“MORT DE DAMA”. Llorenç Villalonga. 1931. Cercle de Lectors. 141 p.
"Mort de Dama" captura la atmósfera de la Mallorca de principios de siglo XX, incidiendo incisiva en la decadencia de la aristocracia local.
La recepción inicial de la novela fue bastante polémica. La obra desafió las convenciones literarias de la época y fue recibida con cierto desconcierto. Sin embargo, con el tiempo, ha sido reconocida como una obra precursora de la narrativa moderna en lengua catalana. La crítica contemporánea elogia la aguda observación social y psicológica de Villalonga, así como su estilo narrativo sarcástico y algo teatral.
La aristócrata Obdulia Montcada desde el lecho de muerte recuerda el esplendor de su vida «mientras se complace en imaginar su propio entierro como el último triunfo, como el último estallido de su vanidad».
Detrás de su agonía se esconde la agonía de una Mallorca regionalista, que Villalonga parodia de modo brillante en una serie de personajes arquetípicos que se disputan la herencia suculenta de la dama: doña Maria Antònia, Baronesa de Bearn; Remei Huguet; y Aina Cohen, poetisa folclórica y sáfica, autora del célebre poema La Camperola, una composición llena de gracia ingenua.
Con estos personajes, Villalonga elabora una sátira de la vida mallorquina de los años veinte. Sátira y esperpento ofensivos que no le fueron perdonados.
Aunque entretenida, no ha sido lo que yo esperaba leer. Después de “Les fures”, que me encantó, tenía unas expectativas algo más altas.
Entiendo que el valor de la obra está más relacionado con lo lo supuso cuando se escribió y la polémica alrededor del escritor, (fascista anticatalanista) que en la obra en sí misma.
Leída en el grupo de lectura de la @bibliosantjordi, organizada por el bibliotiecario más dicharachero del mundo entero, Pep.