A pesar de las barreras y más allá de los tópicos, las voces de mujeres se pueden escuchar en la Edad Media. Voces que hablan de sí mismas, reconocidas quizá por primera vez en la experiencia mística femenina de los siglos XII al XIV. Una palabra nueva.
Fue un error llevarlo a la playa. Tan confuso y enredado como para que las introductoras desecharan su relación con la herejía del libre espíritu por machista y abogaran por ver a la Porete y a la Katrei como feminazis convencidas. Necesito leerlo otra vez; nunca más en la playa.
Con mucha curiosidad empecé a leer este libro. Definitivamente hay que ubicarse en esa época para lograr seguir de alguna forma lo que la autora quiere expresar y que luego causaría su muerte, una que muestra el poder de la Iglesia sobre la vida de quienes consideraba peligrosos, sobretodo en el caso de las mujeres.. Sus palabras y continuas preguntas sobre la naturaleza del alma y la búsqueda de Dios, de la razón, del amor hacen del texto uno muy denso y repetitivo en búsqueda de respuestas que parecen nunca poder resolverse.