Tenía muchas ganas de leer una historia ambientada en la ciudad de La Laguna (Tenerife) y esta novela se presentó como la oportunidad perfecta para hacerlo. Ya tenía esta lectura apuntada, pero cuando vi a la autora en una firma de libros no lo dudé y lo conseguí firmado.
A través de sus líneas, Bibiana Reyes nos traslada a las calles de la que fue la primera capital de la isla, no solo en la actualidad, sino también a finales del siglo XVI. Y este ha sido precisamente uno de los aspectos que más he disfrutado de "Bajo el convento": el escenario que la autora recrea con sus descripciones vívidas, llenas de detalles, capaces de trasladarte a La Laguna actual y pasada. Doy fe de que describe fielmente una ciudad perfecta para quedar con amigos y tomar un café, sentarte a escribir o simplemente pasear entre edificios coloridos.
En segundo lugar, la novela me ha recordado en cierto modo a la saga de Dan Brown protagonizada por el profesor Robert Langdon al trasladar crímenes actuales a ciertas leyendas, símbolos y obras de arte pasadas, estableciendo una conexión entre presente y pasado mientras avanza una trama llena de misterio. Como fan acérrimo de "El código da Vinci", no puedo más que aplaudir este logro de la autora.
Por último, el personaje que más me ha calado, como me gusta decir, ha sido la inspectora Virginia. Me ha recordado mucho a otra inspectora de la ficción, en este caso televisiva: Candela, de la serie "Hierro", también llegada desde Barcelona y cubriendo un caso en Canarias. No solo se dan estas similitudes, sino que también son equiparables la fortaleza de ambas y sus debilidades, descubiertas a lo largo de la trama.