrañar a una persona que ya abandono este mundo o que simplemente se alejó de nosotros, así mismo brinda ánimos para continuar el día a día porque nos deja enseñanzas que duelen, pero a su vez demuestra que la vida es así de dura, ya que no todo es color de rosa
This entire review has been hidden because of spoilers.
Hace tiempo que tuve la oportunidad de leer a Alejandro Sequera y waaa amo su manera de escribir y aunque aveces fue un poco depre pq trata temas fuertes como lo es la pérdida de un ser querido pude empatizar con el autor y hasta llore en ciertas partes, un abrazo a todos los que alguna vez pasaron por ello y se sintieron sin rumbo, la vida continúa y mejores momentos vendrán 💝💝💝💖💖
Superbuena para darse espacio por su mente, habla de muchas cosas que pasa en la vida real, tomándose en cuenta que solo podemos estar en el momento presente, pero que vayamos con todo lo que hemos vivido en cada momento.
Un libro, sobre tema de amor, desamor, soledad, aprender amar una forma sana y valorarse uno mismo más esos días grises me ha gustado oír este audio libro ✨✌🏻
Este libró te ayuda mucho a tratar de entender como sobrellevar una perdida de un amigo o un familiar también que muchas veces es bueno dejar que las personas q no suman en tu vida se vayan
pos lo leí cuando estaba en un momento bajísimo, aun entraba en el mundo de la lectura, actualmente no me gusta este tipo de género, pero es un libro muy bueno
Para mi 3.5 de 4. Es como hablar contigo mismo o un amigo muuuy cercano. Te desahogas y vuelves a abrir heridas que quizá aún no sanan por completo. Y le doy esa calificación porque como todos, en unos temas no estoy totalmente de acuerdo, entonces al algún momento se me hizo pesado de leer.
Es un libro sincero y profundo. Pero es una versión muy adolescente, tenía más expectativas. Es recomendado para las personas que están pasando un duelo.