Un fantasma cuenta la vida de Celeste Esquivel. Su identidad, en palabras de Layla Martínez, autora del prólogo: «no puede ser asimilada por ninguna narrativa convencional. Celeste no tiene una única pasión porque las tiene todas. Su vida no está guiada por un único objetivo sino por todos los excesos. Los de la carne, los de la libertad, los del dinero, los del amor, hasta los de la identidad, porque Celeste no será solo Celeste, no puede ser contenida en un único nombre».
Las habladurías de aquellos que la conocieron construyen esta novela collage, entre el drama y la comedia, escrita a cuatro manos por Raquel Verdugo y Alma López.
Celeste Esquivel muere y a su duelo no asiste (casi) nadie. En este libro se nos cuenta por qué faltó a ese evento cada una de las personas que deberían haber asistido y, en la narración de las distintas excusas, vamos descubriendo quién era esa señora y cómo fue su vida.
Esta novela está compuesta de muchos relatos casi independientes en los que un narrador distinto nos cuenta cuál era su relación con la finada. Con una prosa que parte desde la oralidad y que hunde sus raíces en una mezcla la mar de resultona de ¿costumbrismo casi cómico? y ¿realismo mágico contemporáneo? conocemos las pequeñas vidas de todas las personas que trataron a Celeste y, a través de sus voces, la gran vida (tan cinematográfica, tan literaria) de la recién fallecida.
«Un fantasma» me ha resultado una sorpresa magnífica: es una novela ágil, fresca, original y adictiva. En cuanto la empiezas no puedes dejar de querer saber más sobre quién era, realmente, Celeste Esquivel.
Dice Fabian Casas que todo lo que se pudre forma una familia. Me fascina esta frase como medio de fracturar, de romper incluso dinamitar la familia como institución. La pondría al principio de esta novela , justo detrás del prólogo de Laia Martinez, quien nos habla de escritoras feroces, esas que Cristina Morales llama desintegradoras ( ella misma, lideresa ) como Leonor courtoisie en su Irse yendo editado también en continta- Aquí entran Raquel verdugo y Alma López con su Celeste Esquivel y la familia de Celeste. "yo lo siento por la celes, que siempre fue una niña muy buena, muy pálida, muy seria, muy poco agraciada.Pero aquel dia, me santigüe y me fui por mi jersey que me corría prisa por si la Anastasia no me lo podía guardar ya más tiempo o por si el niño se lo restregaba vaya una a saber por donde" (teodosia talaverón, tía de celeste) . "no fui a ver el cuerpo embalsamado de la celeste,,, ese ataúd olera a agua de rosas de adolfo domínguez por lo menos hasta que adolfo domínguez muera.Ahora que se me ha muerto la antagonista ¿cómo sigo con mi trama?"(Laura Esquivel, sobrina de Celeste). Es un libro con una escritura irreverente, muy ácida. una historia a ratos caótica y surrealista como las propias familias lo son muchas veces.
Raquel Verdugo y Alma López nos traen una novela donde retratan la hipocresía del Ser Humano, y de la Sociedad en general. En la novela se habla sobre la persona de Celeste Esquivel, que podemos ser cualquiera de nosotros, recordada por quienes la conocieron a lo largo de su vida y por su familia para que conocimiento de la narradora primera, Ángela. Así, en primer lugar se puede observar cómo se pone negro sobre blanco la hipocresía y la falta de empatía que muestra la familia ante un acontecimiento luctuoso, o al menos grave. Por un lado, muestra su cara más afectada, mientras que por el otro se dedican a despellejar a los parientes y a la misma persona fenecida. Siendo este comportamiento la norma común de actuación en la mayoría de los acontecimientos y reuniones familiares. También hablan las autoras sobre el valor de una persona que es capaz de no hacer caso de las convenciones sociales, y hacer su vida con la mayor libertad que permiten las leyes. Esto hace que muchas veces a estas personas el resto de quienes la rodean la critican por esa libertad, que ellos no son capaces ni tienen la personalidad de ejercitar. Otro tema que toca la palabra en la obra es la manera en que se está dando culto al cuerpo, y la necesidad de conseguir aplacar el deseo inherente a los seres humanos. De una forma simpática e irónica critica la sexualización tan radicalizada que está sufriendo nuestra Sociedad, perdiendo valores morales que hacen mejores a las personas. Y como no puede ser de otra manera, aunque parezca lo contrario, por toda la novela sobrevuela la temática amorosa. Ya sea de manera sexual, ya a los amigos y familiares. Aunque este amor este más teñido de odio en algunas ocasiones, no obstante también es una forma de amar. Igualmente se pone de manifiesto que hay ocasiones en que los amigos y/o conocidos tienen, o sienten más cariño hacia una persona, más respeto por según qué momentos que la propia familia. Personalmente, la novela me ha entretenido y es por ello que me parece una lectura aceptable.