La obra del geógrafo griego ESTRABÓN (64 a. C.-24 d. C.) tuvo como destinatarios primeros a los líderes políticos de su época y en ella ofrecía no sólo la geografía física del mundo conocido, sino que pretendía ubicar cada una de sus partes en unas determinadas coordenadas espaciales notablemente bien definidas. Fruto del trabajo coordinado de tres grandes especialistas en el mundo antiguo –los profesores Javier Gómez Espelosín, Gonzalo Cruz Andreotti y Marcos García Quintela–, el presente volumen incluye no sólo la traducción detenidamente comentada del Libro III de su GEOGRAFÍA, dedicado a IBERIA, sino también su contextualización en los ámbitos histórico, geográfico y etnográfico, así como un completo e imprescindible glosario y acompañamiento gráfico y bibliográfico. Se ofrece aquí, en suma, una versión completamente actualizada en el ámbito hispano de este texto fundamental para el estudio de la Península en la Antigüedad.
Un libro clásico que describe la geografía de Iberia y Galia, mostrando las condiciones del siglo II recogiendo o compilando las diferentes observaciones de geógrafos anteriores. Aparte de la descripción de ríos, montañas y costas, hace descripciones de los pueblos y sus costumbres; sin embargo, también refleja su pensamiento romano, en el cual destaca la supremacía y beneficios de la administración romana. Lo más curioso es que lo que critica en otros él no lo ve en sí mismo. “tanto los generales como los historiadores se dejan arrastrar fácilmente a este tipo de embuste por embellecer los hechos” (Libro III, C163) Al explorar el intercambio cultural, si bien se pueden valorar algunos beneficios por la dominación, se podría pensar en qué mejores beneficios se obtienen no con dominación sino con el intercambio cultural. Máxime, cuando se dejan rasgos inmutables debido a las condiciones físicas del entorno, que no cambian con la dominación. “Actualmente padecen en menor medida esto (ferocidad y salvajismo) gracias a la paz y la presencia de los romanos, pero los que gozan menos de esta situación son más duros y brutales. Y por otra parte, existiendo como existe en algunos pueblos una miseria derivada de los lugares y montañas donde viven, es natural que se acentúe tan extraño carácter” (libro III, C156) Lo anterior, me lleva a reflexionar sobre la otrosidad, que vimos en Naufragios o en la conquista de América (Tzvetan Todorov), y tratar de investigar en este proceso de conquista qué similitudes o diferencias se encuentran. En la identificación de los otros pueblos como bárbaros, se los desconoce y descalifica; sin embargo, en la administración, los romanos otorgan mayor independencia, así como el proceso de absorción que primero se sustentan en la clientela para luego llegar a la dominación debido a diferentes causas, lo que mostraría un reconocimiento a su identidad a pesar de la descalificación cultural.