Novelette muy necesaria, en especial por la visibilidad dada a un tema tan común e invisibilizado: la salud mental. En este caso, la depresión.
Es muy fácil sentirse identificado con Amy tanto en el desgaste físico y mental que siente en su día a día, como en la relación con sus allegados y, por último, el pozo que emerge para trastocar su vida. No se me ocurre mejor metáfora que esa, un pozo que te arrastra hasta la mas profunda oscuridad, pero al igual que puedes caer también es posible salir. Y esto lo demuestra muy bien Laura con su novela: siempre hay esperanza.
Tardé menos de un día en leer Hueca porque me tuvo enganchada. Aún así recomiendo tomaros vuestro tiempo para captar todos todos los detalles. Me sentí reflejada en la relación de Amy con su madre porque es inevitable que siempre aparezca alguien que menosprecie de manera consciente o no tus problemas. También ocurre que el entorno cercano no sepa que hacer o no identifique la oscuridad que asola los corazones, por eso Hueca es una lectura imprescindible. Refleja de manera muy realista lo que es vivir con depresión.