Hola mis queridos lectores! Espero que estén pasándolo bien en estas fiestas y San Nicolás o el Niño Jesús les hayan dejado muchos regalos debajo del árbol, ya estamos a solo horas de que el año finalice, este año ha sido muy gratificante. En mi caso he pasado el tiempo en alegría con mis sobrinos, extrañando a los seres queridos que ya no están y compartiendo con los que afortunadamente aun están con nosotros. Desde este lugar les hago llegar mis mejores deseos para este nuevo año 2012. Esta es mi última reseña por este año y me da algo de nostalgia y expectativa a la vez por el que ya comienza, la meta es seguir haciendo las cosas cada vez mejor para todos ustedes.
En cuanto a la reseña actual la puedo catalogar como un libro muy bueno, me gustó más de lo que pensaba y pase un rato agradable puesto que está ambientado en la Inglaterra de 1810, que aún permanecía bajo el reinado de Guillermo VII. Como ya les he comentado anteriormente, me encanta la historia y justo ahora comencé a estudiarla, probablemente en el futuro los personajes que tengo en mi cabeza desde hace años, los ambiente en esa época tan lejana pero fascinante.
La sinopsis esta bastante acertada en el resumen de lo que trata la historia por eso no les diré como se desarrolla todo, es ideal en este caso puntualizar los rasgos más interesantes del libro La trama no es nada complicada, es una caja de misterios, con una historia de amor bastante novedosa (él no es bueno ni trata de serlo, ella es coja y no se hace la sufrida insistentemente ni mucho menos una dama lastimera) en su trasfondo posee ciertos aspectos que le dan una buena puntuación en mi opinión, por ejemplo el primer encuentro de los protagonistas, en donde él (falso Wickham) no pretendió quedar impactado, pasmado, ni nada similar; no se parece a los protagonistas de las historias románticas que alguna vez he leído por ahí, al contrario, la consideró bastante corriente y de manera poco convencional le hace vida cotidiana de cuadritos, le crispa los nervios, le roba la paciente tranquilidad de siempre y literalmente la saca de sus casillas . Tal vez se preguntarán, porque considero este poco halagador aspecto algo importante en la historia. Sencillo, porque es capa por capa que la verdadera belleza de nuestra protagonista se da a conocer, eso me resultó encantador y un punto a favor, que ubica esta novela fuera del molde.
Gabby por su parte, noble y dama de cuna, no se preocupa tanto de su futuro como el de sus hermanas. Es una luchadora y superviviente, su dolencia física no es más que un evento desafortunado que le ocasionó el desprecio paterno, asumió las responsabilidad para con sus hermanas de manera firme, hasta que su hermano muere y se ve en la necesidad de defenderse de un desconocido hombre que la tienta como nunca lo hizo nadie, haciéndola más consciente de eso que sabe que le falta pero que cree de alguna manera no poder tener; esta por otro lado el asunto de que el falso Wickham pueda ser un criminal, tramposo y peligroso, un hombre del que no se puede fiar. Esto pone a Gabby una vez más, en una situación que la obliga a guardar las apariencias y cubrir las falsedades a su alrededor por el bien de sus queridas hermanas.
Puede decirse que es un romance definitivamente distinto, dos personalidades distintas, fuertes y apasionadas que luchan por salir con el corazón ileso y fracasando en ese cometido, de manera estrepitosa. Robards tiene una manera de escribir impecable, no solo en describir acertadamente a sus personajes sino también en el desarrollo y composición de la obra, sin caer en cursilerias, ni frases trucadas nos recrea una trama digna de ser leída. Puedo decir, que el libro vale la pena leerlo, es fascinantemente contradictorio al amor convencional y eso es fabuloso para los que amamos los buenos giros en un libro. Espero leerme toda la serie, pues todas las hermanas Banning tienen su rasgo particula, me encantara leer a fondo sus personajes
FRAGMENTO:
—¿Quien eres? Supongo que tendrás una identidad propia. Exijo que me lo digas. Y lo que te propones al hacerte pasar por mi hermano. Aparte de vivir como un marajá. Durante unos momentos se miraron en silencio. Cuando él respondió, lo hizo con tono casi indiferente.
— No veo ningún motivo que me obligue a revelarte nada sobre mi persona.Sus lánguidas palabras enfurecieron a Gabby.
—Eres un canalla.
—No tengo inconveniente en reconocerlo — respondió él con un tono que hizo que Gabby se pusiera a temblar de indignación.
—Te exijo que dejes en paz a Claire.Él emitió una carcajada y meneó la cabeza como si se sintiera muy asombrado.
—¡Que ferocidad la tuya, Gabriella!. No puedes atemorizarme para que me aleje de tu hermana, como bien sabes, pero es posible que puedas sobornarme para conseguirlo.