Mi fiel compañero en los interludios de los tantos conciertos a los que he ido sola estas dos semanas por Buenos Aires. Cuando socializar no era una opción muy apetecible, me podía la imagen romántica y algo cringe de la chica que lee sentada en una esquina mientras fuma y bebe esperando a que empiece el siguiente concierto. Decir que el libro tiene el tamaño perfecto para entrar en la riño y llevártelo a todas partes 💛
En cuanto a su contenido, qué queréis, yo es que ya he vendido mi alma a cualquier libro, peli o artículo periodístico (como los de oliver mancebo, el mejor) que hable de salir de fiesta en los noventa (del clubbing como ahora he aprendido que se llama), de drogarse, de liarla, por supuesto de bailar y de cualquier cosa que tenga que ver con el origen de la que considero desde hace unos meses mi nueva religión.
Sin duda comparto la devoción del escritor por gastar la goma de las zapatillas hasta que salga el sol, y se esconda, y vuelta a salir de nuevo, y se vuelva a esconder, así que leerlo ha sido una gozada la verdad :)
La única pega es que lo debería haber editado Colectivo Bruxista!!! 🫶🏽