Pablito, Gálvez, Peribáñez, Pollito, Adolfo, Sánchez, Piraña, Cagapoco... son algunos de los niños que han acompañado durante más de 45 años a los lectores de PARACUELLOS, la gran obra-río del maestro Carlos Giménez. En ella, a lo largo de nueve entregas, ha contado la vida diaria en los hogares del Auxilio Social en la España franquista de posguerra, siempre desde el punto de vista de los niños.
Ahora, en palabras del propio autor, «he querido dibujarlos un poco mayores, solo un poco, alargarles la figura y poco más, pero que se note que YA HAN CRECIDO y por lo tanto también madurado y pueden estar a la altura de lo que dicen y lo que piensan». Porque, en efecto, han crecido y la etapa en los «hogares» está a punto de terminar para varios de ellos. Con este álbum, Carlos Giménez cierra una de las series más novedosas e influyentes de la HISTORIA DEL CÓMIC, traducida a una decena de idiomas y galardonada con los premios internacionales más importantes.
Madrid, 1941, es el autor más importante de la historieta española de las últimas tres décadas. Cronista de la transición política en la trilogía España Una, España Grande y España Libre (1976-1977) y autor del mejor retrato interior del mundo del cómic español en la serie Los Profesionales. Asimismo, es el máximo exponente del tebeo autobiográfico con la serie Paracuellos y en obras como Barrio o Rambla arriba, Rambla abajo.
Además ha realizado, a lo largo de su dilatada carrera, comics de diversos géneros como Dani Futuro, Delta 99, Hom, Koolau el leproso, Érase una vez en el futuro, la serie Sexo y chapuza o, más recientemente, Jonás.
Giménez cierra la serie que más fama le dio con una revisión de las temáticas y acontecimientos de los anteriores tomos. Todos sus temas están presentes: el hambre, los malos tratos, el frío... pero también cierta nostalgia de la infancia y de los amigos de entonces.
No llega a las cumbres que alcanzó en algunos momentos de la serie pero vale mucho la pena.
Creo que me he perdido alguna entrega porque sólo he leído 'Todo Paracuellos' y este final de la saga. Cuando empecé a leer Paracuellos inmediatamente me dí cuenta de que se trataba de un comic de tremenda relevancía que aporta a esa herida de nuestra historia, nuestra dañada memoria histórica, que políticamente se la zarandea o se trata de callar. Este testimonio en primera persona del fanatismo que aún ahora vemos reflejado en cohetaneos de nuestro país y en naciones que todavía buscan purezas religiosas al tiempo que mutilan y matan. Esta es nuestra historia, es de dónde venimos, Paracuellos está ahí para recordarnos que se le hizo a este país durante la última dictadura de Europa. A nivel narrativo aporta el broche final de la serie.