Empezaré diciendo que La llave del espejo es una novela redonda, finalista del Premio Nadal 2021.
En la obra se narra la vida de Julianne Norh y se descubre el mundo de las subastas de pinturas.
A nivel histórico, nos traslada a los inicios del S.XX, donde descubriremos los viajes desde Inglaterra a Canarias con el fin de curar enfermedades respiratorias, la importancia que adquirió el vino tinerfeño en aquellas tierras, el movimiento obrero femenino sufragista o el trabajo de las mujeres en la industria armamentística.
Acompañaremos a Julianne en su juventud mientras descubre, con su visión centrada en los colores, los abrumadores paisajes de Tenerife, los cerrados grupos sociales de la élite inglesa en la isla, un primer amor inocente... Con los años, Julianne nos mostrará las dificultades que una mujer independiente se encontraba en la sociedad de la época. Sufriremos con ella, la veremos hacerse fuerte, sobrevivir a situaciones que hoy nos resultan esperpénticas y vivir un amor a la altura que la protagonista merece.
Enlazado con todo ello, Pilar nos regala un viaje al futuro (la actualidad) donde una pintura va dando pistas de qué pudo suceder a esta mujer un siglo atrás.
La llave del espejo ha sido, para mí, un canto a la visibilidad de las mujeres, un reconocimiento a todas aquellas que se quedaron en lo más oscuro de este camino tortuoso que a las féminas nos ha tocado recorrer. Ha sido sin duda, un placer de lectura.