José Mujica inició su vida de militancia política a los 14 años, y desde entonces ha recorrido un camino largo y difícil, transitando siempre por la senda de la dignidad. En esta cálida y luminosa entrevista hecha en su casa de Rincón del Cerro con María Esther Gilio se recuerdan los triunfos y los fracasos, sus convicciones, honradez y pasión por aprender y trabajar. Pepe conoció la gloria del reconocimiento de las masas populares cuando, como joven tupamaro, empuñó las armas para defender el sueño de justicia de muchos compatriotas uruguayos; conoció también el dolor y la terrible experiencia de trece años de cárcel. Dijo ahí a los jó “La pasión no justifica la miseria… la miseria del alma. Nacimos para luchar por la igualdad, y por el sueño de un hombre, si no nuevo, algo mejor”
Un libro muy interesante que nos muestra una mirada de Mujica que no puede calificarse más que real. El personaje se nos presenta con sus contradicciones, con sus discursos y con su realidad. Vemos el traspaso del tiempo y la forma de pensar de uno de los grandes exponentes de la política latinoamericana de la última década.
Con poco, Gilio nos logra introducir de forma amable y apacible en la historia y la política uruguaya. Para quienes no somos de allí se nos brinda un pequeño contexto de sus hechos más trascendentales y de sus personajes más notorios, pero siempre sin desviarnos del tópico principal.
Se trata de un libro interesante, corto, ligero, pero profundo que nos permite reflexionar y conocer sin aburrirnos y permitiendo una lectura rápida y voraz. Se nota el oficio periodístico de Gilio dado que solo una persona con experiencia y habilidad podría escribir algo así.