Siglo XV. Es el fin de una era. Europa arde por los cuatro costados, inmersa en guerras fratricidas. Una fría sombra extiende sus alas sobre todo el continente, alimentada por el fanatismo y la barbarie. Hogueras, torturas y autos de fe siembran el odio entre los que un día vivieron como hermanos. Además, el avance del Imperio otomano amenaza el corazón mismo de la cristiandad, bloqueando el suministro de los bienes más preciados. Todos los caminos parecen cortados. Una civilización entera se tambalea, y solo un milagro podría salvarla. No hay nadie capaz de encontrar una salida, de darle la vuelta a todo. Porque, a veces, la verdad solo está al alcance de los elegidos. De los que, sobre hombros de gigantes, consiguen ver más allá del horizonte. De hacer que lo imposible se convierta en realidad. Este es el tiempo que le toca vivir a Pedro, un pequeño bastardo nacido en los confines del viejo Finis Terrae. Un niño que crece en la aldea de Portosanto, olvidado por todos y ajeno al trascendental destino que le ha sido reservado. Extender luz sobre las tinieblas. Cambiar el mundo para siempre.
Un buen libro de novela histórica con bastantes licencias. Está muy bien escrito y entretiene a pesar de sus más de 800 páginas. Con alguna menos también habría valido. Te deja con ganas de saber lo que es historia real y ficción.
Esta novela forma parte de la trilogía “De luz y tinieblas”, de la que ya hay publicado “El custodio de los libros” (novela histórica, finalista en el Certamen de Novela Torrente Ballester y ganadora del Premio de Novela Histórica Ciudad de Úbeda 2020). Y aunque Portosanto es la primera parte no hay ningun problema ya que cada libro nos narra una historia independiente por lo que se pueden leer en cualquier orden. Las tres novelas comparten tramas y personajes en una época en la que los acontecimientos cambiarán la Historia. Además su autor teoriza sobre un posible Colón gallego, basado en la figura de Pedro de Soutomaior (también conocido como Pedro Madruga).
En esta novela el hilo conductor de todas las tramas es la vida, desde la infancia a la madurez, de nuestro protagonista, Pedro de Zuñiga, un niño nacido bastardo en una pequeña aldea de la costa gallega, Portosanto. Con cinco años descubrirá su pasión por el mar y la navegación, por los mapas, el arte de la pesca y la profesión de maestro constructor de barcos. También aprenderá a leer el cielo, las estrellas y los vientos.
Veremos cómo su personalidad se va forjando con cada suceso, bueno y malo que le pasa y sobre todo, gracias a las enseñanzas de su maestro Robert de Gwened un caballero hospitalario, traductor, astronomo y antiguo maestro de armas del Rey de Francia.
La novela está dividida en cinco partes. Escrita con un lenguaje directo, bastantes diálogos y capítulos cortos lo que hace que el ritmo de la lectura sea muy ágil. Sigue una línea de tiempo en la que discurren en paralelo todas las tramas y personajes que nos van narrando los hechos históricos y los acontecimientos más importantes que les suceden, tanto reales como ficticios.
Una novela histórica que gracias a este estilo tan visual nos transporta al momento y lugar que estamos leyendo, haciendo que el lector sienta como propios los sentimientos del personaje.
A lo largo de sus páginas se sucederán intrigas y traiciones que involucran a nobleza, reyes e Iglesia, como la guerra por la sucesión en Castilla, las revueltas irmandiñas... También injusticias e infortunios que acarrearán sufrimiento a más de uno de nuestros personajes. Descubriremos el día a día en una pequeña aldea de pescadores, en un castillo o en un convento. En definitiva viviremos junto a Pedro un sinfín de aventuras, que harán que nuestro pequeño hidalgo bastardo acabe convirtiéndose en uno de los personajes más importantes e influyentes de la época. Acabará convertiendose en canónigo de la catedral de Tuy, Señor de Sotomayor, Conde de Caminha, Vizconde de Tuy y Mariscal de Bayona.
Poco más puedo decir salvo que Rodrigo Costoya hace una excelente labor de documentación sin que resulte pesada, logrando que como lector disfrutes de la novela de principio a fin. Tanto que no puedes dejar de leer y pese a su extensión las páginas vuelan.
Es el segundo libro que leo de su autor que nos vuelve a traer una historia ambientada en una época apasionante donde la ignorancia y el fanatismo chocaban con la razón y la tolerancia.
Novela histórica q no aburre, fácil de leer. Me ha gustado. Te quedas con las ganas de saber la verdad, qué parte de lo escrito es realidad y 🤔 es novela.
Cambiar el mundo y dar luz a las tinieblas este es el cometido que tiene nuestro pequeño protagonista: Pedro. Nace en un contexto histórico muy convulso tanto en nuestro territorio como más allá de la fronteras. Engancha desde la primera página. No te la puedes perder si te gusta la novela histórica.
Un arranque muy bueno, que se deleita en los detalles y en la configuración pausada de los personajes, pero a medida que avanza los capítulos, el nuevo ritmo de frenetismo que adquiere la obra devora la profundidad de algunos personajes, dejándolos completamente desdibujados, cuando no completamente olvidados. Un tramo final demasiado abrupto para mi gusto. La edición en gallego, pese a ser su 5ª impresión, tiene una cantidad abundante de erratas. Finalmente comete algún que otro error histórico, como remontarle el título de conde a la Casa de los Sotomayor ya con Fernan Eanes. Con todo es una obra completamente recomendable; es amena, se lee muy rápido pero a sus 870 páginas y lo más importante, entretiene.
Muy interesante desde el punto de vista histórico y de la vida en la Galicia costera de la época. Por el otro lado, la constante repetición de las mismas cosas para que el lector no se pierda nada termina cansando. El libro podría haber tenido 100 páginas menos y habría mejorado una barbaridad.
Esta gran novela narra la intrépida historia de un personaje extraordinario de la nobleza del siglo XV: Pedro Madruga, navegante, explorador, gran general y hábil político. A pesar de resultar sobresaliente en casi todos los campos, nació como un bastardo, pero eso no le impidió convertirse en uno de los condes más poderosos de la península ibérica. Pedro suscitaba admiración y adhesión, pero a la vez era un temible enemigo de los reyes católicos.
Rodrigo Costoya, a pesar de no ser historiador, es un gran novelista e investigador. En esta obra recrea a través de la ficción una teoría, que él considera muy sólida y que nos invita a investigar nosotros mismos. La teoría sostiene que el origen del mayor navegante de todos los tiempos no es el comúnmente aceptado de comerciante genovés, sino nuestro protagonista, un noble de alta estirpe de origen gallego.
Citas: “Sabiduría ancestral que nos corre por las venas. Eso es la intuición.” “La indecisión cubre de barro el camino, decía siempre Fernán. Los pies se hunden, el avance se ralentiza y la vida se atasca.” “Una orden que, (...) lo que pretendía en realidad era proteger el conocimiento, la sabiduría y la razón contra todo lo que la amenazaba: el dogmatismo, la ignorancia y el fanatismo.” “La vida no suele ser justa, pero la muerte nos hace a todos iguales.” “A veces, elegimos regresar a un infierno conocido.Será que los supuestos paraísos no lo son tanto a nuestros ojos.” «Adelante, siempre adelante. Por idílico que parezca lo que queda atrás, la vida está adelante. Rendirse no es una opción para un Zúñiga» “Reviviendo viejos tiempos, Cristovo sopló sobre el óxido que cubría su memoria.”