El bombardeo matinal de la Plaza de Mayo y la posterior quema de iglesias, convirtieron al 16 de junio de 1955 en un día fundamental y al mismo tiempo irreparable para la moderna historia de los argentinos. Una herida imposible de cicatrizar que está en el origen del viaje que emprende, cuarenta y cinco años más tarde, Armando en busca de su hermana monja, encerrada en un convento. Para el rescate, Armando reúne a los fieles que quieran seguirlo en peregrinación a caballo. Entre lecturas de sermones, comidas, furtivos encuentros sexuales y discusiones sobre la relación entre peronismo y militares, la peregrinación llegará al fin de su viaje sólo para descubrir que el destino no era el esperado.
De este modo, Una virgen peronista propone un vínculo original entre la literatura y la historia, en el cual lo importante no es simplemente dar cuenta o recrear un hecho histórico desde una cierta impunidad literaria, sino, por el contrario, pensar la estructura de la historia en términos de ficción y de artificio. Así, esta desenfadada novela, por momentos repleta de humor y por momentos llena de dramatismo, le roba a la historia el núcleo ficcional sólo para hacerlo literatura y descubrir en ese viaje los sorprendentes mecanismos de producción de todo relato y, quizás, también alguna respuesta novedosa a los grandes desencuentros nacionales.
Federico Jeanmaire es un escritor argentino. Es licenciado en Letras y ha sido profesor en la Universidad de Buenos Aires, en la cátedra de Beatriz Sarlo. Investigador del Siglo de Oro, fue becado en 1990 por el Ministerio de Relaciones Exteriores de España para trabajar en la Sala de Manuscritos de la Biblioteca Nacional, en Madrid.
Ese mismo año su libro Miguel, una biografía ficticia de Cervantes, resultó finalista del Premio Herralde de Novela y publicado por la editorial Anagrama. Con su novela Mitre, obtuvo el Premio Especial Ricardo Rojas a la mejor novela argentina escrita entre 1997 y 1999, galardón otorgado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Asimismo, después de 20 años de estudio, publicó Una lectura del Quijote (Seix-Barral, 2004), un ensayo que lo confirmó como uno de los mejores especialistas y lectores de Cervantes.
Hay algo en este libro, en los diálogos y en la estructura de la narración, que lo hacen gracioso, más de una vez me hizo reír casi por el sentido absurdo de lo que estaba leyendo, sobre todo el momento que le da origen al nombre; el desarrollo de la novela es bueno, el final no sorprende pero tampoco es malo.