Estoy hasta la madre de las historias de hombres sin autoestima y esa es una de las razones por las que esta me parece una buena historia, Kaoru es un joven virgen, feo, chaparro, y sin autoestima, enamorado de la chica más bonita de su escuela. Hasta ahí es la misma historia de siempre, pero lo que la hace diferente es que Kaoru es un pervertido que ama el BDSM, y es a través de esto que conquista y domina a Nana.
Fuera de ser bastante informativo sobre el BDSM, es divertido y con personajes complejos, todos tienen defectos e inseguridades y es interesante como el BDSM se inserta justo en esta parte para ayudarlos a lidiar con las dificultades de la vida, no sé, te hace reflexionar bastante sobre estos juegos de poder y por qué nos gusta lo que nos gusta, sobre lo que aparentamos ante los demás, sobre lo importante de la confianza… cabe mencionar que este manga no es hentai: no hay escenas de sexo tal cual y hasta donde voy en la historia ambos personajes siguen siendo vírgenes y no parece que vayan a dejar de serlo, pero sí es bastante explícito y usan cosas muy locas como máscaras sin agujeros, inmovilizadores, mordazas… pero te explican por qué las están usando y qué es lo que sienten al usarlas, aquí el BDSM es prácticamente terapéutico y te muestra como es posible llevar una relación así completamente saludable: Kaoru es muy cuidadoso y gentil y realmente puedes ver como hay amor en todas sus acciones sadomasoquistas, pero al mismo tiempo es muy joven y tiene inseguridades y le cuesta decir lo que siente, en general todos los personajes (también los secundarios) tienen sus motivaciones propias que los hacen interesantes y simpáticos, es una serie un poco larga por lo que se puede volver un poco repetitiva pero en general es bastante buena.