«Ser presidente es una de esas extrañas cosas que conocen, desde el principio, su final».
La nueva ficción de Martín Caparró una novela sobre Sarmiento, el docente y político que dirigió Argentinaentre 1868 y 1874.
Al terminar el tramo culminante de su vida, Domingo Faustino Sarmiento repasa los episodios más públicos y los recodos más privados de su trayectoria. Humillado por la sordera, alza la voz. Habla de la muerte del hijo. Habla de esa epidemia que casi acaba con él. Habla de la guerra indeseada a la que no podía renunciar, de las relaciones clandestinas, del respeto inesperado por el antagonista, del desprecio por los que más se le parecen, de los abrazos siempre esquivos, de las derrotas del poder.
«Si no fuera por la estupidez de sus enemigos, ningún presidente duraría una semana».
Sobre el autor y su obra se ha
«Caparrós es una manera de ver y entender el mundo».
Carles Geli, Babelia
«Es una obra rica y ambiciosa, una empresa arriesgada que debe ser conocida».
Juan Goytisolo
«Caparrós provoca esa necesidad sonriente de subrayar, compartir en redes, reproducir sus trallazos».
Nadal Suau, El Cultural
«Caparrós es colosal en esos terrenos resbaladizos donde las cosas dejan de encajar en los moldes correctos».
Leila Guerriero, Babelia
«Martín Caparrós no es de esos que te dicen lo que quieres escuchar. Sería más bien del campo esos que te tiran a la cara lo que rechazas y escondes».
Martín Caparrós es un periodista y escritor argentino. Comenzó su carrera periodística en el diario Noticias en 1973, en la sección policial, a cargo de Rodolfo Walsh. En la dictadura, abandonó el país y se exilió en Europa: se licenció en Historia en la Universidad de París; más tarde vivió en Madrid, hasta 1983. Tras el retorno de la democracia a Argentina, regresó a Buenos Aires. Vive en España y publica sus columnas en El País de Madrid y el New York Times.
Es osada la decisión de escribir una novela sobre Sarmiento, y en primera persona, porque Sarmiento, el gran escritor argentino del siglo XIX, tiene una voz literaria potente y reconocible. Caparrós tiene la suya, también, muy propia y afortunadamente en este libro ni le dio rienda suelta ni intentó la pura imitación del estilo sarmientino: cualquiera de esos dos caminos hubiese sido un desastre. Más bien, optó por un punto medio, que lo salva, a él, de sus peores defectos como escritor. Los párrafos, los capítulos, y las frases son más cortos de lo que suelen ser los suyos, y eso le da aire a la narración. La hibridación se justifica, aunque no hacía falta, de modo intradiegético, pues en el propio libro se dice que no es Sarmiento sino otra persona la que escribe sus memorias, pero como si fuera él. El libro, sin embargo, es en buena parte un análisis psicológico del prócer, con algunos puntos interesantes, aunque -digámoslo- no del todo originales. Sarmiento es un personaje con una contradicción clave que explica toda su beligerancia: al mismo tiempo, la marca de ser un segundón, nacido en los márgenes, siempre postergado, a quien nadie le regaló nada, y por el otro, una convicción profunda en su propia superioridad, en un destino grandioso. Aunque con disgresiones, el libro toca muchos períodos de su vida, el foco está puesto en los seis años de su presidencia, entre 1868 y 1874. Hay una reflexión intensa sobre el poder, sobre el verdadero significado del poder. O, más bien, sobre su opuesto: la impotencia. Sarmiento conquista ese lugar que siempre anheló, y lo deja sintiendo que apenas hizo algo de lo que le hubiera gustado con él. El libro se publica en 2022, ya concluyendo la presidencia de Alberto Fernández, y es difícil no leerlo como una referencia a ella – las novelas históricas a menudo resultan ser novelas de época.
Sobre el poder, el respeto, la autoridad, la construcción de una nación. El amor, la traición, la epidemia. Un libro actual, moderno como DFS. Por más Sarmiento.
“La araña armaba su tela en el rincón que se forma allí donde la chimenea de mi despacho se incrusta: ya tenía unos cuantos hilos babosos meciéndose en el aire. La red era un prodigio de cruces y diseño y había atrapado a un par de bichitos que pataleaban tratando de escaparse [...] La araña es un depredador implacable, fatal, una auténtica artesana de la muerte”. Martín Caparrós se atreve a introducirse en la mente de un personaje fundamental en la construcción de la nación argentina, de su épica, de la mitología nacional. Sarmiento reflexiona desde su vejez sobre sus años como Presidente argentino tras la derrota definitiva de los federales, la caída de su gran enemigo, Juan Manuel de Rosas, a quien le dedicó su libro más memorable, fundacional (y una de las grandes obras literarias latinoamericanas), Facundo. Desde un lugar de soledad absoluta, que ya no es la soledad del poder, la cual padeció, sino de la vejez, de un cuerpo que va dejando de responder (estaba prácticamente sordo) y de un individuo que lo único que tiene es su pasado, que solo puede revolver en los recuerdos que mezclan al gaucho, a Rosas, los desiertos sin poblar, a Urquiza, a Mitre, a la inmigración fallida, a los italianos que intentaron atentar contra su vida, a su condición de masón y los conflictos con la iglesia, a la muerte del “pobre” Echeverría, a la Comuna de París, al intento de reformar el idioma, de separarse del castellano, a Hernández y los versos del Martín Fierro, al amor de Aurelia, al fantasma de su hijo que lo viene a visitar, y a la desesperada carrera contra el olvido.
Martín Caparrós es una de las voces más potentes en la narrativa hispánica, ya sea e el registro de lo periodístico o en el de lo ficcional. Sarmiento es, sin duda una de sus mejores novelas. Al mismo tiempo es una de las mejores novelas "confesionales" de esta época. A la manera de las "Memorias de Adriano", Caparrós une la sensibilidad de un Sarmiento viejo con la feminidad fresca ze su ghostwriter, Aurelia Vélez Sársfield.
Humaniza al busto que está en todos los colegios, muestra las inseguridades por las que se hubiera retorcido de vergüenza si escuchaba la versión burlona de su himno, y contextualiza sus decisiones más controvertidas al tiempo que responsabiliza a Sarmiento de la ideología que plasmó en el libro por el cual lo conoce todo el continente.
Sarmiento de Caparros. Recuerdos de Sarmiento sobre todo de su presidencia. Muy buenos datos historicos, su relacion con mitre, con urquiza. Su vision de la argentina y los temas q todavia no se resovieron le da contexto al libro
Muy interesante pedazo de historia argentina, sorprende Caparros a los que no leyeron nada de él. Sorprende Sarmiento, a los que solo sabíamos que trajo profesoras de Estados Unidos.