Bienvenido a Haven, una isla donde sobrevivir a sus peligros es un desafío diario. Sigue la historia de Evan, un joven que recolecta artefactos en la Mazmorra Olvidada para poder alimentar a su familia, arriesgando su vida por ello. Únete al Príncipe Julianor, quien no se detendrá ante nada para proteger a sus súbditos, mientras aprende la dolorosa lección de que incluso la mejor de las intenciones puede convertir a los humanos en monstruos. Conoce a Aelia, una Portadora del Fuego, quien debe arder cada vez que incinera a sus enemigos. A pesar de que las llamas de su voz están prohibidas, son más necesarias que nunca, y está dispuesta a pagar el costo. Escapa de los Fulgor y de su luz, lo único más letal que las bestias y el hambre que azotan Haven.
--- Jorge Silva Rodighiero Psicólogo y escritor de fantasía "Crecí en las tierras creadas por Tolkien, junto a los profundos personajes de Herbert y la sutil magia de Gaiman. Como escritor, intento seguir sus enseñanzas, y habitar la fantasía que me permite tomar distancia de lo mundano, para examinar así la condición humana desde otro lugar. "
"Haven" es una novela de fantasía de valores tradicionales, en el mejor sentido posible de la expresión. Ante las colosales dimensiones de otras obras contemporáneas, esta historia elige centrarse en una cantidad pequeña de elementos: en lugar de un gigantesco mundo, una isla; en lugar de un enorme grupo de personajes, tres protagonistas. Pero este mismo foco es lo que permite explorar en detalle estos elementos, que derivan en una historia compacta pese a su extensión, de gran agilidad narrativa y diversos puntos de interés.
Entre ellos, destacan los principios del sacrificio y de la búsqueda del bien, que en la novela se presentan con diversos matices en sus protagonistas, tanto positivos como negativos. En particular remarco el desarrollo de personaje de Aelia, cuya magia posee un correlato tanto físico como sicológico y que demuestra un buen conocimiento del autor de la tradición de magos en la fantasía. Salvando las distancias, me recordó a un Ged mayor de Ursula K. Le Guin y al joven Cuervo de Verónica Murguía.
Aunque la obra no está exenta de episodios crueles, creo que podría ser una lectura de interés para un público infantojuvenil que tenga curiosidad por profundizar en una fantasía más tradicional (y no por ello menos válida), oferta que hoy en día no parece abundar en las estanterías de género y que al menos yo había echado en falta.
En los primeros capítulos me había hecho una idea algo prejuiciosa de pa donde iría todo, pero me agrada haber estado equivocada. Me encantaron ver reflejados los elementos tradicionales de la fantasía y cositas de jrpg, pero todo en una historia única y ágil, en momentos algo cruel y también con sus destellos de luz.
Los personajes principales me encantaron, buscan "el bien" pero sus decisiones tienen consecuencias y algunas decisiones tampoco fueron decisiones. Son humanos con sus matices, fortalezas y debilidades y si tuviera que quedarme con alguno, creo que sería Julian, el final me hizo decantar por él.
También destaco el mundo de Haven. No se necesita de una Biblia ni de detallados testamentos latosos ni un enorme elenco de personajes ni un mapa extenso para dotar de vida un lugar, y siempre es un gusto ver el mito vivo en una obra.
En conclusión, recomendado, disfruté bastante de esta propuesta. Amé encontrarme con algo que me recuerda a esas historias que amo (ay, y juro que en mi mente todo pasaba como si fuera un jrpg)
Primero agradecer al autor por el ejemplar del libro🫶🏻
La fantasía pura, el sistema de Dioses, los personajes con una evolución increíble y un final que me emocionó muchísimo 🫶🏻
La lectura completamente adictiva, lo leí en dos tardecitas y lo disfruté desde un principio.
Aelia mi mujer🥺 de verdad que con ella empaticé muchísimo, me sentí super identificada.
Amé mucho a la diosa Fuego, su imagen y como podía comunicarse con las portadoras, de verdad que me pareció muy interesante.
Me hubiese gustado un poquito más de profundidad de Evan, porque conocimos solo su presente y no su pasado🥺 y me habría gustado más conocer su familia, esa faceta de él.
Por otro lado, Julian me gustó mucho, era humano al fin y al cabo y las decisiones que tomó son las que quizá yo misma habría tomado, siempre pensando en los demás antes que él.
Buenísimo, super recomendado para una fantasía ligera y para salir de bloqueo, se lee muy rápido🫶🏻
El mundo está excelentemente construido. Me dejó con muchas preguntas y con ganas de saber más. Además, yo no podría calificar a ninguno de sus personajes como "buenos o malos". En esta historia no hay buenos o malos, hay gente que hace lo que puede con lo que tiene. El dolor y la pérdida son un tema siempre presente y muy bien tratado. 5/5 itkos
El libro en si nos sitúa en el género de la fantasía, con influencias directas de obras como Star wars, Game of thrones, e incluso, a mi juicio, videojuegos del calibre de Dark Souls. La premisa y el sistema de poderes es interesante e innovador; magas "portadoras de fuego" que sacrifican sus extremidades para generar fuego, dejando así cicatrices y quemaduras de alto grado, inutilizando de vez en cuando sus cuerpos. Más allá de esto, en temas de formato, la novela nos presenta una narración a tres voces, de la mano de quienes serán, en la mayoría del relato, nuestros tres protagonistas; Evan, Julianor y Aelia. Lamentablemente esta técnica narrativa se abandona a menos de la mitad del relato, y su calidad decae a pesar de la natural e interesante premisa y desarrollo de personajes. Si bien esta forma de contar la historia nos situa como lectores claramente en uno de ambos bandos, lo que es "bueno" o "malo" sigue impulsándose forzadamente a través de la propia postura del autor, aunque en más de una ocasión genera conflictor internos de moral que nos harán cuestionarnos los objetivos y los métodos por los que los personajes llegan a estos.
Haven no es un mal libro de fantasía, al contrario, y más aun teniendo en cuenta que es una novela autoconclusiva, de no más de 400 páginas, en donde es extremadamente difícil plasmar un nuevo mundo con sistema de magia y de valores único, lo que se intenta, pero no se logra del todo, más aun teniendo en cuenta su final acelerado y, a mi juicio, poco coherente y fiel con sus mismos protagonistas. A pesar de esto, Haven muestra la dualidad misma de la humanidad a través de un mundo ya conocido pero explotado de una forma innovadora, cruda y muy visual, referenciado por las obras magnas señaladas en un inicio, pero dándole un toque único y fresco al género.
Haven nos trae un mundo de fantasía en el que sin duda me gustaría vivir, con personajes maravillosos. Nos cuenta la historia del rey elberks y el príncipe Julian quien sólo tiene el deseo de que nadie más sufra ni muera en su reino. Pero en base a este deseo comete errores y escucha consejo de quien no debe. En Julian vemos que no el fin no justifica los medios. Con Aelia vemos lo que significa sacrificarse por proteger lo que uno cree. Y con Evan vemos que los amigos de verdad nos enfrentan y nos dicen cuando estamos obrando mal. Sin duda fue una de las mejores lecturas del 2022 y nunca me cansaré de recomendarlo.
"Haven: la agonía de la luz" es un viaje con acción desde la primera página, misterios, profecías y decisiones difíciles de tomar, lo que da como resultado una historia atrapante y emocionante de leer. Los personajes del libro, cada uno cargando con un peso distinto, están construidos de una forma maravillosa, y nos presentan distintas facetas de la vida humana, lo que hace que se sientan aún más cercanos a nosotros, y ahí está el gran punto fuerte del libro. Si bien es fantasía épica, y nos rodeamos de castillos, armaduras y este ambiente medieval, la historia destaca la búsqueda de hacer lo correcto y lo mal que puede salir el intentar hacer las cosas con las mejores intenciones; se nos habla de corazones rotos que parecen no poder sanarse y de elecciones que no son tomadas por nosotros y que nos obligan a andar un camino que quizá no queríamos transitar. El libro, al mismo tiempo, nos entrega un montón de piezas sueltas que al final van calzando de manera perfecta, y la figura malvada dentro de la historia se sintió creíble y amenazadora, más aún cuando te logra convencer que quizá ese mal no es tan malo del todo. "Haven" es un libro donde se presta atención a los detalles, donde la luz sí corre un verdadero peligro, donde se nos recuerda que nunca es demasiado tarde y donde hay fuego. mucho, MUCHO fuego.
Me gustó un montón que, a pesar de ser un libro autoconclusivo, se logra construir bien el mundo. Quedé con ganas de conocerlo más, de saber más de los Fulgor y las brujas, pero la información fue justa para poder introducirse en el mundo.
Me gustaron mucho los personajes, pero sobre todo me encantó Julian y todos los conflictos que lo involucraban a él. Me encanta cómo intentaba tomar las mejores decisiones para salvar a su reino, aunque no fueran buenas.
4.9 Esto por ciertos detallitos puntuales. La novela es muy buena, ya que el autor se inclina más por un estilo lleno de mucha acción y eso permite que uno esté leyendo y leyendo para saber qué más pasará.
La construcción y desarrollo de personajes me ha gustado, en especial la de Jualianor, siento que es quien tiene más capas que la de los otros protagonistas: Evan y Aelia.
Para casi finalizar me gusta que el autor haya usado el recurso de compartir fragmentos de las obras del mundo de Haven,esto le otorga una gran vida a ese mundo, una vida antigua y milenaria.
En pocas palabras, Haven es una novela de Fantasía que se procupa que los personajes evolucionen por sus acciones al comprender poco a poco las antiguas reglas de su mundo y cómo los afectan.
No puedo estar mas loca en ganas por saber mucho más del mundo de Haven. Esta isla donde hay caballeros jedis que exploran mazmorras, monstruos de luz peligrosísimos que pueden derretirte, brujas que invocan al fuego, intrigas políticas, runas de otra civilización, dragones y una variopinta de criaturas mágicas hambrientas, no se puede olvidar de la noche a la mañana.
En el lado opuesto a esta maravilla de mundo se encuentran los personajes, los cuales tienen frases épicas, historias interesantes, desafíos memorables, y aun así, la conexión con los mismos no ocurren. Muchas veces se siente como si estos fueran piezas dentro de la novela, como si existiesen únicamente para explicar el mundo… creo que a la historia le falto drama, esa chicha que nos destruye el kokoro a los lectores. Tengo la hipótesis de que si en vez de ser un libro de 3 partes, hubiese sido 3 libros, se podrían haber desarrollado mucho mejor las relaciones. Porque sin lugar a duda, el conflicto entre Evan y el príncipe Julian, daba para mucho más.
En fin, que orgullo que esta historia sea made in Chile. Claramente hay talento nacional para la fantasía épica y que tristeza que no se divulgue apropiadamente.
Mis frases favoritas: Fue maravilloso ser parte de esto; hombres y mujeres unidos en la reducción de nuestro sufrimiento. Lo que debiese ser común es, tristemente, un milagro .
Nada puede ser realmente destruido, tan solo transformarse en otra cosa, o ser llevado de un lugar a otro. El fuego no destruye la madera, la convierte en humo y ceniza ¿no?"
¿Qué respuesta podía darle?¿La verdad? La verdad era que lo que sentía iba más allá de cualquier tipo de tristeza, como si hubiera caminado a través del dolor a un lugar que estaba simplemente vacío ¿Nada?¿Era esa una respuesta?
Me gustó mucho este libro, creo que la construcción de la realidad fue fantástica y si el autor publica otros libros sobre el mundo, los compraría sin ninguna duda. Me parece genial que antes de cada capítulo haya una descripción con información, de esta manera no me siento tan perdida como suelo sentirme cuando empiezo un libro de fantasía. Gracias a esto pude imaginarlo perfectamente en mi mente, haciendo que me sintiera más dentro de la historia. La idea de los monstruos que pueden derretirte la cara y el cuerpo es aterradora, y me encanta la explicación detrás de ellos.
Los personajes fueron la mejor parte, en mi opinión, todos están bien escritos y siento que el autor supo cómo hacerlos sentir humanos, y me encanta que aunque son tan distintos, son similares en la forma de que tienen sus objetivos y sus puntos de vista de lo que es correcto hacer y las diferentes consecuencias que sus acciones traen. Me gusta que los personajes tengan sus defectos y puedas entenderlos a pesar de eso. Todos estaban tratando de hacer lo mejor que podían para lograr su objetivo.
Mis partes favoritas de los libros eran cuando hablan de las brujas, me parecieron muy interesantes y Aelia era un personaje fantástico para representarlas, la admiraba y la respetaba (y también sufría mucho por ella). Julian, en mi opinión, fue el personaje mejor escrito y disfruté ver su viaje a través del libro, pero mi favorito fue Evan, me gusta mucho su inocencia y amabilidad y que a pesar de que era muy poderoso, solo quería abrazarlo y hacerlo feliz.
Este libro es realmente rápido, ni siquiera te recuperas de lo que estaba pasando cuando llega otra cosa y no puedes dejar de leer hasta que sepas más. Lo mejor para mi es la manera en la que el libro te hace cuestionar qué está mal y qué está bien, cómo nadie es totalmente bueno o malo y cómo nos definen las decisiones que tomamos.
Reading this book felt like a receiving a warm hug from a million kilometres away. It truly lightened my days by allowing me to escape to the lands of Haven, holding the hands of its amazing characters, and joining them on their quests. I'll be eagerly waiting for the English version, so I can share it with my wife and friends!
Haven para mí es una obra maestra de principio a fin. Siendo un libro auto conclusivo y en menos de 400 páginas, consigue introducir un nuevo mundo, grandes personajes y una trama increíble. Tiene la gracia de ir entregando información de a poco, de manera precisa, para ir comprendiendo la historia presentada. Pero tiene miles de detalles, que al avanzar van calzando y haciendo sentido, terminando con un cierre perfecto.
Esta novela de fantasía épica nos presenta la isla de Haven, en que conoceremos la historia desde tres personajes: Julian, Aelia y Evan que, al ser de orígenes tan distintos, nos enriquecen el relato desde distintas perspectivas.
Los personajes sin duda son el punto más fuerte de la novela. Están tan bien construidos que reflejan muy bien el comportamiento humano. Cada uno tiene su mirada y aspira al bien de distintas maneras, y podemos ver como cada acto lleva a una consecuencia, que también puede ser negativa, aunque venga de una buena intención. Los personajes vienen de contextos muy distintos, tienen distintas aspiraciones, miedos y deseos, pero siguen siendo humanos y podemos ver similitudes a través de las páginas.
Respecto al mundo creado, lo amé por completo. Jorge nos va presentando extractos de distintos textos de Haven que, desde distintas perspectivas, nos van entregando contexto histórico para poder entender como funciona.
La acción comienza de inmediato y tiene un buen ritmo que nunca decae. Los capítulos son cortitos y la pluma de Jorge, fácil de seguir.
Y ¡ese final! Ayayay.
Se convirtió en uno de mis favoritos del año y no me cansaré de recomendarlo. Tengo muchas ganas de leer los extractos de inicio de capítulo, porque sé que hubo pistas que me perdí.
«Haven: La agonía de la luz» se presenta ante nosotros con una gran ventaja: su autor, Jorge Silva Rodighiero, se ha nutrido no solo de la influencia de grandes escritores de su género como J. R. R. Tolkien y Neil Gaiman, sino también de contemporáneos como la escritora chilena Paula Donoso; así como de otro tipo de narrativas más bien lúdicas que verdaderamente enaltecen el imaginario individual y colectivo.
Por todo esto «Haven» brinda una experiencia distinta a la de muchas obras actuales de fantasía. Se siente fresca, claro, pero sin descuidar los aspectos estéticos que hacen del género uno tan especial. Adicional a esto, Jorge Silva se permite divertirse con esta novela e incorpora elementos narrativos al abrir cada capítulo que nos ayudan a entender mucho más el mundo que ha construido.
La historia se percibe a través de tres personajes principales: Evan, un muchacho de la Periferia quien se dedica a recolectar artefactos antiguos en la Mazmorra Olvidada; el príncipe Julianor, heredero al trono de Haven, que desea traer paz a todo el reino a cualquier costo; y Aelia, una Portadora del fuego con una misión muy importante que cumplir. En este mundo existe una amenaza: los fulgores. Criaturas de luz con una aparente falta de conciencia que responde con violencia usando sus extremidades luminosas que pueden cercenar con facilidad. La única arma contra estas criaturas son los varaluces, objetos que no pueden ser empuñados por cualquiera y que son capaces de atravesar hasta la armadura más gruesa, pero cuya escasez los hace increíblemente valiosos para el reino.
Desde el principio podemos encontrarnos con una lectura ágil, de buen ritmo, con fuertes escenas de acción e intercambios personales. Jorge Silva describe con destreza y sencillez la oscura mazmorra, el bosque tenebroso, la fortaleza impenetrable y la torre del palacio, por mencionar algunos. La premisa, por otro lado, puede engañar. Si bien se dibuja como una historia de aventuras y encuentros, con actos heroicos y proezas increíbles, la historia de Haven también está teñida por la tragedia. Desde la base en la cual es fundado el reino hasta la carga emocional que los personajes son obligados a llevar a cuestas en gran parte por la situación a la que han sido obligados a vivir, «Haven» es una novela de claroscuros. Sin embargo, más que ensombrecer el relato esto facilita que la luz de la esperanza brille con todavía más fuerza. Las motivaciones de Evan, Julianor y Aelia resaltan a pesar de las adversidades y brindan una especie de confort a largo plazo. A pesar de y no a consecuencia de.
Por otro lado, en una época de sagas y franquicias, es agradable encontrar una obra autoconclusiva en el mercado editorial. Y aunque en muchas ocasiones esto suponga todo un desafío, especialmente para una novela de fantasía que requiere de una dedicación impresionante para construir un entorno que sea convincente, Jorge aprovecha de varios recursos para que en 373 páginas seamos capaces de sumergirnos más allá del cuello con este mundo tan completo y rico. Ya sean los apéndices que abren los capítulos como mencioné al principio de esta reseña o los obstáculos a los que se enfrentan los personajes, víctimas de sistemas sociales injustos, represiones y abusos. Así podemos entender «Haven» gracias a sus virtudes y carencias, lo que hace de esta isla un ser vivo que respira, sangra y olvida.
De todos los personajes debo admitir que Aelia es quien más rápido se ha ganado mi corazón en este relato. Su fuerte convicción y temple contrastan, de forma positiva, con su roce cálido y comprensión casi maternal. Condenada a sufrir los estragos de su propio poder, uno no puede menos que admirarla. Es fuerte y sagaz, pero también es humana. Es de una fragilidad enorme que es capaz de recubrir con fuego.
Sorpresivamente «Haven» culmina en lo que a primera vista podría parecer de una forma abrupta. Me vi llegando al último capítulo pensando con anticipación que no sería posible cerrar una novela de esa magnitud narrativa con apenas un par de páginas. Sin embargo lo hace y, tras una segunda lectura, me parece que sigue siendo satisfactorio. Y es que, al final, Jorge cierra con una eucatástrofe (según mi propio entendimiento del tema, por supuesto) que es tanto trágico como satisfactorio.
Jorge Silva es una de las nuevas voces de la fantasía latinoamericana que sigue en constante crecimiento. Su visión de la estética se alimenta de historias sólidas y de una imaginación poderosa, capaz de alcanzar grandes cosas.
Y yo, personalmente, lo estaré siguiendo de cerca.
Al comenzar a leer “Haven, la agonía de la luz”, el lector entra de lleno en un universo magistralmente creado y organizado, con sus propias lógicas, peligros, roles en la sociedad y localidades tan minuciosamente imaginadas que bien podría coexistir con los universos de Tolkien o R. R. Martin. Sin embargo, a pesar de poder reconocer todos los elementos que los aficionados de la fantasía e historias medievales amamos habitar, Haven propone una historia original, cautivante y única. En el viaje que se convierte leer esta novela, el lector podrá identificarse con personajes que son tremendamente complejos y evolucionan a través de la historia. Nadie es completamente blanco o negro, y eso lo vemos reflejado sobre todo en algunos personajes que toman decisiones por un bien común, lo cual nos hace preguntarnos qué es realmente el bien y el mal. Haven es una historia épica que deja con ganas de seguir habitando ese universo, ya que provoca emociones novedosas y hermosas en el lector. Adicionalmente, la acción se desarrolla de manera que la lectura es placentera y entretenida, la novela corre rápido a pesar de equilibrar muy bien la acción con los momentos de cercanía, reflexión y vulnerabilidad de los personajes.
Recuerdo haber sabido de la existencia de Jorge hace años, cuando publicó su primera novela, "Sacrificio", por allá por el 2016. Si bien nunca tuve la oportunidad de leer esa primera publicación, se dio la casualidad de que años después comenzamos a cultivar una amistad a través de redes sociales, y es así como me enteré de que estaba preparando una nueva novela, esta vez de Fantasía, llamada "Haven".
Ya he mencionado en otras ocasiones que siempre que leo una obra local de género lo hago con cierto recelo, más que nada por las malas experiencias que he tenido en el pasado, con libros mal escritos y mal editados y que me han dejado un muy mal sabor de boca (cuestionándome por qué me someto voluntariamente a semejante tortura). Por fortuna, ese no es el caso de Haven.
Se nota que Jorge es un buen lector (de hecho, compartimos varios autores de cabecera), que maneja la tradición de la literatura de Fantasía, la que complementa con otros medios que también la abordan, como los videojuegos y la ilustración. Y eso se nota en la construcción de mundo y de personajes, la que se siente muy "visual" y, además, y como mencionan en otras reseñas, me recuerdan al estilo de los JRPG (de los que no soy un asiduo jugador, pero los conozco).
Obviamente, mi valoración incluye también algunos elementos que no me terminaron de convencer, sobre todo algunos diálogos, los que se sienten demasiado teatrales (lo siento, no se me ocurre una mejor expresión), o el recurso, que sentí un poco repetitivo, de describir las lágrimas cayendo por el rostro de los personajes en momentos de dolor o pérdida. Ahora, estas son cosas puntuales que no afectaron mayormente mi disfrute de la novela.
¿Lo mejor? Sin duda los personajes. El Príncipe Julianor es mi favorito. De hecho me lo imaginé con su armadura negra como un personaje salido de Dark Souls o Elden Ring (no los he jugado, pero he estado revisando su arte, el que me gusta mucho). Evan es el protagonista clásico, joven, impulsivo y lleno de ideales, mientras que Aelia aporta la experiencia y calidez femenina, sin contar con su formación como portadora del fuego, lo que la convierte también en uno de los personajes más poderosos.
En definitiva, una lectura que disfruté mucho y que recomiendo leer. Espero, asimismo, poder volver a leer a Jorge en un registro similar. Creo que se le da bien la Fantasía y hacen falta buenos exponentes locales.
Esta novela pone en contraste el camino de dos personajes, Evan (un campesino recolector de tesoros) y Julian (el príncipe y futuro rey). Evan constantemente se enfrenta a destinos que no desea vivir, pero tiene la fortaleza para hacerlo, y Julian tiene muy claro lo que desea, pero como se suele decir, "hay que tener cuidado con lo que se desea porque se puede hacer realidad". Ambos caminos se cruzan y de ese entrelace surge el desarrollo de la novela.
El texto es entretenido e intrigante. Se siente como leer la novelización de un JRPG, incluso con sidequests. De hecho, Julian me recordó mucho a Cecil en la primera parte de Final Fantasy IV, y a Golbez/Zemus en la segunda parte (puesto que Julian desarrolla una relación similar con un personaje clave en la historia). Evan tiene algunos rasgos de Kain, de hecho, su relación con Aelia se asemeja a la de Kain/Rosa en el juego. Desconozco si el autor tenía esos referentes, pero no podía evitar hacer esos paralelos, que, por cierto, me hicieron disfrutar todavía más la historia.
La escritura es ágil, basada en capítulos muy cortos, y siempre con imágenes. Los diálogos me parecieron bien trabajados, se nota la profesión del autor en ello. En ocasiones me pregunté si funcionaría bien como cómic. Esto se debe a que el texto tiene un ritmo y estilo bastante uniforme a lo largo del libro, y quizás un enfoque ilustrado podría ayudar a detenerse en algunos momentos. Me hubiese gustado menos agilidad y mayor contemplación, creo que solamente en el último tercio del libro se encuentra una narración más íntima (sé que parece una contradicción lo que digo, ya que es donde hay mucha acción), porque la voz narradora intenta explicar cómo se siente Julian por sus acciones. Siento que no resulta del todo porque se vuelve un poco redundante, muy en la línea de lo que ya dice la contraportada ("incluso la mejor de las intenciones puede convertir a los humanos en monstruos").
Lo otro que me faltó es que no logré comprender la extensión del mundo. Sentí que era más grande de lo que se describía, con hitos que adquieren importancia a lo largo del libro pero que habría preferido conocer antes (como la existencia del volcán). Un mapa al comienzo habría sido una linda adición al libro.
Disfruté esta lectura y fue una agradable sorpresa.
Con historias de este nivel de complejidad moral, el camino trillado de la ficción actual es la narración sin amor: relatos en los que todos los personajes son en algún punto despreciables, o al menos cuyos fallos nos hacen muy difícil quererlos un poco. O, a lo sumo, relatos en los que la virtud de unos pocos personajes centrales contrasta contra la ignominia de todo lo que los rodea. Silva Rodighiero no va por ese camino. En cambio, Haven invita a querer y empatizar incluso con los personajes con los fallos más severos, a interrogar un problema muy humano y muy básico: el infierno está lleno de buenas intenciones. Y es en la tierra de los vivos.