Tres personajes con distintas realidades están a punto de explotar. Su ira es la única conexión, dado que los tres padecen el conocido como Trastorno Explosivo Intermitente (TEI). ¿Qué motiva esa rabia incontenible? ¿Cómo pueden encauzarla?
El cuerpo empieza a desprender calor, la espalda y las sienes se llenan de sudor, la piel del rostro enrojece y las pulsaciones se aceleran hasta lo incontrolable. Han saltado todas las alarmas y no hay manera de retener la ira, todo va a estallar por los aires. Pero, ¿quiénes son estos chacales? Tres personas de orígenes dispares que cruzan sus caminos cuando se ven incapaces de controlar la frustración, la tristeza y la rabia ante las perspectivas de futuro.
En el clímax de estos conflictos, la razón ya no sirve para soportar el rechazo, la injusticia y la desigualdad. Solo hay una salida: hacerlo estallar todo por los aires.
Nadia Hafid, Premio Mejor Autor Emergente de la Asociación de Críticos de Cómic por El buen padre, consolida su buen hacer con esta potentísima novela gráfica que la vuelve a situar en la primera línea de las nuevas voces femeninas del cómic nacional. Su reconocida línea geométrica le sirve para dar vida a unos personajes cuyas emociones requieren del control que ellos mismos no pueden asumir.
Me flipa esta autora y sus viñetas. La geometría de sus ilustraciones no implican para nada falta de expresividad. Además, parece que constantemente se hace una especie de zoom de la situación.
La verdad es que no entiendo muy bien la historia en sí misma. Muestra la vida de 3 personas con, a mi parecer el inventadísimo diagnóstico inventado por la psiquiatría, trastorno explosivo negativista. Muy interesantes los escenarios de terapia, la justificación de comportarse en torno a la cultura además y la crítica a los videojuegos como promotores de violencia, aunque más bien podríamos decir que son descargadores de la misma.
Primer cómic que leo de Nadia Hafid, lo cogía con muchas ganas porque la verdad es que estéticamente me encanta lo que hace.
Sin embargo, salgo de este cómic sin acabar de entender muy bien qué me ha querido contar la autora. Son tres personajes con problemas para controlar su ira, que se ponen violentos muy rápidamente. Sin embargo no profundiza nada en ellos, solamente hace una foto de momentos concretos de estos personajes. Lo veo más como un ejercicio estético que narrativo, la verdad.
Es gratificante ver en esta obra la frustración, la ira y la soledad representada en diferentes etapas de la vida y siendo abiertamente intergeneracional, algo que no se suele ver en la literatura actual. Sin embargo, no sabría decir si la forma y el texto terminan de hacerlo sentir vivo o veraz, y creo que cae un poco de más en la idea preconcebida que se puede tener de un trastorno explosivo intermitente.
Recomiendo leeros esta novela con alguna canción tranquilita sin letra de fondo, ya que se trata de una novela gráfica que se expresa casi en su totalidad a través del lenguaje no verbal y de la consecución de imágenes secuencia para acelerar la acción (mola tela). Me ha gustado mucho el uso de las líneas y figuras geométricas de esta autora (he bicheado y se ve que esa es su línea artística) además del uso de colores lisos y de monocromáticos para darle vida a la obra. Tres pequeñas historias que tienen más en común de lo que puede parecer en primera instancia, explorando la soledad y los silencios.
Segunda novela gráfica que me leo este año jiji (cumpliendo mi propósito de leer otro tipo de géneros), esta vez recomendada por una biblioteca universitaria.
Interesante estilo de dibujo que confía en las formas y en los colores para llevar el peso de lo no dicho. Creo que quizá, si no hubiera leído la introducción brevísima acerca de la obra, no la habría abordado del mismo modo. Tengo una impresión ambivalente porque por un lado creo que el tiempo que le dedica a los tres personajes es el justo y necesario, y por otro lado me gustaría adentrarme un poco más, que se extendiese algo más. Con todo, imagino que esa sensación de falta de cierre va que ni pintado para explicitar ese sentimiento de desamparo de estos personajes con este trastorno.
Tres històries personals de solitud. En alguns moments se m'ha fet avorrit, però crec que és perquè estic poc familiaritzada amb la novel·la gràfica. M'han semblat unes il·lustracions molt evocadores i estic segura que quan me la torni a llegir (perquè ho faré) augmentarà una estrella.
Sin leer la reseña ni saber de qué trata, admito que cuando terminé de leerlo este tebeo me dejó tibio, ni frío ni calor, sin embargo, es de esas lecturas que según las dejas reposar un poco, acabas por sacarle todo su jugo.